AFTEROFFICE
culturas

Rubén, de Café Tacvba, vuelve a lo simple

Rubén Albarrán abre una vía paralela a Café Tacvba con Hoppo!, un proyecto acústico en el que todo tiene factura artesanal. La agrupación tendrá algunas presentaciones en la Ciudad de México como parte de una breve gira en el país.
Rosario Reyes
04 abril 2016 22:20 Última actualización 05 abril 2016 5:0
"Soy un rockstar, pero del Tercer Mundo”, afirma el cantante. (Braulio Tenorio)

"Soy un rockstar, pero del Tercer Mundo”, afirma el cantante. (Braulio Tenorio)

Rubén Albarrán bromea a propósito de la visibilidad que tiene como vocalista de Café Tacvba, uno de los grupos de mayor éxito en la escena musical de México desde hace 27 años.

La banda regresará a los escenarios mexicanos el 24 de abril, en el festival Vive Latino, como avanzada de lo que será el lanzamiento de su nuevo disco, en el que comenzaron a trabajar en 2015.

Hubieran querido estrenar alguna canción en ese concierto, admite el cantante en entrevista. “Pero no tuvimos tiempo de terminar ningún tema. Aunque sí esperamos sacar el disco este mismo año, queremos tenerlo listo para octubre”, adelanta, pero se reserva hacer mayores comentarios sobre la propuesta en la que la agrupación está trabajando.

Lo que ahora ocupa a Rubén Albarrán es la reunión de uno de sus proyectos alternos: Hoppo!. La agrupación tendrá algunas presentaciones en la Ciudad de México como parte de una breve gira en el país, donde no actuaba desde hace dos años.

Fuera de Café Tacvba, el cantante ha producido a otros grupos nacionales -como Liquits-, y en 2011 fundó Hoppo! junto a los músicos chilenos Rodrigo Chino Aros y Juan Pablo Muñeco Villanueva, así como el baterista mexicano Carlos Carbón.

El cuarteto acústico no tiene manager, ni lleva una agenda; sólo se reúne de forma esporádica para realizar giras o grabaciones en espacios naturales.

“Para mí es un descanso”, asegura el músico.

PRESENTACIONES EN ABRIL
Teatro de la Ciudad.
Donceles 36, Centro.
Miércoles 13, 20:30 horas
$350 a $650

Foro del Tejedor.
Álvaro Obregón 86, Roma.
Jueves 14,
20:30 horas, $300


“Aunque seamos muy diferentes a los rockstars del Primer Mundo, Café Tacvba es una pequeña empresa en la que trabaja un grupo más grande de personas y, de alguna forma, va caminando solita. En cambio, Hoppo! somos nosotros solos; esa es la belleza y a veces la dureza del proyecto, porque tenemos que hacerlo todo nosotros mismos. Pero es muy rico prepararse el alimento uno mismo, labrar el camino de lo que uno quiere, cultivarlo y cosecharlo”.

Eso es la música para él: nutrición. “Es una bendición, es una puerta, una posibilidad de transformación, es medicina, es compañía, tantas cosas; es el alimento que me mantiene vivo”.

PROYECTO CON CAUSA
Hoppo!
es, además de una vuelta al origen acústico de la música latinoamericana, un intento por devolver la humanidad a un mundo mediatizado, tanto por la libertad con la que se ha desarrollado esta propuesta, como por las causas que apoya, asegura Albarrán.
El grupo se unió a la campaña Infancia sin violencia, que pide la prohibición de las corridas de toros en Baja California Norte, donde actuarán los próximos 8 y 10 de abril (en Mexicali y Ensenada, respectivamente).

“Todos queremos vivir en paz, pero eso no es posible si torturamos y matamos a los animales, sea en la plaza o en el rastro. Nosotros mismos nos estamos devorando, pero ahí está la naturaleza, recordándonos lo grandiosa que es la vida”, advierte.

El vocalista confía en que la conciencia sobre asuntos como la contaminación o el desabasto de agua sea cada vez mayor porque, dice, tiene fe en el ser humano como parte de la naturaleza.
“Encuentras personas a las que puedes mirar a los ojos, o escuchar su música, o ver sus obras de arte; otras a las que acompañas una parte de su vida y te devuelven esa esperanza. Sí, creo que lo vamos a lograr”, destaca.

Su postura esperanzadora, dice, se sostiene en su propia experiencia. Como ejemplo, menciona que él ha podido trabajar al margen de la industria, manteniendo el equilibrio entre sus dos principales proyectos: una banda que ofrece conciertos ante miles de personas, y otra acústica, que busca escenarios naturales para audiencias de 150 personas como máximo, pues toca sin micrófonos, iluminación o algún elemento tecnológico.

“No hacemos nada como ‘debería de ser’, ni siquiera encontrarás nuestra música en iTunes o Spotify; los discos los vendemos en los conciertos. Este es un espacio de libertad en el que todo fluye según lo vamos sintiendo”, afirma.

El año pasado el grupo se reunió en un bosque a las afueras de Chile para realizar una grabación en la que intervinieron sólo cinco personas: los músicos y un ingeniero de sonido con un estudio portátil. Te vas al sur es el título de su cuarto disco, que están presentando en la gira actual.

Después de seis años de trabajar con Hoppo!, Rubén Albarrán afirma que se ha cumplido su intención al reunirse: una forma de creación que sólo responde a ella misma. “Nos gusta el trabajo que realizamos juntos, nos la pasamos bien, vamos inventando cosas para que nuestra vida siga siendo un goce a la vera de río de la música, que podamos seguir disfrutando de su frescura, de su sanación, de su medicina”.