Economía

Casas de cambio, un sector que se extingue en México

Afectadas por la competencia y la regulación excesiva, el número de casas de cambio se ha reducido de manera considerable desde 2007, además de que se les cierran puertas en los bancos ante el temor de que funcionen como vía de lavado de dinero.

El número de casas de cambio se redujo notablemente en los últimos años de 24 en 2007 a sólo nueve en la actualidad, afectado por la regulación excesiva, el cambio de figura, cierres y la competencia.
Alrededor de seis instituciones migraron de figura y se transformaron en bancos, otros participantes tuvieron revocación de licencia, unos cerraron sus puertas y otros cambiaron a centros cambiarios.

Alejandro Marcos, director de Casa de Cambio San Jorge, dijo a El Financiero que el objeto social para el cual fueron creadas las casas de cambio ya no funciona en la actualidad y por eso algunas están interesadas en migrar de figura.

Indicó que las puertas al sistema bancario tanto en México como en Estados Unidos se les han ido cerrando y son pocos los bancos con los que operan.

Destacó que los bancos son importantes para las casas de cambio para fondearse, pero les están cerrando las cuentas ante el temor de que estas instituciones funcionen como vehículo de lavado de dinero.








El directivo señaló que las autoridades y bancos han obligado al sector a concentrarse en el negocio del menudeo, el cual es atendido por centros cambiarios que tienen una regulación muy diferente y mucho más cómoda para su operación.

Las distintas autoridades en el país (SCHP, CNBV y Banxico) no pueden obligar a los bancos a abrir cuentas y por otro lado, las instituciones bancarias se justifican diciendo que sus homólogos estadounidenses les han prohibido sostener relaciones con instituciones que se dedican a la compra y venta de divisas.

A su vez, los bancos de Estados Unidos señalan a reguladores como la Fed y Comisiones Bancarias Estatales como los más preocupados por el negocio financiero con México.

"Entre enero y febrero de este año nos acercamos al órgano regulador de la SHCP para solicitar su apoyo, sin embargo la Ley no ha sido actualizada para casas de cambio y por lo tanto, el terreno no está nivelado comparado con los centros cambiarios", mencionó.

Indicó que esta situación fomenta operaciones fraccionadas en los centros cambiarios, ya que ahora les ampliaron de 500 a mil dólares el monto de operaciones sin que tengan que identificar al cliente.

PERSPECTIVAS NEGATIVAS

Las perspectivas para el sector son difíciles, ya que tras años de cabildeo con bancos y autoridades, no se han logrado avances para facilitar la operativa de las casas de cambio.

Losa expertos consideran que dada día es más difícil mantener su negocio, enfrentar los gastos fijos como el pago de renta, servicios y sueldos de los empleados.

Abraham Vergara, académico del departamento de asuntos empresariales en la Universidad Iberoamericana, comentó que las casas de cambio no están compitiendo de manera pareja porque en muchos de los casos la gente las confunde con los centros cambiarios, ya que creen que son lo mismo.

Con esta confusión las casas de cambio se han visto afectadas, pues a los centros cambiarios no se les aplica la misma regulación estricta en un servicio que es prácticamente igual.

El académico reconoció que los bancos estaban abusando en cerrarles cuentas a las casas de cambio, ventanas que ellos requieren para poder proveer sus servicios.

"La estricta regulación pone en una situación difícil a las casas de cambio y si además los bancos les cierran cuentas, exigiéndoles información de más o más allá de lo que marca la ley, todo esto está provocando que salgan del sector y los bancos poco a poco se queden con el mercado de cambios", dijo.

Por otro lado, las casas de cambio que se convirtieron en bancos buscaban ampliar la gama de servicios, pues sus clientes requerían más de lo que les podían ofrecer, como la parte de inversión, crédito, ahorro, etc.

"Las casas de cambio tenderán a desaparecer, si bien por la parte de menores utilidades o pérdidas, también por la tecnología, ya que actualmente los bancos son los que están impulsando los cambios tecnológicos entre los intermediarios financieros", afirmó.

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