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CULTURAS

Una vuelta a José Revueltas en su centenario

Para conmemorar los 100 años del natalicio del escritor José Revueltas, EL FINANCIERO hace un recorrido por la familia del autor de "El Apando". “Los hermanos se querían y se admiraban mucho”, comparte el escritor chiapaneco Eraclio Zepeda
Rosario Reyes
19 noviembre 2014 22:34 Última actualización 20 noviembre 2014 5:0
José Revueltas nació en Durango, el 20 de noviembre de 1914. (Archivo)

José Revueltas nació en Durango, el 20 de noviembre de 1914. (Archivo)

Quizá el castigo más grande para una familia de superdotados es el infra reconocimiento en su país, considera el compositor Julio Estrada al hablar de los hermanos Revueltas: Silvestre, el músico; Fermín, el pintor; José, el escritor, y Rosaura, la actriz y bailarina.

“Los Revueltas hacen bien en ser iguales a su nombre: son rebeldes porque no se ajustan ni a la convivencia que les exige un Estado profundamente corrupto ni a una sociedad que peca de pasiva”, dice el también historiador y pedagogo, autor del libro Canto roto: Silvestre Revueltas (FCE, Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM, 2012).

Hoy se cumplen 100 años de que nació José Revueltas, autor de una literatura de “pesimismo brutal”, describe Humberto Musacchio al referirse a títulos como Los días terrenales, o Dios en la tierra; un autor que, destaca el periodista, le devolvió la esperanza a su generación con la novela Los errores.

DE CLASE TRABAJADORA

Oriundos de Santiago Papasquiaro, Durango, los Revueltas nacieron en el seno de una familia sin antecedentes artísticos: el abuelo minero, el padre comerciante y la madre ama de casa. Todos cumplieron el deseo de Romana de tener hijos que pudieran expresar la belleza que se prodigaba frente a sus ojos de adolescente. Ella se casó con José a los 16 años de edad.

“Mis padres fueron gente muy sencilla, sobre todo mi madre: agreste, sin cultivo, como la vegetación del paisaje que la vio nacer”, escribió Rosaura en su libro Los Revueltas (Grijalbo, 1980).

La fallecida actriz fue coestelar de Columba Domínguez en la cinta de Emilio Fernández, Un día en la vida (1950), y protagonizó La sal de la Tierra, una cinta de mediados de 1950 en Estados Unidos sobre la lucha obrera de los mexicanos. Fue deportada de aquel país durante la filmación, pero la película le abrió las puertas de festivales como la Berlinale, donde conoció a Bertolt Brecht, quien la contrató para trabajar con su compañía teatral, el Berliner Ensamble. Y también marcó el final de su trayectoria en cine.

Otro que vio truncada su carrera fue Silvestre. Carlos Chávez estorbó el camino del compositor. Al igual que éste, Fermín estudió en Chicago, a donde los envió su empeñoso padre. Regresaron a México cuando la prosperidad llegó a la familia.

“Tras el asesinato del general Obregón, presidente electo en 1928, el ambiente intelectual de México se polarizó”, escribe la investigadora Carla Zurián en su libro Fermín Revueltas, constructor de espacios (INBA, 2002). En esa época, los artistas simpatizantes del Partido Comunista Mexicano (PCM) fueron perseguidos. Los Revueltas eran afines al partido al que, en 1930, se afiliaría José. Para desvincular a los artistas militantes del PCM, el gobierno los envió, en calidad de misioneros culturales, a distintas regiones del país”. Fermín formó parte de estas misiones, y a su regreso a la capital, a principios de la década de 1930, desarrolló una importante obra muralística y de caballete inscrita en vanguardias como el estridentismo.

LA VENA REVOLTOSA

Cuando la familia se trasladó a la Ciudad de México en 1920, José tenía 6 años de edad. Apenas rebasaba los 15, cuando fue acusado de rebelión, sedición y motín por participar en un mitin en el Zócalo. Fue apresado y salió en libertad bajo fianza seis meses después. Parte de su obra fue escrita a partir de sus experiencias en prisión, como Los muros de agua. Militó en el PCM de 1930 a 1943, cuando fue expulsado.

José Revueltas
tuvo una intensa actividad política: Fundó El Insurgente, un grupo marxista independiente, se integró al recién creado Partido Popular, y tuvo otras participaciones en el PCM, donde fue dirigente de varias células que cuestionaban el funcionamiento del partido del que fue reincidentemente echado, precisamente por su actitud crítica, resumida en un emblemático texto: Ensayo sobre un proletariado sin cabeza. Por su adición al movimiento estudiantil de 1968, estuvo preso en Lecumberri, donde escribió El Apando.

José Revueltas ejerció el periodismo y fue guionista de cine, plasmando en ambos campos sus ideas políticas. Recibió el Ariel en 1947 por su adaptación de La otra, de Ryan James y adaptó, entre otras, Que Dios me perdone, de Xavier Villaurrutia y su novela El apando, en colaboración con José Agustín.

A principios de 1950, la crítica teatral destrozó las obras Los días terrenales y El cuadrante de la soledad, ésta última dirigida por José Ignacio Retes, con escenografía de Diego Rivera. Su hermana Rosaura actuó en el montaje junto a Silvia Pinal y Prudencia Grifell y tras cumplir 100 representaciones, Revueltas anunció en un comunicado aparecido en El Nacional, que retiraba la obra. Tardó siete años en publicar un nuevo texto: En algún valle de lágrimas.

José de la Colina comenzaba su carrera periodística y literaria cuando José Revueltas publicó Dormir en tierra, en 1961. “Juan Vicente Melo y yo fuimos los primeros en escribir de su obra, empezamos un poco la reivindicación de Revueltas el escritor, porque todo mundo lo sentía muy acabado, muy sometido a trabajos para el cine, y nos entusiasmó el libro, que tiene dos cuentos extraordinarios: Dormir en tierra y La palabra sagrada”.

Tras una intensa vida artística y de militancia política, la salud de José Revueltas se deterioró irremediablemente desde la prolongada huelga de hambre que hizo en el penal de Lecumberri, donde estuvo recluido dos años y medio tras el Movimiento del 68. Murió el 14 de abril de 1976.

“Los hermanos se querían y se admiraban mucho”, comparte el escritor chiapaneco Eraclio Zepeda, quien conoció a José Revueltas tanto por las actividades artísticas como políticas. Los dos ámbitos en los que los Revueltas tuvieron influencia en el país.

Para conmemorar el centenario del escritor, inicia hoy un homenaje nacional. Además, el Fondo de Cultura Económica reeditará Los errores y una antología poética, entre otros títulos.