Economía

Banco Azteca, en una nueva era de expansión

En dos años al frente de la institución financiera, Alejandro Valenzuela destaca la expansión registrada en América Latina y la implementación de una cultura del ahorro y del financiamiento.
Jeanette Leyva
12 marzo 2017 22:1 Última actualización 13 marzo 2017 5:0
Banco Azteca.

Se ha logrado generar una cultura del ahorro y del financiamiento, sacando a usureros de esos mercados, expuso. (El Financiero)

En los dos últimos años Banco Azteca se ha enfocado en realizar ajustes a su forma de operar y en poner orden para iniciar un nuevo proceso de crecimiento, enfocándose en lo que ha sido su fortaleza: el segmento popular.

Alejandro Valenzuela, director general de la institución, reconoció que los riesgos de operación en este segmento son mayores, por lo que en consecuencia, el costo de financiamiento se encarece.

En entrevista con El Financiero, previo a la próxima 80 Convención Bancaria, indicó que los dos años al frente de la institución han sido un periodo de ajustes, “porque el banco ha crecido mucho; para un banco que tiene 15 años, mil 300 sucursales, 12 millones de clientes y tener la hazaña de operar en todos los ciclos financieros, altos y bajos, lo primero que había que hacer es llegar a poner orden”.

Para Valenzuela del Río, el que Banco Azteca haya tenido una expansión en América Latina fue gracias a que aprovechó la infraestructura que tenía Elektra, no sólo en México, sino en Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y Perú.

“Tuvo momentos difíciles en Brasil y Argentina y se aprendieron lecciones”, dijo.

Destacó que el banco fue catalogado ya por el Banco Mundial como una institución que propicia el desarrollo.

“Se ha logrado generar una cultura de ahorro y del financiamiento, sacando a los usureros de esos mercados. Como el banco no existía hace 15 años, en 2002 apareció de un día para otro vía Elektra en 160 comunidades del país en donde no había banca”, detalló.

Consideró que el índice de morosidad que tienen es bajo para un banco popular, con 3.9 por ciento, aunque este nivel podría ser menor y el crédito crecería mucho más en este segmento de la población si se tuviera un carnet de identidad en el país.

“La gente no se percata de que si hay mejor información de ellos también tendrán mejores condiciones en su crédito”, mencionó.

Además al estar en un segmento popular el costo de otorgar un crédito de montos muy bajos es muy alto, por lo que el margen de intermediación es alto en comparación con otros bancos que atienden a segmentos medios.

Reconoció que hay inquietud por la situación creada por Donald Trump en torno a las remesas, ya que recordó son un importante participante en este mercado porque el 42 por ciento de los envíos pasan por Banco Azteca y Elektra.