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Querétaro, ejemplo de crecimiento para el país: Banco de México

Entre 2005 y 2013, la entidad ha registrado un aumento promedio del PIB de 4.8%, de acuerdo con el subgobernador Javier Guzmán Calafell.
SIRSE ROSAS
01 julio 2015 8:56 Última actualización 01 julio 2015 9:8
Banxico

Banxico prevé un crecimiento para el país de entre 2% y 3% este año, y en 2016 podría colocarse entre 2.5% y 3.5% gracias a las reformas estructurales. [Cortesía]

QUERÉTARO, Qro.— El estado de Querétaro es el ejemplo más palpable de que es posible alcanzar un mayor crecimiento potencial en México, al contar con una economía estable y diversificada, aseguró Javier Guzmán Calafell, subgobernador del Banco de México (Banxico).

Resaltó el crecimiento que ha registrado esta entidad entre 2005 y 2013, cuando presentó un incremento promedio anual del Producto Interno Bruto (PIB) de 4.8 por ciento, el mayor entre las entidades federativas del país, y prácticamente el doble de lo que se ha alcanzado a nivel nacional.

“¿Qué es lo que ha sustentado este crecimiento? la industria de la exportación en una estructura económica bastante diversificada; es decir, en Querétaro se acogen una de las mayores concentraciones de empresas de la industria aeroespacial que se tienen en México", además de que durante un periodo prolongado ha logrado consolidar su posición como clúster manufacturero.


“De ver este ejemplo de Querétaro, se tiene la confianza de que el país será capaz de lograr tasas de crecimiento económico más elevadas durante un periodo más prologando”, afirmó.

Durante su ponencia “Retos para la economía mexicana ante un entorno externo complejo”, la cual presentó ante miembros de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Querétaro, Guzmán recordó que se mantienen las expectativa de Banxico de crecimiento para el país entre 2 y 3 por ciento para este año, y el año entrante podría colocarse entre 2.5 y 3.5 gracias a las reformas estructurales aprobadas.

“Consideramos que es viable el crecimiento potencial de la economía como parte de las reformas estructurales; lo que se va a ver es un efecto gradual, pero algunos resultados ya se están empezando a ver”.

Respecto a la economía global, señaló que en los últimos meses, al igual que otros países emergentes, la economía mexicana ha sido afectada por una serie de choques como el precio del petróleo; la situación de volatilidad en mercados internacionales; y un crecimiento de la economía mundial más lento a lo previsto.

En el caso de México, el efecto ha sido de menor relevancia en comparación con otras economías emergentes, porque la mayor parte de las exportaciones, el 80 por ciento, están dirigidas hacia Estados Unidos, una de las dos economías mundiales (junto con Reino Unido) que registran “un comportamiento relativamente mejor”, vinculado con las tasas de interés.

Sin embargo, reconoció que hay riesgo latente ante la inminente alza en las tasas de interés en Estados Unidos, y la incertidumbre de no saber cuándo se dará y qué efectos tendrá sobre la economía nacional.
Una vez que se dé, reconoció que en algún momento las de México se tendrán que ajustar, pero es la incertidumbre la que se tendrá que enfrentar con una política monetaria preparada para actuar de manera oportuna y flexible.

“México se encuentra bien preparado, con un grado razonable de confianza para hacer frente a episodios de turbulencia en mercados internacionales, independientemente de éstos. Tenemos una posición macroeconómica sólida, un déficit externo de poco más de 2 por ciento del PIB, que es moderado; un tipo de cambio flexible que ha funcionado de manera sumamente eficiente para absorber choques externos y reservas internacionales cerca de los máximos históricos. Además se tiene negociada una línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional por poco menos de 70 mil millones de dólares; y un sistema financiero sólido”.