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BUENA VIDA

Un trago orgánico y sin alcohol para mí, por favor

Cocteles sin alcohol, mixología de cero impacto y destilados orgánicos son parte de la oferta básica con la que debe contar cualquier barra.
Lizbeth Hernández
10 agosto 2017 22:51 Última actualización 11 agosto 2017 5:0
bebidas

(Especial)

A ellos les gusta beber sin parar toda la noche; socializar, divertirse, hacer amigos y brindar... pero no toman alcohol. Las noches de juerga las disfrutan con zumos de frutas y especias que llegan a sus manos en sofisticadas presentaciones. Como ninguna otra generación, los millennials están modificando los patrones de consumo en los bares de todo el mundo.

Ávidos de nuevas experiencias, quieren que el mundo sepa dónde están, qué beben y cómo se divierten. Instagram se ha convertido en uno de sus mayores escaparates.

“Convertidos en los reyes del placebo, desean divertirse y no quieren perder la oportunidad de asistir a un bar y socializar; las bebidas sin alcohol ya no pueden faltar en ninguna barra”, asegura Ara Carvallo, bartender y miembro del comité de selección del The World’s 50 Best Bars.

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Carvallo es una de las voces nacionales más respetadas en ese sector. Además de ser catadora de bares, tiene una maestría en economía financiera. Trabajó como bartender en varias barras holandesas para pagarse sus estudios, y desde hace 11 años se dedica a viajar por el mundo probando destilados; ahora también cata esos nuevos cocteles. Refiere que gracias a la demanda se han creado nuevas mezclas y en ese terreno las ginebras llevan la ventaja.

Entre las más populares están las de cítricos, cuyas preparaciones se fusionan con su ingrediente indispensable: enebro. Gin Sin, Gin Loe y Monin son algunas de ellas. La primera incluye versiones con lima, melón y fresa; la segunda es una infusión con agua del Mediterráneo y tiene alóe vera, flores de azahar y jazmín, además de cardamomo; en la tercera predominan la raíz de angélica y el cilantro.

“Se usan igual que las tradicionales. La magia está en conocerlas y dominarlas para descubrir sus fortalezas y fusionarlas de manera adecuada. Los bartenders tenemos un reto al seguir perfeccionando sabores, pero sin duda son opciones más sanas porque incluso contienen menos carbohidratos y azúcares”, añade.

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Otras tendencias son la mixología de cero impacto y los destilados orgánicos. La primera se refiere al uso responsable de los insumos para preparar cocteles. No se utilizan frutos congelados y no se deben desperdiciar ni las cáscaras, ya que son usadas para hacer mermeladas que después son procesadas y ofrecidas al mercado milllennial.

Ellos son consumidores que se caracterizan por leer las etiquetas y tomarse su tiempo para hacer las compras. Respecto a los segundos, éstos sí contienen alcohol, pero son elaborados con materias primas en cuyo proceso de elaboración no se usen químicos ni transgénicos. Además, privilegia el empleo de técnicas artesanales de producción de las novedades.

“En este terreno entran los destilados nacionales como el tequila y el mezcal. Ninguna barra puede prescindir de ellos”, destaca.
Todas esas tendencias son frecuentes en el mercado europeo y en México esa moda se está expandiendo, pero aún no permea lo suficiente.

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Prueba de ello son las cifras que presentó en mayo de este año la agencia de investigación de mercados Euromonitor Internacional, que sitúa al país en el séptimo lugar de consumo en el mundo. Se contempla que para 2020 ocupe el sexto puesto.

La capitalserá la sede de Barra México, evento que reunirá a los mejores bartenders del mundo y que se celebrará los días 20 y 21 de agosto en el Pepsi Center. Ara y su socia, Paulina García, son las organizadoras, y buscan propiciar la educación, ofrecer pláticas financieras para mejorar la operación en los bares y fomentar la profesionalización de este gremio tan de moda.

Cuestionada sobre si el alcohol tiende a desaparecer de las barras de todo el mundo, Ara es contundente: “No creo, aún es muy pronto para saberlo. Quizá sólo se relegue un poco, esto es una moda generacional”.