Economía

Combustible barato genera boom de jets privados

La baja en el precio del combustible, que redujo hasta un 20
por ciento el costo de los vuelos, es uno de los factores que han ayudado a repuntar el uso de los aviones privados a nivel global, cuya demanda ha crecido principalmente en sectores como el petrolero, gubernamental y tecnológico.
Leticia Hernández
19 junio 2015 0:3 Última actualización 19 junio 2015 8:20
'Boom' de jets privados

El uso de aviones privados ha crecido en áreas como la petrolera y farmacéutica. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- El uso de aviones privados tiene como causa principal las necesidades de negocios, por lo que su demanda y una economía fuerte tienden a ir de la mano. A esto se suma la baja en el precio del combustible, que redujo el costo de los vuelos hasta un 20 por ciento.

Estos elementos hacen un panorama óptimo para el crecimiento de esta industria a nivel global.

El robusto crecimiento en la demanda que experimentó la aviación privada en 2014 fue debido a la aceleración de la actividad empresarial en las industrias con mayor uso de aviones corporativos.

“Se ha visto un marcado repunte en la demanda en las industrias de petróleo y gas, farmacéutica, gobierno y alta tecnología”, expone Greg Raiff, fundador y director general de PJS.


La confianza sobre una recuperación sostenida hace estimar que en los próximos diez años las entregas de jets corporativos ascenderán a 9 mil 200 unidades y en la siguiente década se sumarán otros 12 mil 800 jets, para un total de 22 mil unidades hacia el año 2033, valoradas en 617 mil millones de dólares, según estimados de Bombardier.

“Aun cuando la tecnología ha facilitado establecer contacto a distancia, en el mundo de los negocios sigue siendo imprescindible cerrar el trato mano a mano y es ahí en donde el mercado corporativo ha identificado el beneficio de un jet privado”, mencionó a El Financiero Fabio Febello, vicepresidente senior de ventas regionales Gulfstream para Florida y Latinoamérica.

CLAVE, REDUCCIÓN DE COSTOS
Catalogadas como de “aviación general”, las entregas de aeronaves fuera del uso militar y comercial se elevaron 4.3 por ciento en 2014, a dos mil 454 unidades, con una facturación de 24 mil 500 millones de dólares, la segunda más alta desde 2008, según datos de la Asociación de Fabricantes de Aviación General.

Dentro de este total, la categoría de jets ejecutivos tuvo entregas de 722 unidades, con un aumento anual de 6.5 por ciento.

Los costos de combustible en la aviación privada son derivados de las distancias y qué tan buen precio se puede encontrar cualquier día, sin el modelo de coberturas.

“El combustible representa entre 40 y 45 por ciento de los costos de cada vuelo y su descenso ha permitido trasladar esos ahorros a los clientes de manera inmediata. Los costos de un vuelo privado se han abaratado entre 15 y 20 por ciento”, señaló Fabrizio Poli, socio director de Tyrus Wings, firma especializada en soluciones de aviación personalizadas con oficinas en Londres.

EXPECTATIVAS PARA MÉXICO
Debido a su naturaleza flexible y la habilidad para viajar a un número de aeropuertos mayor que los aviones comerciales, la aviación privada está convirtiéndose en el método preferido para viajes de negocios a nivel global.

La aviación privada es para aquellas necesidades de las empresas en donde los costos de transportación son menos importantes que la eficiencia en tiempo y la flexibilidad, explica Greg Raiff.

En México se espera una recuperación significativa en la industria de jets ejecutivos debido a una política fiscal más acomodaticia y a la demanda creciente en Estados Unidos, ya que en los últimos años, la penetración de la flota de este tipo de aeronaves replica a la de Norteamérica, expone el reporte de Bombardier.

México, por ser el segundo mercado más importante en el mundo con 873 jets privados, superando a Brasil que cerró 2014 con 854 de estas naves, según JetNet, vive una competencia entre los principales fabricantes.

La mayor participación la tienen Gulfstream, Embraer y Hawker, según fuentes de la industria, aunque no precisaron los porcentajes de participación.