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En mineras foráneas, 70% del oro mexicano

06 febrero 2014 3:35 Última actualización 21 enero 2014 5:2

 [Entre 2011 y 2012 el número de mineras extranjeras en el país pasó de 10 a 19./Bloomberg]


 
 

Axel Sánchez
 

Las mineras extranjeras aumentaron su presencia en la extracción de oro en México, atraídas por la apreciación del metal precioso entre 2011 y 2012, en detrimento de las firmas mexicanas, que se mantuvieron estancadas.
 
 
Entre 2011 y 2012, últimos años con datos disponibles del sector, el número de mineras foráneas con influencia en la extracción del oro en México, se incrementó de 10 a 19, en tanto que las firmas nacionales permanecieron concentradas en cinco unidades económicas.
 
 
En el periodo de referencia, los grupos extranjeros ganaron peso en la producción del metal dentro del territorio nacional, al pasar de 69.8 a 70.7 por ciento; en contraste, las mexicanas redujeron su presencia de 30.2 a 29.3 por ciento.
 
 
Sin embargo, la concentración en la extracción de oro entre las extranjeras se redujo, derivado de la entrada de nuevos jugadores. De esta forma, las cinco principales mineras foráneas detentaron 47 por ciento de la producción del metal precioso en 2012, mientras que en 2011 aglutinaron 53 por ciento.
 

“Esto se debió a que más empresas foráneas encontraron betas de oro disponibles, e ingresaron a la competencia en un sector cuya producción anual asciende 3 mil 305 millones de onzas.”, explicó en entrevista José Martínez, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México.
 

La canadiense Goldcorp es la reina de la extracción del oro en México, al obtener 24 por ciento del metal. En segundo lugar se posiciona Fresnillo, la mexicana con presencia en la bolsa de Londres que ha enfrentado problemas en la extracción en sus minas de Sonora.
 
Otras empresas con una alta posición en el negocio de la extracción de oro en México son Agnico Eagle, firma que ha invertido 240 millones de dólares en su complejo Pinos Altos, el cual tiene reservas probadas de 41.8 millones de toneladas en oro y plata.
 
 
Otras firmas son Alamos Gold, de origen estadounidense, que tiene 6 por ciento de la producción en México; le sigue Newmont, que ostenta otro 6 por ciento; mientras que la empresa New Gold acapara 4 por ciento.
 

Las empresas foráneas también están comprando proyectos de Pymes mineras que no lograron sortear la volatilidad de los metales a escala global en 2013, ni la competencia de los grandes grupos, cuyo potencial para financiar la explotación de minas es más alta.
 

El presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México comentó que en otros países hay una cultura más desarrollada del sector minero, la cual han sabido capitalizar las firmas estadounidense y canadienses en el territorio nacional.
 

“Como profesionistas no nos molesta esta situación, porque la empresa extranjera paga mejor a empleados y proveedores y lejos de afectarnos, somos beneficiarios de esa globalización”, expresó.
 
 
Agregó que Fresnillo, una subsidiaria de Industrias Peñoles, es la segunda productora de oro en el país, debido a que inversionistas ingleses han apostado por la compañía.
 
 
Minera Frisco, una promesa
 
 
Minera Frisco, de Carlos Slim, se convertirá en una de las principales extractoras de oro en México debido a que podrá aumentar su producción con la puesta en marcha de su mina Concheño, además del restablecimiento de El Coronel después de las huelgas que enfrentó en 2013.
 
 
Un sondeo con analistas indica que en 2014 sus ingresos netos y flujo operativo crecerán 34 y 43 por ciento, respectivamente, comparado con un año antes. Actualmente es la cuarta mayor productora de oro, con un 6 por ciento de la extracción, pero podría alcanzar el tercer puesto, según los expertos. Fernando Bolaños, analista de Monex, indicó que su extracción del metal áureo se elevará en 105.1 por ciento en 2014.
 

Para Jean Baptiste, analista de BBVA, el principal factor de riesgo para el sector en este año no será el nuevo impuesto de 7 por ciento sobre las regalías mineras, sino una disminución en el valor de los metales.