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buena vida

Triple labor para estar sano

Para mantenerse saludable es indispensable comer, dormir y ejercitarse en la proporción correcta. La principal característica de una persona con salud pobre es que no consume una cantidad suficiente de alimentos crudos, advierte la especialista Valeria Lozano.
Rosario Reyes
14 agosto 2016 22:42 Última actualización 15 agosto 2016 5:0
Las frutas y verduras crudas, al ser alimentos vivos, contienen micronutrientes como minerales, vitaminas y enzimas. (Especial)

Las frutas y verduras crudas, al ser alimentos vivos, contienen micronutrientes como minerales, vitaminas y enzimas. (Especial)

La principal característica de una persona con salud pobre es que no consume una cantidad suficiente de alimentos crudos, advierte la health coach Valeria Lozano, quien acaba de publicar su primer libro, Cambia de hábitos, de la colección Grijalbo Vital.

Creadora del Sistema Hábitos, que permite a quienes lo aplican regresar a un estado natural de salud tras 21 días, mediante un proceso de nutrición celular que depura y alcaliniza el organismo, la especialista se certificó en Nueva York por una necesidad personal. Como no había podido embarazarse, decidió estudiar acerca de la forma en la que la alimentación le permitiría lograr su meta de convertirse en madre. Hoy tiene dos hijos y buena salud.

Ideó su sistema a partir de un blog que se transformó en un libro, con base en la fórmula 65 por ciento alimentación, más 20 por ciento ejercicio, más 15 por ciento sueño, además de fundar una empresa de jugoterapia (La casa del jugo).

Las frutas y verduras crudas, al ser alimentos vivos, contienen micronutrientes como minerales, vitaminas y enzimas. La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir al menos entre 400 y 500 gramos al día para mantenerse saludable, asegura Valeria Lozano, quien integra la jugoterapia a su programa, para cumplir con el consumo recomendado de frutas y verduras.

Su sistema no es restrictivo y, al brindar información sobre lo que se consume, es útil para tomar buenas decisiones, siempre a partir de la experiencia propia. Reconocer la forma como funcionan los alimentos en el organismo es la clave; los vivos, insiste la experta, en un régimen donde el agua natural es básica. Por ejemplo, ella recomienda tener a mano un vaso de agua, pues los antojos entre comidas usualmente son simplemente sed.

“Se dice que la comida no es como antes y es verdad. No es que los lácteos sean malos, pero hoy, al tener tantos procesos, no favorecen a nuestra salud. Al ser accesibles, baratos y ricos de sabor, los alimentos procesados se vuelven la base de lo que consumimos, y si a eso agregamos la falta de ejercicio, el dormir menos porque cada vez vivimos con más estrés, se forma una bola de nieve que impacta en la crisis de salud mundial”, asegura Lozano.

Con esta guía, el tiempo ya no es pretexto, pues el recetario incluye una guía de compras y consejos prácticos para elaborar la comida de cada día, así como hábitos para lograr una salud mental que complete nuestro bienestar.

“Yo cuento mi proceso en el libro, empecé poco a poco y disfrutando. Cuando aprendí a disfrutar lo que comía y comer lo que disfrutaba, la salud se fue dando naturalmente y eso es lo que quiero compartir, con el hecho de ir incluyendo estos hábitos tan sencillos y tener apertura a nuevos conceptos, estás un paso adelante”, destaca.

Su sistema está dividido en tres partes, comenzando por un análisis de la salud actual, para seguir con un plan de recuperación y, finalmente, el Programa Hábitos, con preguntas frecuentes, una guía en tres fases, la creación de nuevos hábitos y un anexo sobre fertilidad, embarazo y medidas saludables desde la primera infancia.