Economía

Alza al salario provocaría despidos y más inflación: Banxico

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, advirtió que la mejor forma de aumentar el salario mínimo es con base en la productividad del trabajador.
Marcela Ojeda
13 agosto 2014 15:53 Última actualización 13 agosto 2014 16:20
[Arturo Monroy]  El poder adquisitivo ha perdido 78%; el salario mínimo actual es la cuarta parte de lo que era hace 3 décadas. 

[Arturo Monroy]  El poder adquisitivo ha perdido 78%; el salario mínimo actual es la cuarta parte de lo que era hace 3 décadas.

Un incremento arbitrario o por razones no económicas al salario mínimo implicaría “resultados indeseables” como más costos para las empresas, que trasladarían el efecto a los precios de los bienes finales e impactarían la inflación, dijo este miércoles Agustín Carstens, gobernador del Banco de México.

En conferencia de prensa para presentar el Informe de la Inflación Abril-Junio 2014, dijo que ante los mayores costos laborales que implicaría el alza al salario es probable que las empresas otorguen menos prestaciones y aumente la informalidad.

Añadió que para mejorar la retribución de todos los factores, en particular del trabajo, es urgente mejorar la productividad.

La clave en el aumento a los salarios mínimos es que sean sostenibles. Esa es parte de la inquietud que tiene el Banxico respecto a todo este debate, enfatizó el gobernador Carstens.


Advirtió que salidas no económicas al dilema de cómo aumentar el salario deben ser analizadas con mucho cuidado, porque muchas veces no sólo no funcionan, sino que pueden terminar generando una situación peor.

"Pueden terminar generando consecuencias peores a las que se pretenden, de buena fe, lograr. Simplemente hay que aplicar de alguna manera el sentido común. Si hay un aumento arbitrario en el salario mínimo, la pregunta que uno se tiene que hacer es quién va a pagar ese aumento en el salario mínimo".

En este contexto refirió un escenario en el que hubiera un aumento arbitrario:

Qué va a hacer la empresa. Por un lado, si ese aumento en el salario hace que la remuneración al factor trabajo sea mucho mayor que su productividad, podría tomar tres decisiones, las tres que para mí son indeseables:

Una primera decisión es decir; voy a trasladar ese aumento en los costos a precios. Entonces eso generaría una mayor inflación y entonces también eso de alguna manera derrota el objetivo de aumentar el salario real de las personas, explicó.

Una segunda alternativa, porque muchas empresas no tienen la capacidad de trasladar ese aumento en el salario en sus costos a precios, sería simplemente despedir al trabajador y no contratar a ningún trabajador adicional, que también es sumamente inconveniente, advirtió.

Una tercera alternativa, explicó, sería que el empresario evada al salario mínimo; que diga, bueno, pues dice la ley que tenemos que pagar tanto más, sin embargo “no te puedo pagar más y entonces yo no te voy a pagar ese salario y te voy a seguir pagando lo que ganas”.