Economía

Con el cambio de sede inicia el fin de una era

El Centro Bancomer, ubicado en Coyoacán, fue uno de los primeros corporativos del sector bancario y hoy comienza a ser desalojado por los empleados del banco, que se mudan a la Torre BBVA Bancomer, en Paseo de la Reforma.
Jeanette Leyva
17 agosto 2015 10:0 Última actualización 17 agosto 2015 10:20
Centro Bancomer

La construcción del Centro Bancomer inició en 1977 y en su momento fue el edificio de oficinas más grande de la ciudad, que buscó integrar todas las áreas del banco. (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO.- Con la migración de los primeros empleados del Centro Bancomer ubicado en Coyoacán a la nueva sede inicia el fin de una era de uno de los primeros corporativos del sector bancario en México.

El Centro Bancomer fue diseñado por los arquitectos Juan Sordo Madaleno, Augusto H. Álvarez y J. Adolfo Wiechers, quienes se encargaron de la dirección arquitectónica y de la supervisión de la compañía constructora, verificando que se cumpliera con el proyecto.

Fue llamado así por representar la consolidación humana y tecnológica necesaria para que el banco continuará siendo una empresa próspera. El 11 de abril de 1977 se inició la construcción de la obra civil, que fue realizada por tres empresas del Grupo ICA.



En esos años, en boletines internos, el banco explicó a sus empleados que con la integración de todas las oficinas en el Centro Bancomer se buscaba evitar gastos de arrendamiento de varias oficinas en el centro, ser más ágiles en la comunicación interna y proteger la correspondía y documentos. El nuevo centro contaba incluso con una área habitacional y gimnasio para que el personal que acudía de los centros regionales de la institución a recibir capacitación en el corporativo no fuera hospedado en hoteles.

En los años ochenta el banco fue pionero en salir del Centro Histórico. Sus oficinas estaban en Bolívar y convirtió al Centro Bancomer en el
edificio de oficinas más grande de la ciudad, con capacidad para más de seis mil trabajadores. El Centro Bancomer fue inaugurado por el entonces presidente José López Portillo y fue símbolo en su momento de la modernidad bancaria, con el centro de cómputo más avanzado de la época, se tenía previsto sirviera hasta por 20 años, tiempo que fue superado.

Hoy oficialmente comienza su ciclo final, en unos meses quedará vacío y con ello quedarán atrás las miles de historias de empleados bancarios que convirtieron a ese centro en su segundo hogar.

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Nostalgia y alegría en mudanza del banco

Es viernes y el área de Desarrollo de Negocios en el Centro Bancomer luce distinta a otros días, hay cajas color naranja que resaltan por su color, parece una fiesta, sonrisas y bromas, aunque también parecen ocultar parte de la nostalgia que siempre significa dejar un lugar.

Los trabajadores de esta área serán los primeros en ocupar a partir de hoy la Torre BBVA Bancomer.

Agustín Alegría López, asesor del área de Alianzas Comerciales y con 23 años en el banco, narra contento que es de los únicos que puede presumir dos mudanzas, la primera fue de la antigua sede de la calle Bolívar en el centro de la ciudad, al nuevo Centro Bancomer en Coyoacán.

La primera mudanza que hizo fue de Bolívar al Centro Bancomer, recuerda que él mismo se llevó sus cosas, su computadora y se instaló. Ahora se dice motivado para ser parte de la historia, pero también siente algo de nostalgia por dejar la emblemática sede del banco.

Claudia Cabrera (foto), con 24 años en el banco, es asistente del director de Medios de Pago, y 20 años ha ocupado ese puesto, con cierta nostalgia mientras platica acomoda en su caja naranja su colección de plumas, que le ha hecho recordar parte de su vida.

Empleada de BBVA Bancomer guardando sus pertenencias

Érick Rivera, con 18 años trabajando en el banco, ha estado en varios edificios del banco pero la mayor parte del tiempo en el Centro Bancomer.

“Siempre el banco está en constantes cambios, al final es un proceso de adaptación, y estoy muy emocionado por estrenar, ya hicimos el recorrido por el edificio, es la zona más importante del negocio. Sí dejamos cosas aquí en el edificio, pero en la nueva torre estaremos los mismos que trabajamos, por lo que estoy fascinado”.