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CULTURAS

Pedro Valtierra, el fotógrafo privilegiado

El reconocido fotoperiodista presentó ayer su libro “Mirada y testimonio” en el Circo Volador, una ponencia que devino en tertulia y en una deliciosa clase de historia de la fotografía por parte del periodista Víctor Avilés.
Roberto Estrada
26 julio 2014 16:34 Última actualización 26 julio 2014 16:40
Pedro Valtierra

La fotografía de mujeres indígenas chiapanecas increpando a soldados pasó a la historia como una de las mejores imágenes del fotoperiodismo mexicano. (Archivo)

Así tenía que haber iniciado la presentación ayer en el Circo Volador de “Mirada y testimonio”, libro de Pedro Valtierra, en donde hace un recorrido visual en sus casi 40 años de labor periodística. Y así tenía que haber iniciado porque ante la demora de uno de los ponentes, Víctor Avilés, el periodista Juan Balboa nos adentró al corazón mismo de la historia de una foto, emblemática ahora para Valtierra, ya que con esa imagen él ganaría el Premio Internacional de Periodismo Rey de España a la mejor fotografía del año.

Era la noche del 2 de enero de 1998, en el campamento de X’Oyeb, Chiapas (días antes, el 22 de diciembre de 1997, habían sucedido los hechos tan lamentables de la masacre de Acteal, en Chenalhó), el Ejército mexicano pretendía desmantelar dicho lugar, pero los ánimos estaban encontrados, y aquella madrugada, las mujeres rodeaban a los militares para impedirles el paso. Entonces Pedro se metió en la revuelta y con telefoto en mano, comenzó a disparar su cámara, a un metro de distancia, de ahí la foto que pasaría a la historia.

“Para hablar de Pedro Valtierra no tenemos que sustraernos sólo a la fotografía, sino en términos generales al periodismo, su verdadera y gran pasión. Pedro, desde muy joven, conoció a la fotografía, básicamente como un oficio, no como un arte”, afirma Víctor Avilés, ya presente tras su demora. Entonces asistimos a las clases de historia de la fotografía, pues Avilés nos narra sobre las fotos más emblemáticas del siglo XX, pasando por Robert Capa y Cartier-Bresson.

Robert Capa, la leyenda de la fotografía, el mismo que acompañó a los Aliados en el Día D, en la playa de Omaha, en la costa francesa durante la Segunda Guerra Mundial, y el mismo que capta la imagen del miliciano republicano durante la Guerra Civil Española, en el preciso momento en que éste cae en combate, es precisamente el ejemplo de Pedro Valtierra, según él mismo afirma. Sus mejores fotos de Capa, curiosamente, están fuera de foco y, sin embargo, pasaron a la posteridad como unas de las mejores de la historia.

Llega el turno del anfitrión, Pedro Valtierra, para afirmar que ha sido un privilegiado de la vida y de su oficio, al estar al lado de grandes periodistas que lo han acompañado en sus casi 40 años de trayectoria. “Privilegiado en el sentido de que siempre tuve a excelentes reporteros, pero también buenos directores, con los que compartimos muchas historias del México de los años 70”. Sin embargo, se lamentó porque ahora ya no se hace el periodismo de hace 30 años, cuando los directores editoriales estaban preocupados por los lectores.

Ya entrada la noche, el improvisado llega para completar la presentación que devino en tertulia. El periodista Jaime Avilés, amigo y colega de Valtierra desde la revolución sandinista en Nicaragua, describe cómo el fotógrafo se adentra y se entrega a su oficio. “A Pedro lo vi cómo se fue haciendo grande, grande, grande como fotógrafo y como artista. Si dijéramos los 10 fotógrafos más importantes del siglo XX, Pedro Valtierra es uno de ellos. Es un honor haber trabajado con él”.

Así terminó la presentación del libro “Mirada y testimonio”, de Pedro Valtierra, que devino en clases de historia de la fotografía, para terminar en una tertulia.