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reportaje

¿Rosas para el 10 de mayo? Podrían venir del campo queretano

Paralelos al auge industrial y comercial, los sembradíos de rosas de San Juan del Río han convertido a Querétaro en el tercer productor nacional de esta flor.
LOURDES DURÁN PEÑALOZA
02 mayo 2016 9:38 Última actualización 02 mayo 2016 9:53
rosas queretaro

Rosas de El Organal.  [Lourdes Durán]

SAN JUAN DEL RÍO, Qro.- En este municipio, alrededor de 70 familias del ejido El Organal se dedican a la siembra y cosecha de rosas. La superficie sembrada se estima en 100 hectáreas, aunque las unidades de producción por familia van desde los 250 metros cuadrados hasta más de dos hectáreas de cultivo.

Una de ellas es la familia Chávez, que hace 20 años sembró diez surcos y hoy tiene dos hectáreas en producción.

“Mis hermanos fueron los que iniciaron esto. Ellos se dieron cuenta que permitía obtener un poco más de ingresos que los granos básicos, que es lo que se cultiva en la región. Hubo muchas carencias pero poco a poco se fue creciendo y se fue desarrollándose más hasta la actualidad”, explica Javier Chávez, integrante de la familia.


“Nos involucramos todos: hermanos, sobrinos, esposas y primos. Prácticamente toda la familia, y amigos. Producimos aquí en San Juan del Río pero nuestro principal mercado está en Guadalajara; allá tenemos nuestro punto de venta y es donde se distribuye”, agrega.

Anteriormente la producción de rosas en El Organal se realizaba a cielo abierto. Con el paso de los años se han instalado microtúneles en la comunidad, los cuales están cubiertos por hule especial que ayuda a que la producción de rosas pueda realizarse durante todo el año.


LOS PRECIOS

Javier Chávez detalla que el desarrollo normal de una planta requiere un periodo de alrededor de 45 días; los cortes se realizan cada tres. Posterior al corte las rosas pasan por un proceso de hidratación en cámaras frías y de ahí se pasan al mercado.

La familia Chávez maneja entre 10 y 12 variedades de flor. “En un periodo normal vamos a hablar de que producimos 80 gruesas. Una gruesa la componen dos paquetes, y cada paquete viene de seis docenas que dan un total de 144 rosas.

“Nosotros por ser productores siempre se maneja un precio de mayoreo. Ahora por gruesa en la región se anda manejando entre 250 y 300 pesos. Hay fechas especiales como el diez de mayo, el 12 de diciembre o el 14 de febrero que el precio llega hasta 600 o 700 pesos.”

En invierno la producción se vuelve más crítica por el clima y los precios pueden llegar triplicarse.

Al no ser un artículo de primera necesidad, sino más bien decorativo, los floricultores se enfrentan al reto de ofrecer un producto de la más alta calidad posible, lo que se toma en cuenta desde el follaje, la proporción del botón, el tamaño, su color y la textura.

Los productores de El Organal se han visto favorecidos en comparación con estados como el de México (el número uno en el sector) principalmente por el clima, el cual permite una mayor durabilidad de los botones.

“El mercado de Guadalajara nos ha favorecido porque la gente con que competimos es la mayoría del Estado de México. Allá es un clima muy diferente al de nosotros y eso marca la diferencia, sobre todo en la duración de las rosas. En Querétaro se ve saturado el mercado y por consecuencia el precio se viene abajo”, refiere.

En el mercado nacional la familia Chávez, además de Jalisco, tiene entre sus clientes a estados como Nuevo Laredo, Chihuahua y Colima, aunque los envíos a estos destinos son esporádicos.

Otros productores que manejan menores volúmenes colocan sus gruesas en la capital queretana, Celaya, León, San Luis, Michoacán o las ofrecen directamente en la comunidad.

EL RETO
Por parte de los productores se observa que el mayor reto es cumplir con las expectativas y exigencias del cliente.

“Por supuesto que hay mercado y hay clientes que pagan lo que uno les está pidiendo. Nosotros tenemos expectativas no a diez años ni a quince, sino en dos o tres años; nos vemos ya algo más en forma de todo a todo. Mejorar las instalaciones desde el lugar de trabajo hasta el punto de venta.

“Creo que vale la pena porque habemos muchas familias que dependemos de esto, y si en diez años duplicáramos o triplicáramos la fuente de trabajo, nos veríamos beneficiados la mayor cantidad de familias”, sostiene Javier Chávez.

“pfp"