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CULTURAS

Y a todo esto, ¿quién lee a Octavio Paz?

A cien años de su nacimiento, el autor hoy es recordado en diversos medios, sin embargo, ¿quién realmente lee a Octavio Paz si el 90 por ciento de la población mexicana no termina más de tres libros al año?
Carmen García Bermejo
27 marzo 2014 21:51 Última actualización 28 marzo 2014 5:0
La poesía de Paz es poco difundida en las escuelas públicas del país. (Cuartoscuro)

La poesía de Paz es poco difundida en las escuelas públicas del país. (Cuartoscuro)

En un país en el que el 90 por ciento de la población no termina más de tres libros al año, ¿quién lee a Octavio Paz?

Este prolífico escritor nació en la ciudad de México el 31 de marzo de 1914 y falleció el 19 de abril de 1998 aquí mismo. En el centenario de su natalicio, el gobierno federal ha organizado un amplio programa de actividades con el fin de que su obra siga viva y de que las nuevas generaciones conozcan las diferentes facetas del autor.

En 1933, Paz publicó su primer poemario "Luna silvestre" y, a partir de entonces, no dejó de escribir hasta su muerte fomentando la poesía, el ensayo, el teatro y los relatos cortos.

El poeta y crítico literario Juan Domingo Argüelles asegura que Paz es un escritor más conocido que leído, debido a que se resalta más su figura pública que su vocación poética. Si, de por sí, en esta época la poesía un género para minorías, la de Paz es gozada, desgraciadamente por aquellos que se internan en la belleza de los versos; muy pocos.

Argüelles asevera que los niños y los adolescentes no leen en verso porque este género fue expulsado de la educación básica.
“Y aunque los burócratas de la SEP le atribuyen esta situación a las limitaciones de los maestros, los funcionarios tienen la responsabilidad de ofrecer un amplio abanico de lecturas para que los profesores le acerquen a los alumnos el valor de Paz, Jaime Sabines, Amado Nervo, Eduardo Lizalde y Rubén Bonifaz Nuño”.

Paz -advierte- es autor de poemas bellísimos, sobre todo los de la última época. “Árbol adentro es uno de sus libros más hermosos de poesía en el que hace construcciones de cuatro, cinco y hasta seis versos. Un adolescente puede disfrutarlos perfectamente porque tienen una sencillez prodigiosa. Pero estos textos no los encontramos en la enseñanza básica, ya que el sistema educativo expulsó a la poesía de las aulas de clase”.

En efecto, en los libros de primaria y secundaria no aparecen ya los poetas mexicanos. En ese sentido, el titular de la Secretaría de Educación Pública, Emilio Chuayffet, ya instruyó a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos para producir 1.2 millones de ejemplares, de una antología formada con obras de Paz que se entregará este año sólo a los estudiantes que egresen de la secundaria.

Alberto Ruy Sánchez, autor del ensayo "Una introducción a Octavio Paz", comenta:

“He comprobado que son muchos los jóvenes que descubren a Paz y se asombran de poder saltar sobre los prejuicios establecidos por sus profesores o simplemente por no haber tenido acceso a sus poemas y sus ensayos. Me alegra esto. Un esfuerzo adicional nunca estará de más para difundir su obra. Aunque, nunca se puede hablar de suficiente, con respecto a la poesía, pese a que Paz es muy difundido, en comparación con otros de sus correligionarios”, precisa.

Aunque no cesan los esfuerzos por difundir su obra entre el sector más joven de la población, el autor de "El laberinto de la soledad" parece haberse quedado en la academia. Así lo manifiesta el también poeta y ensayista Armando González Torres, quien también acaba de publicar su libro Itinerario crítico/Antología de textos políticos de Octavio Paz sostiene que:

“Considero que continúa generando un interés constante en la academia. La riqueza y variedad de su obra, la diversidad de campos en que influyó, garantiza que Paz tenga un rango amplio de interlocutores y que sus libros puedan ser analizados desde muy diversas disciplinas”, indica.

Añade que en la web se puede hallar lo mismo una tesis universitaria sobre el Paz político, que un libro sobre la influencia de Paz en el pensamiento histórico o sobre la utilización del ritmo en la poesía de Paz. Y si bien, este tipo de lectores garantizan su pervivencia como clásico, hace falta promover la mayor disponibilidad de los títulos esenciales de los trabajos de Paz al lector común.

“La obra de este pensador realiza uno de los recorridos más amplios y variados que haya hecho un poeta moderno: es el poeta amoroso de su juventud, el magistral poeta en prosa surrealista de ¿Águila o sol?, el poeta monumental de Piedra de sol. Pero también el erótico y experimental de Blanco, el absolutamente vanguardista de Renga y Discos visuales o el confesional de Pasado en claro. Es importante que sus libros sean asequibles”, precisa.

En tanto, Homero Aridjis -quien junto con Octavio Paz, Alí Chumacero y José Emilio Pacheco participó en la realización de los dos tomos de Poesía en Movimiento- expresa que quienes leen a Paz son personas con preparación, no es el común de los lectores.

“Pero quién lee poesía ahora que la realidad de México es abrumadoramente negativa: violencia, asesinatos, corrupción, secuestros, militarización… ¿Hasta qué punto la obra de un hombre que nació hace 100 años es vigente? Una vez que un poeta muere, no sólo compite con sus contemporáneos, sino con los autores del pasado”,
asegura Aridjis.