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Producción de grana cochinilla promete progreso en el semidesierto queretano

Pobladores de Peñamiller trabajan para producir un tinte de demanda internacional, cuyo origen se remonta al México prehispánico.
Lourdes Durán
30 mayo 2016 7:30 Última actualización 30 mayo 2016 12:35
peñamiller

En el Ejido Emiliano Zapata-Extórax trabajan para iniciar la producción de grana cochinilla, que les podría dar ingresos anuales de tres millones de pesos. [Foto: Lourdes Durán Peñaloza]

EJIDO EMILIANO ZAPATA EXTÓRAX, Qro.— En el invernadero la temperatura alcanza los 48 grados centígrados. Ahí se colgará el nopal que permitirá producir grana cochinilla, un tinte con demanda internacional cuyo origen se remonta al México prehispánico.

El proyecto se encuentra en la etapa inicial y en él han colaborado 170 personas. Para ellos el calor es lo de menos, tienen ante sí la promesa de progreso. Se habla de una cosecha de seis mil kilogramos de grana cochinilla seca por año e ingresos anuales de cerca de tres millones de pesos.

Desde uno de los peñascos que envuelven al Ejido Emiliano Zapata-Extórax se percibe una línea de árboles verdes que contrasta con el paisaje seco que los rodea; se trata de la cuenca del Río Extórax, fuente de vida en el semidesierto queretano.


Los pobladores adaptaron un equipo de bombeo que traslada agua desde el río hasta una fuente de almacenamiento que se ubica en la colina donde está el terracero de nopales, esos que servirán para alimentar a las cochinillas.

El invernadero es un espacio construido con material plástico de color blanco que absorbe la temperatura exterior, que al mediodía alcanza los 40 grados centígrados y la potencia aún más. Desde fuera se percibe atiborrado de estructuras metálicas vacías, pero el anhelo futuro de los pobladores que participan en el proyecto de grana cochinilla lo vislumbra infestado de pencas sostenidas por ganchos.

EL PROYECTO

Los pobladores del Ejido Emiliano Zapata-Extórax crearon una cooperativa orientada a la producción de grana chochinilla, que en 2014 logró un financiamiento de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), vía la Comisión Nacional de las Zonas Áridas (Conaza), organismo que autorizó siete millones 600 mil pesos para el desarrollo de una primera etapa que incluye la construcción de terrazas de formación sucesiva, la edificación de un invernadero con una nopaloteca en su interior, una bodega de almacenaje y oficinas administrativas.

Para ello los productores debieron aportar el 10 por ciento de estos recursos –alrededor de 800 mil pesos–, monto que fue cubierto con jornales de trabajo y materiales propios de la región.

Promovido por la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), el proyecto forma parte de una estrategia con la que se busca reactivar y hacer rentable al campo queretano.

Oscar Gutiérrez Zárraga, delegado de la UNTA en la entidad, explica que el proyecto está planeado para producir 12 toneladas de grana cochinilla al año, lo que beneficiará en primera instancia a 70 familias que tendrán estabilidad económica y laboral.

“Estamos enfocando la comercialización a la zona industrial del estado de Querétaro y estamos buscando los canales adecuados para poder encontrar compradores. También se están explorando opciones en otros estados de la República, y no descartamos la posibilidad de que al ir perfeccionando nuestra técnica de producción podamos tener las certificaciones necesarias para incluso poder estar exportando la producción al extranjero. La grana cochinilla que nosotros queremos producir la estamos enfocando para uso de tinte textil y tinte natural para alimentos”, expone.

ETAPAS

A la fecha el nopal sembrado por los pobladores en las terrazas está alcanzando un cuarto nivel de crecimiento, posterior a lo cual ingresará al invernadero para empezar a producir la grana cochinilla.

“Vamos a iniciar una etapa en donde ya el nopal está produciendo pencas, que es la materia prima o el insumo para introducirlo al invernadero, inocularlo con la cochinilla y que de ahí se produzca la grana.”

El año pasado la Sagarpa autorizó al grupo un segundo recurso por alrededor de un millón 800 mil pesos para la adquisición y cultivo de plantas de nopal, esto con la finalidad de que la cooperativa tenga la suficiencia necesaria para producir el insumo que se requiere al interior del invernadero.

“Plantamos más de 66 mil plantas de nopal porque el invernadero requiere una cantidad de 350 mil en cada ciclo.

“El invernadero está diseñado para tener dos o tres ciclos anualmente, con una producción aproximada de dos mil o tres mil kilos de grana cochinilla seca; en fresca son dos toneladas, pero en seca ya para poderla comercializar estaríamos teniendo dos mil o tres mil kilos de grana cochinilla por ciclo.

“El ciclo para tener la grana cochinilla nos lleva entre tres y cuatro meses, se seca y de ahí se envía a las empresas procesadoras de la grana cochinilla, las cuales extraen el ácido carmínico que se utiliza para los alimentos y la ropa que usamos”, explica, por su parte, Laurencio Hernández Gutiérrez, responsable del proyecto.

El plan es conducir el proyecto por distintos niveles. En un inicio se considera producir la grana cochinilla y venderla en kilos secos. Una siguiente etapa es destinar la producción del nopal que no se utiliza para el tinte en la fabricación de productos naturistas.

Una siguiente etapa, la más ambiciosa de todas, es que los mismos productores cuenten con la capacidad de extraer el ácido carmínico y venderlo directamente a empresas que lo demanden.

En este sentido, explicó que “México está importando grandes cantidades de estos productos, principalmente de Sudamérica, porque instancias normativas de Estados Unidos están poniendo candados para que no se utilicen pinturas sintéticas que han descubierto que generan diferentes tipos de enfermedades en la población”.


A raíz de estas normativas de Estados Unidos y de Europa es como se da el enfoque a la producción de grana cochinilla para obtener pinturas naturales.

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Las terrazas.

Las terrazas de formación sucesiva tienen la función de captar agua de escurrimientos y abatir el efecto de las pendientes.

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El invernadero

En el invernadero se colocan las pencas en raquetas para inocularlas de cochinilla.

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La cochinilla

Se tiene programado infestar la grana cochinilla en 3 meses y sacar la producción de la misma en 4 meses posteriores a la infestación. Una vez iniciada la cosecha se tiene proyectado obtener 6 mil 96 kilogramos por año de grana cochinilla seca, lo que significaría ingresos anuales de 2 millones 839 mil 180 pesos con una utilidad bruta de un millón 23 mil 120 pesos..

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“pfp"