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CULTURAS

Picasso, al desnudo

El fotógrafo David Douglas Duncan ofrece a los mexicanos un lado más íntimo del pintor español, quien fue su amigo durante casi 20 años. A través de 277 piezas, el Museo de Bellas Artes alberga dibujos, litografías y esculturas que revelan el mundo de Picasso. 
Rosario Reyes
10 abril 2014 20:35 Última actualización 11 abril 2014 5:0
Pablo Picasso

El genio español creando una de sus obras. (Fotos: Braulio Tenorio)

El testimonio de una amistad de poco más de 17 años entre el fotógrafo estadounidense David Douglas Duncan y el pintor español Pablo Picasso brinda el privilegio de mirar cómo el artista creó algunas de sus obras. Entre ellas se encuentran los conocidos retratos de su esposa Jacqueline, uno de los cuales -procedente del Museo de Nueva Orleáns- se exhibe por primera vez en México.

La muestra "Picasso revelado por Duncan", que abrió anoche en el Museo del Palacio de Bellas Artes, llega después de su paso por España, Alemania, Francia y Suiza. La curaduría de Stephanie Andari y Tatyana Frank de Maud’huy recrea lo que pudo ser una visita a La Californie, en Cannes, donde Picasso instaló un taller hacia sus últimos años de vida.

Son 162 fotografías tomadas entre 1956 y 1962 y más de cien obras artísticas provenientes de los museos Picasso de Málaga, París y Barcelona, así como de coleccionistas privados -una de ellas perteneciente a un mexicano.

La pieza central, acompañada por una serie fotográfica que muestra todo el proceso de creación, desde que Picasso coloca el lienzo en el caballete, hasta que La Tête es colgada en un museo, también se exhibe en México por primera vez, procedente del Moderna Museet de Estocolmo.

“Es la que mejor evidencia este proceso creativo. Para el visitante es realmente magnífico ver lo que sucedió antes de realizar esta pieza”, dice Alberto González Torres, subdirector de exposiciones del Palacio de Bellas Artes.

CERCANA AMISTAD

La fotografía que abre la exposición muestra al autor del Guernica en una bañera, y es también el registro del inicio de su amistad con Duncan, quien le hizo unas 25 mil instantáneas.

El fotógrafo -hoy de 98 años- encontró una piedra en forma de gallo que le recordó a la obra del pintor y cuando se enteró de que Picasso se había instalado en la vila La Californie, fue a verlo, llevando consigo un anillo para Jacqueline, hecho con aquella piedra.

Cuando pasó a saludarlo, no llevaba su instrumento, pero el artista quiso aprovechar su presencia y le invitó: “trae tu cámara, nadie me ha tomado una foto en la tina”. Así, relata González Torres, comenzó la relación entre ambos, durante un periodo en el que Picasso realizó el mayor número de cerámicas, pero también pintura y escultura. En sus jornadas, de acuerdo con las curadoras, el genio de Málaga trabajaba con varias técnicas,;pintaba por la mañana y luego trabajaba en una escultura “con un nivel de creación y de producción enorme”.

La muestra se presenta dentro del programa "Mano a mano", que promueve la cooperación cultural entre México y Francia, y que tendrá actividades hasta 2015.