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CULTURAS

Una fantasía que recupera la dura historia del Norte

La escritora mexicana Sofía Segovia acaba de publicar su nuevo libro, "El murmullo de las abejas", el cual recuerda la dura vida que el norte del país vivió durante la etapa revolucionaria. 
Rosario Reyes
19 mayo 2015 21:59 Última actualización 20 mayo 2015 5:0
Literatura

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Algo de fantasía emanada del misterio que rodea a la naturaleza acompaña la trama de El murmullo de las abejas (Penguin Random House), la segunda novela de Sofía Segovia.

Ambientada en Linares, Nuevo León, con la Revolución Mexicana de telón de fondo, esta historia comienza cuando la vieja nana de la familia se pierde en el monte y aparece después con un bebé misterioso y un panal.

Cubierto por el manto vivo de amarillos insectos que lo acompañarán y guiarán por siempre, Simonopio llega a cambiar la historia de la familia que lo acoge y la de toda una región, que enfrenta las grandes amenazas de la guerra: la influenza española y la lucha entre los que desean la tierra ajena y los que protegerán su propiedad a toda costa.
“Crecí con estas anécdotas y en ellas lo que más sentía era la nostalgia por la vida que fue antes de la guerra”, cuenta la escritora regiomontana. “Todas las guerras traen un cambio implícito, pero en la Revolución realmente se vivió un cambio dramático en Linares, que hasta entonces, era la fuerza económica de Nuevo León”.

La capital del estado, explica Segovia, era una ciudad pequeña en vías de encontrar su vocación.

“La fuerza económica estaba en la agricultura, pero todo cambió con la lucha armada, y esta gente que tuvo que dejar el campo, cortar sus raíces y reinventarse en Monterrey, hizo crecer la ciudad y se unió a la nueva industria”, puntualiza.

Si bien la historia se desarrolla en el contexto revolucionario, cambios importantes suceden en el seno de una familia, que vive el conflicto bélico con tanta intensidad como los héroes (o antihéroes) de los libros de texto.

“En el Noreste era tan diferente la situación laboral que existía en ese entonces, comparada con la del Sur, que la gente no entendía por qué la amenazaban y por qué querían quitarle sus tierras”, agrega la autora de Noche de huracán, quien quiso dar voz a quienes sufrieron esa época, para acercar la Historia (así, con mayúscula) a los lectores.

“Esta novela es un intento por traer a la vida a esas familias que vivieron la incertidumbre, el miedo, pero se levantaban todos los días a trabajar y enfrentaban los sucesos día a día con gran valentía; para ver la historia desde su punto de vista. A lo mejor si nos la enseñaran en forma de cuento, jamás se nos olvidaría y no nos parecería ajena”, considera. “Es una invitación a otro tiempo, a otras vidas, que nos hicieron lo que hoy somos. Mi intención es traer la historia a lo humano, lejos del libro de texto”.