AFTEROFFICE
buena vida

Verde Vertical, empresa que transforma paredes en lienzos frescos

La ecología que urge en la Ciudad de México. La empresa del arquitecto Fernando Ortiz Monasterio tiene una proyección para instalar, en 2030, con la ayuda de los ciudadanos, 168 mil metros cuadrados de jardines y huertas verticales.
Rosario Reyes
27 julio 2014 21:42 Última actualización 28 julio 2014 5:0
Verde Vertical, primera firma en América Latina precursora de una tecnología desarrollada en Francia en los años 70. (Cortesía)

Verde Vertical, primera firma en América Latina precursora de una tecnología desarrollada en Francia en los años 70. (Cortesía)

Si la idea de cultivar alimentos en tela y no en tierra le parece extraña, prepárese para sorprenderse aún más con el trabajo que desde hace ocho años hace una empresa mexicana fundada por el arquitecto Fernando Ortiz Monasterio.

Verde Vertical tiene una proyección para instalar, en 2030, con la ayuda de los ciudadanos, 168 mil metros cuadrados de jardines y huertas verticales. Parece difícil, pero apenas en 2006, cuando abrió la empresa, lo que hoy es una realidad y luce en espacios intervenidos por la firma, como el callejón Regina o las estaciones de la Línea 5 del Metrobús, sonaba imposible.

Se trata de la primera firma en América Latina precursora de una tecnología desarrollada en Francia en los años 70, la cual surge cuando el arquitecto se entera de que en la Ciudad de México existen 3.7 metros cuadrados de áreas verdes por habitante.

1
REVERDECE

Este concepto era considerado un lujo por sus altos costos. Hoy es una necesidad, eso lo ha vuelto más accesible, ha trascendido el ornato y ahora se crean granjas verticales con fines de producción alimenticia.

Reverdece

“El mínimo que recomienda la ONU es de 16. Ese diferencial tiene implicaciones de salud, de calidad de vida, calidad del aire”, dice el arquitecto Ortiz Monasterio.

Comprometido a contribuir a mejorar el medio ambiente, el emprendedor se ha propuesto, al frente de su equipo, hacer que la capital sea un ejemplo de conservación en 2030, a riesgo de que, si no se logra, los daños ecológicos sean irreversibles. En ese panorama harían falta, advierte, 21 mil años para plantar los 168 millones de metros cuadrados necesarios para los habitantes de la urbe. Así que hay mucho trabajo por hacer, y lo mejor es comenzarlo.

¿CÓMO PARTICIPAR?
Este concepto era considerado un lujo por sus altos costos. Hoy es una necesidad, eso lo ha vuelto más accesible, ha trascendido el ornato y ahora se crean granjas verticales con fines de producción alimenticia. Esta medida alivia en gran parte el impacto ecológico que supone una distancia promedio de 2 mil 500 kilómetros desde el punto de cosecha.

“El objetivo de las granjas verticales es reducir la distancia a 250 metros. Que en un edificio podamos crecer jitomates, en otro lechugas, papa, espinaca, col, brócoli, zanahoria, betabel, berro, sandía, melón; tenemos una gama muy importante de especies que se pueden producir con nuestra tecnología hidropónica para que en un futuro cercano podamos producir cerca del 100 por ciento del alimento vegetal que se demanda en la ciudad”, señala Ortiz Monasterio.

Mejorar la calidad del aire, aislamiento acústico y disminución de los índices de estrés son algunos de los beneficios de convivir en áreas verdes, que además, dan plusvalía a los inmuebles. Todos pueden aportar metros cuadrados para la instalación de granjas o jardines verticales.

“Con 10 metros cuadrados recupera su inversión. Entre cinco y ocho meses, el usuario empieza a generar ingresos. Nuestra visión tiene un sustento económico, pero sí tenemos que aceptar que al desarrollo tecnológico le falta lograr que sea accesible en términos financieros para los 9.3 millones de mexicanos que vivimos en el DF. A partir de mil 800 pesos por metro cuadrado se pueden hacer jardines vegetales muy bonitos, con una cantidad de variables enormes”, concluye.