Bajío

No todo es dinero: también importa el salario emocional

Compañías, principalmente multinacionales de Guanajuato, San Luis Potosí y Querétaro, están comenzando a aceptar esta visión salarial e intentan incorporarla a sus esquemas de compensaciones y salarios.
Alan Contreras
09 agosto 2017 8:50 Última actualización 09 agosto 2017 9:23
trabajadores mexicanos

trabajadores mexicanos (Bloomberg)

Las empresas de la región Bajío tienen rezagos en la implementación de salario emocional como parte de sus estrategias de retención de personal para obtener de los colaboradores arraigo y lealtad, aseguró Jorge Servín Sotres, director de Retiro de Mercer México.

Comentó que algunas compañías, principalmente las multinacionales, de Guanajuato, San Luis Potosí y Querétaro, están comenzando a aceptar esta visión salarial e intentan incorporarla a sus esquemas de compensaciones y salarios, sobre todo las de los sectores automotor y aeroespacial.

Este esquema ha sido más difícil implementar en las Mipymes, ya que se encuentran en un proceso de sobrevivencia y será hasta que lleguen a una etapa de madurez que lo abordarían.


Jorge Servín comentó que es necesario que las empresas de la región impulsen y apliquen el salario emocional ante el escenario de alta rotación de personal que registran, el cual está vinculado con aquellos motivadores para los trabajadores y de los trabajadores más allá del aspecto económico.

Comentó que la visión es incursionar en identificar factores vinculados a la emoción de los colaboradores a efecto de que deseen trabajar en un lugar.

“Es toda aquella retribución adicional a lo económico que una empresa le ofrece al colaborador y está vinculada a lo emocional”.

Por ejemplo, un cajón de estacionamiento, un clima organizacional adecuado, una relación agradable con su jefe; un ambiente de respeto, aprecio y en donde se sientan útiles, la posibilidad de visitar otro país para realizar actividad laboral y tener una experiencia, apoyo para uso de bicicletas, gastos médicos para mascotas; home office con responsabilidad; participar en cursos, diplomados, talleres o maestrías, no necesariamente relacionados con su puesto de trabajo, entre otras cosas.