Economía

40% de quejas contra CFE son por mala medición de luz: Profeco

Puesto que 40 por ciento de las quejas que recibe la Profeco sobre la CFE se deben a la medición en el cobro de luz, la Entidad Mexicana de Acreditación vigilará la calibración de diversos medidores, entre ellos el de la luz.
Edgar Sigler
19 octubre 2015 18:50 Última actualización 19 octubre 2015 18:57
medidores

La CFE ha instalado 55 mil medidores de pago programado en Querétaro. (Foto: Facebook/CFE)

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) concentra el 27 por ciento de las quejas totales interpuestas ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), y de éstas el 40 por ciento se debe a reclamos por la medición en el cobro de la luz, apuntó la titular de la dependencia, Lorena Martínez.

"Hay un aspecto de desconfianza sobre si lo que me están cobrando es lo que me están dando", dijo la procuradora en la presentación de las nuevas normas para la medición de 12 instrumentos.

La Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) ahora vigilará la calibración de instrumentos como los medidores de luz, de suministro de agua en los hogares, las nacionales y las residuales, los alcoholímetros, los radares de control de velocidad, medidores de gas estacionarios, o las básculas para medir la carga de los tráileres.

"Hasta ahora esos medidores de luz no tenían ninguna obligación de ser verificados, y son instrumentos mecánicos que con el tiempo se van desgastando, y simplemente por el uso del instrumento tienen que ser calibrados", dijo la Subsecretaria de Competitividad y Normatividad de la Secretaría de Economía, Rocío Ruiz Chávez

La medida beneficiará a 27 millones de medidores de luz instalados, y asegurará que a partir de ahora las compañías deban seguir los estándares que emita la EMA para los instrumentos en listados para su calibración, aseguró Martínez.

Pero la procuradora no especificó la capacidad de vigilancia que tendrán cada una de las autoridades para verificar el cumplimiento de estas normas, ni cómo se aplicará a los instrumentos que ya se encuentran en circulación; mientras que de los nuevos productos que entren al mercado ya deben cumplir con las especificaciones de fábrica.