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Tradición que exige coraje, gracia y creencia

Luz María Meza ha trabajado en pastorelas. "No concibo la Navidad sin pastorela", cuenta. Su carrera como productora comenzó con una en la década de los 80. Actualmente presenta 'Diablos revolucionarios'.
Rosario Reyes
20 diciembre 2016 22:7 Última actualización 21 diciembre 2016 5:0
La lucha entre el bien y el mal no siempre es la misma; la escena ha cambiado sin transformarse. (Cortesía)

La lucha entre el bien y el mal no siempre es la misma; la escena ha cambiado sin transformarse. (Cortesía)

Desde su adolescencia, Luz María Meza ha trabajado en pastorelas. “No concibo la Navidad sin pastorela”, cuenta. Su carrera como productora comenzó con una en la década de los 80.

Después de la tragedia de los sismos de 1985 llevó teatro a los damnificados. Como alumna del estudio de Dimitros Sarrás, que dirigían Adriana Roel y Mercedes Pascual, participó en una pastorela que se presentó en el Hemiciclo a Juárez.

“La experiencia de actuar en un ambiente en el que todos estábamos despojados me marcó para siempre y noté la reacción de la gente ante este divertimento. Eso me motivó a investigar sobre esta escena popular. No inventé nada, pero dí con otra forma de contarla”, narra. Hace 30 años realizó su primer montaje profesional, en el que interpretó a un arcángel. Ha cambiado de bando: hoy da vida al diablo.

Los malosos -sostiene- son muy divertidos en el teatro; no en la realidad, claro. La gente se divierte mucho cuando las cosas le salen mal. Originalmente, ella y los actores de la compañía se encargaban de hacer la escenografía y vestuario, con técnicas tradicionales, como las pelucas rubias hechas con penca de maguey.

ACUDA
Diablos revolucionarios
Dónde: Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles. Francisco Sosa 202, Santa Catarina, Coyoacán
Fecha: 15 al 25 de diciembre, 18:00 y 20:15 (excepto el sábado 24)
Localidad: $400 adultos, $375 menores de 10 años

Desde su primera temporada, los montajes incluyen una posada tradicional. Cuando empezó, ella misma servía el ponche o preparaba los tamales que desde hace 15 años encarga a una familia de Veracruz. Otra familia de San Ángel, en la capital, se encarga de hacer las flores de papel para decorar el escenario. Esta es una empresa que da trabajo a varias familias.

“Cuando traje la pastorela de Echegaray, comencé en la huerta del Museo del Carmen, en donde me presenté durante muchos años. La tradición marca que se presente en atrios de las iglesias, porque tenía un fin evangelizador”, comparte.

Su siguiente foro fue el Museo de las Intervenciones, en donde permaneció varias temporadas. El texto de la pastorela es suyo; comenzó con Las siete tentaciones y actualmente presenta Diablos revolucionarios. La Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles es su sede desde hace 15 años.

“Para mí, es una forma de vida. Todo este proyecto ha sido muy importante en mi carrera como actriz y productora; gracias a él, produje, con Alma Muriel, Juana, la peor de todas en el Teatro Insurgentes; luego Sentencia, ensayo de juicio, que yo escribí, con la que hicimos cuatro temporadas y fui a Sudamérica. Afortunadamente, nunca he perdido en el teatro, esta es mi producción más grande, intervienen 70 personas y todos ganamos”.