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Madero, el promotor del espiritismo

Francisco I. Madero, quien fuera uno de los iniciadores de la Revolución Mexicana, fue fuertemente influido por los movimientos espiritistas al grado de llegar a elaborar el "Manual Espírita", señala Catherine Mansell Mayo (C.M. Mayo) en su libro "Odisea Metafísica hacia la Revolución Mexicana".
Baude Barrientos
08 diciembre 2014 23:1 Última actualización 09 diciembre 2014 5:0
El manual constituye un tratado para entender la metafísica y posiblemente un inicio para adoctrinar al país. (Cortesía)

El manual constituye un tratado para entender la metafísica y posiblemente un inicio para adoctrinar al país. (Cortesía)

Francisco I. Madero, quien fuera uno de los iniciadores de la Revolución Mexicana, fue fuertemente influido por los movimientos espiritistas al grado de llegar a elaborar el Manual Espírita, señala Catherine Mansell Mayo (C.M. Mayo) en su libro Odisea Metafísica hacia la Revolución Mexicana.

El manual constituye un tratado para entender la metafísica y posiblemente un inicio para adoctrinar al país en temas como la familia y la patria y la vida pública.

La novelista y traductora explicó que las razones para escribir sobre la afición de Madero por los temas espiritualistas se debieron a que al encontrar el libro se sorprendió no sólo de su existencia, sino también de que nadie lo había traducido.

“Escribí el libro porque creo que un contexto y la historia de la metafísica son absolutamente necesarios para entender tanto el Manual Espírita como la breve, espectacular y trágica trayectoria política de su autor”.

C.M. Mayo comentó que a finales del siglo XIX y principios del XX, el movimiento espiritista se expandió por varios países de Europa hasta llegar a Estados Unidos y México. Algunos participaban a manera de juego o diversión. Otros más tomaban con seriedad las sesiones para llamar y comunicarse con los espíritus, con fines personales, como buscar a un ser querido, o para la investigación síquica.

El manual, escrito entre 1909 y 1910, y la declaración de la Revolución están “íntimamente conectadas”. Mayo aclara que no sólo Madero estaba involucrado. También Ignacio Mariscal, quien fuera secretario de Relaciones Exteriores, fue un destacado espiritista, así como miembros de la Universidad Nacional, embajadores, militares y miembros de la comunidad financiera.

En la obra, la traductora afirmó que a través del Manual Espírita, Madero pretendía adoctrinar no sólo al país, sino también a otras naciones.

“Madero fue uno de los más enérgicos promotores del espiritismo en México, organizando congresos, escribiendo artículos, financiando revistas espiritistas y más. Podemos decir que aparte de su carrera política, en la historia de la religión metafísica en México, Madero jugó un papel clave”.