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CULTURAS

Un nuevo camino para la flauta contemporánea

Alejandro Escuer es el primer flautista mexicano que toca la "Flauta Contralto en Sol", un instrumento único cuyos mecanismos le permiten llegar a una octava más grave que la flauta en sol tradicional. 
Rosario Reyes
12 marzo 2014 22:14 Última actualización 13 marzo 2014 5:0
Alejandro Escuer asegura que el aire es un factor fundamental en el sonido de la flauta. (Fabián García)

Escuer asegura que el aire es un factor fundamental en el sonido de la flauta. (Fabián García)

El aire, infinito, activa el sonido que lo cautivó cuando era un niño. Alejandro Escuer descubrió pronto su vocación, al crecer en el seno de una familia que aprecia el arte. Estudió flauta durante 11 años, antes de ingresar al Conservatorio, al tiempo que cursó la carrera de Sociología en la UNAM.

“Me encanta la idea de que mi instrumento en realidad no es la flauta, sino el aire, que es el que hace que funcione”, dice en entrevista mientras arma su nueva Contralto en Sol, la cual tiene varias opciones de ensamblaje que permiten experimentar con el sonido.

“La flauta me pareció un instrumento de poder expresivo primigenio y a la vez contemporáneo; se acerca mucho a la voz humana y se lleva bien con las percusiones, que son los instrumentos más antiguos de todas las culturas”, abunda.

Anoche, el también compositor fue nombrado Artista Solista Distinguido por la prestigiada marca Kingma, que construyó especialmente para él la "Flauta Contralto en Sol" que ahora tiene en sus manos; una pieza única realizada en plata y oro, entre otros materiales, cuyos mecanismos le permiten emitir un registro una octava más grave que la flauta en sol tradicional.

Con ello, Escuer se convierte en el único intérprete y será el primer compositor de obras para este instrumento en México. Junto a la Flauta Microtonal de Concierto en Do Levit-Kigma -pieza única que también le fue entregada recientemente-, el peculiar instrumento ha sido tocado por primera vez a últimas fechas, en Tamaulipas, Morelia y, anoche, en la Escuela Nacional de Música de la UNAM.

Se trata de creaciones artesanales que se confeccionan en un pequeño taller en Holanda, donde Eva Kingma se dedica a diseñarlas y fabricarlas con armado a mano, junto con tres socios.

“(La flauta microtonal) expande los acordes entre un sonido y otro: digamos que la flauta tiene un registro por escalones, pero esa transición se alarga con las llaves que le agregó Eva, que te permiten controlar la afinación, tener otro tipo de notas, un sonido más claro; es un instrumento más avanzado”, detalla Escuer.

Fundador de las agrupaciones Onix Ensamble y Lumínico, Escuer se ha especializado en las técnicas contemporáneas de interpretación de la flauta; con este enfoque ha traído al país los diseños más vanguardistas, como la flauta contrabajo, cuyo cuerpo mide 2.5 metros, o la subcontrabajo, de 4.5, además de una embocadura microtonal especialmente construida para él.

Artista multidisciplinario y humanista, en sus propuestas Escuer integra la sociología, la fotografía, el diseño, la pintura y el arte sonoro a la interpretación musical.

“(El aliento) es una necesidad de expresión, de imaginar mundos distintos, crear espacios sonoros acústicos, visuales; incluso que te hagan disfrutar más la realidad: la música hace que la vida sea más plena”, dice quien, entre otros reconocimientos, ha recibido el premio de la Fundación Rockefeller, el Fulbright García Robles para estancia postdoctoral y el primer premio de interpretación del Instituto Nacional de Bellas Artes.

A una lista discográfica que incluye títulos solistas como Jade Nocturno, Aqua, Aire Desnudo, Folklore Imaginario y Flying, además de cinco discos con ONIX Ensamble, el músico planea incluir su primera pieza para "Flauta Contralto en Sol" en el nuevo disco de esa agrupación, que se editará este año.

La primera gira con el instrumento tendrá lugar en compañía de los artistas que integran Lumínico, el 24 de mayo en Guadalajara, el 30 en León y el 31 y primero de junio, en el Teatro de la Ciudad.