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CULTURAS

Todd Clouser, a todo voltaje en México

Podría estar rodeado en Europa y Estados Unidos con los mejores músicos, pero Todd Clouser prefiere vivir en la colonia Portales y, desde ahí, crear espacios sonoros increíbles que rozan el jazz, el rock y el funk. No hay duda: se trata de un fuera de serie. 
María Eugenia Sevilla
06 agosto 2014 21:19 Última actualización 07 agosto 2014 5:0
"A love electric" lanza una descarga de energía musical en su nuevo disco, "Son of a Hero". (Cortesía)

"A love electric" lanza una descarga de energía musical en su nuevo disco, "Son of a Hero". (Cortesía)

Todd Clouser (Minnesota, 1981) es un personaje fuera de serie, que ha adoptado México como su hogar y a los talentos de lugares remotos de América como alumnos e interlocutores.

Cualquiera que lo haya visto actuar en vivo sabrá hasta qué punto este vástago del rock ácido y el jazz eléctrico es un artista total que deja todo en el escenario; posee un groove innato no sólo al tocar la guitarra sino también en la voz, instrumentos con los que transita, libre, del rock al funk o al jazz, deslizándose en improvisaciones que sacan chispas arriba y abajo del escenario.

Con A love electric, la agrupación que integró en México en 2009, comenzó a cobrar seguidores, muchos de ellos atraídos por el giro de fusión con que abordó covers de Nirvana, Bob Dylan o Black Sabbath.

Hoy ese público se ha extendido por Estados Unidos y Europa, a donde regresará este año para presentar su más reciente disco, Son of a Hero.

¿Por qué un músico egresado de Berklee, que alterna con figuras de la talla del trompetista neoyorquino Steven Bernstein, decide abandonar una escena intrernacional como la de Estados Unidos para hacer su música en México? Todd Clouser ataja: “En México me siento libre”.

Hace ocho años que él y su perro, con algo de espíritu beat, tomaron la carretera al sur. Como Clouser lleva la docencia en las venas, encontró dónde enseñar en Los Cabos, el puente hacia su segunda casa: el DF.

No le interesa regresar al primer mundo. Él está feliz aquí, en su departamento de la colonia Portales, donde crea cuando no está de gira o en alguna comunidad rural del continente, dando talleres y compartiendo maneras de hacer música con gente de otras culturas. Sus decisiones no obedecen a una proyección comercial sino a las ganas de hacer, y es quizá por eso que no es tan famoso como pordría serlo. Pero va en camino.

Su nuevo disco, explica, abre una nueva etapa de la música de A love electric. “Es distinto a los anteriores porque todos los temas son originales”, puntualiza. En esta nueva creación interviene, por supuesto, los otros dos miembros de la banda: Aarón Cruz, sin duda el bajista de mayor proyección en México, y el baterista de origen argentino, radicado en el país, Hernán Hecht; ganador de un Grammy Latino y también primera figura del jazz mexicano.

El combo incluye siempre un teclado en el que han alternado grandes intérpretes, pero en esta ocasión se volaron la barda al invitar a grabar a John Medeski, el amo del Hammond, quien también participará en el concierto de presentación del CD porducido por Discos Intolerancia, el 23 de agosto a las 21:00 horas, en el Lunario.

“Fuimos compañeros en Berklee”, dice Clouser con sencillez, cuando se le pregunta sobre la colaboración con uno de los músicos más reconocidos del mundo.

El lanzamiento de este material en Estados Unidos y Europa tendrá lugar en septiembre, bajo el sello Ropeadope Records. Una probadita de lo que viene en este CD es este video: 

 

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FILANTROPÍA MUSICAL

 

Música


En su afán de trotamundos, Clouser ha intercambiado conocimientos con músicos de comunidades como San Juan Chamula o Zinacantán, Chiapas, o el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (CECAM) en Santa María Tlahuitoltec, Oaxaca -donde realizó un taller con una orquesta de 55 integrantes-. Lo que eran talleres improvisados ha dado lugar al proyoecto filantópico Music Mission, que busca crear música y dar apoyo a talentos de comunidades necesitadas, “de Oaxaca a Oklahoma y del Amazonas a Nueva York”.

“Ayudamos a cientos de estudiantes y artistas que lo necesitan”. Cualquiera puede apoyar el programa, con una donación de sólo cinco dólares. Puedes hacerlo dando click aquí. 

Cada dos meses, un video documental da cuenta del proceso al que se le ha invertido, y los resultados se podrán escuchar en un EP.

“Me da esperanza ver gente expresándose libremente y empujando para hacer algo nuevo, orgullosos de su tradición, de su lengua. Hay jóvenes compartiendo sus historias, cómo ven las cosas en sus comunidades; es otro mundo, pero nos identificamos por medio de la música”.