Economía

Accidentes viales cuestan 1.7 del PIB en México: AMIS

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, muchas familias caen en la pobreza después de que alguno de sus integrantes sufre un accidente de tránsito, ya sea por falta de ingresos, por el costo prolongado de la atención médica, la rehabilitación o fallecimiento.
Yuridia Torres
03 abril 2016 15:38 Última actualización 03 abril 2016 16:13
Transito pesado df (Cuartoscuro)

Transito pesado df (Cuartoscuro)

En México los accidentes viales cuestan alrededor de 1.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y dejan en pobreza a las familias que no pueden pagar los daños que provocan, informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

De acuerdo con datos del organismo gremial, en México ocurren un promedio de 2.4 millones de hechos viales al año.

“Muchas familias, sobre todo de ingresos bajos o medios caen en la pobreza después de que alguno de sus integrantes sufre un accidente de tránsito, ya sea por falta de ingresos, por el costo prolongado de la atención médica, la rehabilitación o fallecimiento”, resaltó Luis Álvarez, director de autos y daños de AMIS.


Datos de la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) revelan que casi el 50 por ciento de todas las muertes por accidentes de tránsito en el mundo se dan en motociclistas, ciclistas y peatones, que son usuarios vulnerables de la vía pública, que tienen la menor protección.

“La mayoría de los hechos viales son previsibles y prevenibles. El responsable de un accidente grave, en ocasiones tiene que vender su patrimonio para poder resarcir los daños a las víctimas; además, se convierten en una pesada carga para los hogares así como para las economías nacionales”, afirmó Luis Álvarez.

En el Continente Americano, 22 por ciento, una proporción importante de las muertes en los caminos, se dan en peatones, 20 por ciento en ocupantes de motocicletas; 2 por ciento en ciclistas. Otro porcentaje elevado lo representan los ocupantes de vehículos (35 por ciento), casi todos ellos por exceso de velocidad.

“Como conductores de vehículos, debemos tomar conciencia que todos somos responsables de los daños que causemos, tengamos o no una póliza de seguro. El seguro es una herramienta financiera para disminuir el impacto de los gastos en que incurrimos en un accidente. Nadie ha quebrado por pagar su póliza de seguro; sin embargo, muchas familias han quedado en la ruina por no tenerlo”, apuntó el director de autos y daños.

Cuando un automovilista contrata una póliza para su auto con la cobertura mínima, que es la de Responsabilidad Civil, la indemnización por el daño causado hasta el monto de la suma asegurada contratada está a cargo de la compañía de seguros y el excedente corre por cuenta del responsable.

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