Economía

A Banorte no le interesa ser el banco más grande

A los accionistas del Grupo Financiero Banorte no les interesa
que sea el banco más grande sino el más rentable y el que mejores opciones de crédito y productos ofrezca a sus clientes, aseguró Carlos Hank, quien dijo que por ello, no se contempla ampliar
su infraestructura, sino mejorar la que ya tienen.
Jeanette Leyva
18 marzo 2015 0:15 Última actualización 18 marzo 2015 5:5
Carlos Hank

Grupo Financiero Banorte no contempla la compra de más infraestructura, afirmó Carlos Hank. (Eladio Ortiz)

CIUDAD DE MÉXICO.- El mandato más importante es representar a todos y cada uno de los inversionistas del Grupo Financiero Banorte, afirmó Carlos Hank.

En su primera entrevista como presidente del Consejo, aseguró que está en esa posición para representar a todos los inversionistas de Banorte y no a su familia.

Cuestionado sobre el reporte de Moody’s, en el que se señaló que su llegada era para proteger los intereses de la familia González Barrera, menciono que “ese reporte decía que traería al consejo a más miembros de la familia, al contrario una de las propuestas que haremos en la próxima asamblea general es precisamente el incrementar el número de consejeros independientes”.

Dijo que bajo la presidencia que tiene a su cargo desde el primero de enero de este año, la institución se enfocará en mejorar la atención y ser el primero en rendimientos. “Ese enfoque que se tiene de que Banorte tiene una obsesión por ser el más grande de México, creo que a ninguno de nuestros accionistas le interesa ser el mayor, sino el más rentable y a los clientes el que mejor opciones de crédito y productos le ofrece, el enfoque no es crecer por crecer”.


Por ello afirmó que en el corto plazo no está a la vista la adquisición de más instituciones, sino en eficientar la capacidad instalada que hoy tienen, por lo que rechazó que se fusionen con Interacciones o que estén en planes de comprar alguna institución.

En el marco de la 78 Convención Bancaria, explicó que el alza del precio del dólar, los bajos precios del petróleo y la próxima alza de las tasas de interés, sin duda, influyen en el crecimiento de la economía mexicana. “Lo más importante que tenemos que resaltar y descartar, son dos cosas; primero, que hay un gobierno federal que no está ignorando estos factores, hay que valorar que está actuando con prudencia”.

Por otro lado, consideró que independientemente de que esos factores afectarán en cuanto a la expectativas de crecimiento, existe la confianza en que el país crezca este año en 3.5 por ciento impulsado por la demanda externa, pues el mayor socio comercial de México, que es Estados Unidos está teniendo buenos números y eso permitirá compensar la volatilidad que atraviesan hoy los mercados.

EN EL CAMINO CORRECTO
Hank consideró que una vez que inicie el proceso de consolidación de las reformas estructurales se impulsará el crecimiento en el mediano y largo plazo.

Aseguró que más que un “Mexican Moment”, el país se encuentra encaminado a crecer de manera sólida en el futuro.

“Se pensó que era en un día, y no es así, ya se sentaron las bases con las reformas y eso son los cimientos para alcanzar otros niveles de crecimiento, se va en el sentido correcto y en la dirección correcta”.
En materia política, declinó opinar ya que consideró no le toca juzgar, pero en materia económica señaló que están las bases para que el país avance.