Economía

Advierten de riesgo explosivo de deuda

El aumento tanto del déficit público como primario, se está dando en un entorno de bajo crecimiento económico, que implicaría riesgos en el mediano plazo, esto de acuerdo con especialistas.
Marcela Ojeda/Isabel Becerril
14 octubre 2014 0:12 Última actualización 14 octubre 2014 5:5
Puente

La inversión en infraestructura se ha quedado sólo en el anuncio y por tanto, no ha generado empleos ni crecimiento económico, señala el director del CEESP.
(Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- Especialistas consultados por El Financiero consideraron que la existencia de un déficit presupuestario y primario en niveles máximos de las últimas tres décadas como ocurrió en agosto pasado, indica que la trayectoria de la deuda pública no sólo no es estable, sino tiene una tendencia creciente.

“Como ocurre ahora, un déficit en el balance primario indica que la trayectoria de la deuda pública no es estable, sino creciente y potencialmente explosiva”, expuso Sergio Negrete, especialista en finanzas públicas.

Añadió que la cuestión central es si las finanzas públicas están plenamente bajo control, o si el fuerte aumento en el gasto público implementado desde septiembre de 2013, buscando reavivar el crecimiento económico con resultados poco espectaculares, está adquiriendo una inercia que será difícil de frenar para que el déficit fiscal no desborde las previsiones oficiales para el cierre de 2014 y en años posteriores.


Por su parte, Luis Foncerrada, director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), dijo que la única manera en que el déficit público no generaría preocupación en el mediano plazo sería teniendo una política fiscal que efectivamente propicie la inversión, que es la única vía que permite crecimiento económico.

“Para crecer necesitamos, sin que haya más impuestos, una política fiscal que propicie la inversión y por ende el crecimiento”, dijo.
Por separado, Luis Armando Jaramillo-Mosqueira, analista senior de Scotiabank, explicó que a mayor reactivación económica, mayor captación de ingresos vía impuestos.

“Si no se da esa relación de mayor gasto, más reactivación económica, mayor crecimiento y más impuestos, entonces el déficit puede ser un aspecto que detone algunas preocupaciones”, subrayó.

Apuntó que un aspecto que podría “hacer que empezáramos a tronarnos los dedos” sería que la reactivación del gasto público no propiciara los niveles de crecimiento esperados, pues ello tendría un efecto post, de no generar los ingresos necesarios a través del aspecto tributario.

“Significaría que el gasto seguiría creciendo, pero que no habría forma de resarcir ese aumento del gasto que genere un balance en las finanzas públicas a través de mayores ingresos”.

Foncerrada Pascal apuntó que lo único que financieramente podría justificar los importantes déficit de más de 3.5 por ciento en 2013; de 4.2 por ciento del PIB a que se llegará este año; y de 4.0 por ciento en 2015, sería un aumento en la inversión pública con un impacto en la economía, que al menos hasta junio no se dio.

“Los anuncios de inversión en infraestructura hasta la fecha sólo son eso, anuncios, y por lo tanto no han creado empleo; no se ha traducido en riqueza ni en crecimiento para el país”, dijo.

Se buscó a la Secretaría de Hacienda para un comentario, pero no dieron respuesta.