Bajío

Cancelación de tren rápido México-Querétaro ahuyentó inversiones

Europeos ven en el Bajío el principal taller de México, dice el delegado del País Vasco, Ibon Mendibelzua.
Lourdes Durán Peñaloza
03 febrero 2016 7:17 Última actualización 03 febrero 2016 7:34
tren rápido

Un tren cargado de expectativas. [SCT]

La cancelación del tren rápido México-Querétaro por parte del gobierno mexicano, en enero del año pasado, ahuyentó inversiones extranjeras que veían en el proyecto importantes ventajas en términos de movilidad, afirmó Ibon Mendibelzua, delegado del País Vasco en México.

El hecho de que no haya un tren de alta velocidad no gustó porque la conexión por carretera está ahí, pero tenemos que aceptar que la densidad del tráfico es impresionante. Eso ha podido retraer las intenciones”, dijo.

Lo anterior, sumado a la crisis financiera que se presenta en el mercado global, redujo las posibilidades de nuevos proyectos para la región centro de México, una de las preferidas del sector privado europeo.


“Hay que tener en cuenta que estamos todavía en crisis. Lo que la población está pidiendo ahora son servicios sociales esenciales. En este sentido, gran parte del presupuesto del País Vasco va a educación, sanidad y servicios sociales, no así a la internacionalización de las empresas.

“Necesitamos ayuda institucional para poder dar el salto, no para toda la inversión, pero sí para explorar.”

Mendibelzua expuso que hasta ahora las empresas que han podido venir son aquellas que cuentan con la capacidad financiera para poder arriesgarse.

El diplomático afirmó que si bien no se cuenta con un número preciso sobre nuevos proyectos de inversión para la zona, se tiene claridad de que las principales oportunidades de negocio para las empresas vascas se ubican en los ámbitos automotriz y aeronáutico.

Destacó que a los ojos extranjeros el Bajío se está convirtiendo en el principal taller de México por su ubicación, sus conexiones y la seguridad que se presenta en esta parte del país.

En México opera una centena de empresas vascas, de las que alrededor del 40 por ciento se ubica en los estados de Querétaro y Guanajuato. Cifra igual opera en la ciudad y el Estado de México, además de que se da cuenta de algunos establecimientos en Puebla, Jalisco, Aguascalientes y Nuevo León.