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Los técnicos de carrera no llegan a Primera

La renovación estratégica del futbol mexicano no pasa por las aulas, esa es la conclusión de cuatro estrategas que comparten sus experiencias profesionales. Sin embargo, desde el año pasado ya existe un curso en línea en la Universidad Iberoamericana.
María del Refugio Melchor
03 septiembre 2015 22:14 Última actualización 04 septiembre 2015 5:0
Los equipos de la Liga MX prefieren gente con experiencia. (Cuartoscuro/Archivo)

Los equipos de la Liga MX prefieren gente con experiencia. (Cuartoscuro/Archivo)

Para estudiar la carrera de director técnico de futbol sólo se requiere el bachillerato. Desde el año pasado ya es posible tomar el curso en línea en la Universidad Iberoamericana, la duración es de dos años (cuatro cuatrimestres, cada uno consta de 240 horas de clase), las materias que se imparten incluyen administración, psicología, algunas nociones de medicina y claro, trabajo de cancha.

El pago de inscripción y colegiaturas es de cerca de 26 mil pesos, y de cada generación egresan un promedio de 36 DT’s que estarán destinados al desempleo. El promedio de edad de los técnicos de la Liga MX es de 52 años; el más joven es el uruguayo Diego Alonso (40), del Pachuca, y el más veterano, el chileno Carlos Reinoso (70), del Veracruz.

La renovación estratégica del futbol mexicano no pasa por las aulas, esa es la conclusión de cuatro estrategas que comparten sus experiencias profesionales. Recién graduado en diciembre de 2012, el ex jugador de Pumas Joaquín Beltrán asegura que los estudiantes que cursan la carrera de director técnico están listos para tomar las riendas de un equipo desde que finalizan el primer año de estudios.

“El hecho de avanzar los módulos te va dando derecho a poder dirigir en las diferentes categorías de nuestro futbol, después del segundo módulo cursado ya puedes dirigir en un equipo de Tercera División”, explica Beltrán.

El ex defensa central reconoce que hay muy pocas oportunidades para ingresar al mercado laboral de los estrategas profesionales. “Hay 18 lugares en Primera División, 16 en el Ascenso. Hay entrenadores que tienen un mercado, que han hecho carrera. Nada más es una cuestión matemática: en mi generación eramos alrededor de 40, los espacios son reducidos y las oportunidades son pocas”. En su caso prefirió aceptar la oferta de convertirse en director deportivo del Querétaro.

José Luis Sánchez Solá es un caso especial, no fue futbolista profesional, pero realizó un gran esfuerzo para cursar la carrera de director técnico en el Distrito Federal, viajaba desde Puebla y tuvo el privilegio de tener como maestros a Raúl Cárdenas y Fernando Huerta.
Pagó cuatro mil pesos por curso, dice que salió bien preparado y además tuvo suerte para iniciar su carrera profesional como estratega. “Un amigo compró un equipo de Tercera División, el Atlixco y debuté en 1997. Me han invitado varias veces al ENDIT (Escuela Nacional de Directores Técnicos), la verdad es muy buen camino para los que quieran esto. Lo que pasa es que todo mundo quiere estar en Primera División y eso es imposible”, destaca.

El Chelís tardó nueve años en debutar como técnico de Primera División con Puebla, disputó dos liguillas en cuatro torneos y fue despedido cuando tuvo una mala racha. “Esto es de objetivos a corto plazo y eso se reduce al lunes, ese día tienes que dar cuentas de que ganaste puntos y si no vas para afuera”, dice.

No pierde la esperanza de dirigir a otro equipo, ahora es comentarista de ESPN y no tiene preocupaciones económicas. “Entré al futbol con 47 años, toda mi vida trabajé en otras cosas. Nunca he vivido del futbol, tengo pantalones, fábricas de mezclilla, joyerías”.

Eduardo de la Torre, ahora comentarista de Fox Sports, fue jugador de Chivas y cuando se retiró cursó la carrera de director técnico en Guadalajara. Afirma que la escuela lo ayudó, pero considera más valiosa su experiencia como futbolista.

“Hay una confusión, puedes salir preparado para ser un formador o uno de alta competencia. El problema de los cursos es que te dan lo mismo para cualquiera de los dos fines”. En ese sentido, dice que en México no se sigue el camino de otros países más desarrollados futbolísticamente, en los que a los estrategas se les exige trabajar en divisiones inferiores antes de tomar al equipo de Primera División.

El Yayo empezó desde abajo, entrenando en escuelas, fuerzas básicas y tardó 10 años en debutar con Chivas; también trabajó en Santos, Chiapas y Morelia. “Es normal que un entrenador pase de un equipo a otro, es un proceso; hay técnicos que se han ganado una reputación a través de los años, esa experiencia la valoran mucho los clubes”.

El argentino Rubén Omar Romano actualmente lleva las riendas del Tijuana. Dice que vale la pena vivir sólo para disfrutar de su profesión. “Es difícil llegar con la familia, tengo hijas que están en la preparatoria y no pueden cambiar el colegio, pero el futbol lo recompensa todo”.

Romano compartió su último año como jugador activo con su carrera de DT, sólo estudió un año pero aprendió más en los tres años que estuvo como auxiliar de su compatriota Ricardo Antonio La Volpe. También tuvo como maestro a José Antonio Roca. Estudió en Puebla y debutó como estratega del máximo circuito con Celaya en 1998.

“Para mí no importa la edad en jugadores ni técnicos, el que tiene calidad puede jugar y puede dirigir”.

Renovar el cuerpo de estrategas tardará un tiempo, la opción entonces es buscar nuevas opciones, concluye Joaquín Beltrán. “Es cuestión de tomar riesgos, se me viene a la mente el profesor Juan de Dios Castillo, que en algún momento dirigió a Honduras; Carlos de los Cobos en El Salvador. Es salir de la zona de confort y buscar oportunidades de crecimiento en otros lugares. Hay que buscarle no nada más en México”.