Economía

Menor crecimiento del producto potencial plantea nuevos retos: FMI

La reducción en el nivel máximo de producción de las economías es consecuencia del envejecimiento de la población, contracción de la inversión y menor aumento de la productividad total, según un reporte del Fondo Monetario Internacional.
Leticia Hernández Morón
07 abril 2015 8:31 Última actualización 07 abril 2015 9:50
Christine Lagarde

Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacinal (FMI) (Reuters/Archivo)

A diferencia de las crisis previas, la crisis financiera internacional ha estado relacionada no sólo con una reducción del nivel del producto potencial de las economías avanzadas y emergentes, sino también con una continua disminución de su tasa de crecimiento lo que plantea nuevos retos para las políticas al buscar mantener la sustentabilidad fiscal señala el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las economías emergentes irán disminuyendo el crecimiento de su producto potencial –referente al nivel máximo de producción que puede realizar considerando todos los recursos con los que cuenta-, en el mediano plazo desde un promedio de 6.5 por ciento entre el periodo del 2008 al 2014, a una tasa de 5.2 por ciento entre el 2015 y 2020. Esta reducción es consecuencia del envejecimiento de la población, contracción de la inversión y menor aumento de la productividad total.

En países avanzados la expectativa es de un aumento ligeramente respecto a los niveles actuales pero a mediano plazo se mantendrá por debajo de las tasas previas a la crisis. Se prevé que aumente de una tasa promedio de 1.3 por ciento a 1.6 por ciento entre 2015 y 2020, muy inferior al 2.25 por ciento observado entre el 2001 y 2007. Este crecimiento potencial se atribuye al envejecimiento de la población y el lento aumento del crecimiento del capital respecto de las tasas actuales a medida que el producto y la inversión se recuperarán paulatinamente de la crisis.

En el Capítulo 3 de las “Perspectivas en torno al Producto Potencial, perspectivas de la economía mundial”, el organismo internacional expone que si bien el aumentar el producto potencial es una prioridad para las políticas de las economías avanzadas y emergentes, las reformas necesarias para lograrlo varían según el país.

En las avanzadas es necesario seguir respaldando la demanda para neutralizar los efectos de su dilatada debilidad en el crecimiento de la inversión y el capital, así como el desempleo.

En las emergentes es necesario incrementar el gasto en infraestructura para eliminar cuellos de botella críticos, y las reformas estructurales deben estar dirigidas a mejorar el clima empresarial y los mercados de productos y a promover la acumulación de capital humano.

Más allá de la debilidad de la actividad económica, las restricciones financieras y la incertidumbre en torno a las políticas también han frenado la inversión empresarial en algunas economías, sobretodo del Sur de Europa. Por ende, un programa de políticas exhaustivo y encaminado a expandir el producto contribuirá al aumento sostenido de la inversión privada, señala en el Capítulo 4: “¿Por qué está estancada la inversión privada? Perspectiva de la economía mundial”.

Las políticas fiscales y monetarias pueden estimular la inversión de las empresas, aunque es poco probable que la hagan retornar totalmente a las tendencias previas a la crisis, advierte el organismo.

Sin embargo, reconoce como medida el incrementar la inversión en infraestructura pública para estimular la demanda a corto plazo, expandir la oferta a mediano plazo y atraer así la inversión privada. Las reformas estructurales, por ejemplo las encaminadas a reforzar la participación en la fuerza laboral, también podrían mejorar las perspectivas del producto potencial y estimular la inversión privada.

El FMI destaca que en la medida en que las restricciones financieras frenen la inversión privada, también cumplirán una función importante las políticas destinadas a aliviar las restricciones financieras relacionadas con la crisis, entre otras, las políticas encaminadas a corregir el sobreendeudamiento y sanear los balances bancarios.