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Los mejores vinos mexicanos del año

Casi 600 caldos producidos en México marcan el crecimiento de la industria vinícola en los últimos años. La "Guía de Vinos Mexicanos", de Arturo Bodenstet, se ha convertido en un reflejo de la evolución de la enología del país.
Myrna I. Martínez
23 noviembre 2015 20:22 Última actualización 24 noviembre 2015 5:0
Bodenstet cató a ciegas 595 vinos, los dividió por precio, los calificó y realizó 425 notas de cata. (Cortesía)

Bodenstet cató a ciegas 595 vinos, los dividió por precio, los calificó y realizó 425 notas de cata. (Cortesía)

Con la incursión de nuevas bodegas y regiones vitivinícolas, la Guía de Vinos Mexicanos, de Arturo Bodenstet, se ha convertido en un reflejo de la evolución de la enología del país.

Para la octava edición, Bodenstet cató a ciegas 595 vinos, los dividió por precio, los calificó y realizó 425 notas de cata. El especialista comenta que la guía no está escrita para enólogos, sommeliers o expertos, pues es el reflejo de su paladar y sus gustos.

“Mi único objetivo es que la gente tome vino mexicano. No tengo predilección por alguna bodega, el proceso es objetivo y parcial para que las notas de cata sean justas. No se trata de catar por catar para darles un puntaje, se trata de entender lo que el enólogo quiso expresar”, dice en entrevista.

“Este año hay 40 bodegas que por primera vez presentaron sus vinos. Me gustó Lechuza, Casta de Vinos y Trasiego, pero hay muy gratas sorpresas, cada vez se hacen mejores vinos en el país”.

Para hacer la publicación, Arturo Bodenstet tarda alrededor de tres meses. Primero solicita a las bodegas que le envíen sus vinos del año, realiza alrededor de 30 encuentros con un panel de catadores de 10 a 12 personas.

“Nos dedicamos a probar entre 15 y 20 vinos por sesión. Catamos los vinos por rango de precio, nunca comparamos un económico con uno caro, mantengo el respeto”.

En los siete años que se ha publicado la guía, también se ha vuelto un termómetro para valorar cómo ha crecido la industria de vinos en México, no sólo en cantidad, también en calidad y diversidad.

BLANCOS
-Casa Madero Chenin Blanc 2013. Madero. Coahuila
-Cassiopea 2014. El Cielo. Baja California
-Chardonnay 2014. Lechuza. Baja California
-Espacio en Blanco Chardonnay 2013. Hacienda La Lomita. Baja California
-Isabella 2014. Emevé. Baja California
-Monte Xanic Sauvignon Blanc Viña Cristel 2013. Monte Xanic. Baja California
-Sauvignon Blanc 2013. Roganto. Baja California
-Sauvignon Blanc 2012. Don Leo. Coahuila
-Scielo Blanco 2013. Rivero González. Coahuila
-Trasiego Selección Blanca 2012. Trasiego. Baja California


“Cuando hice la primera guía en 2008 tuve conocimiento y registro de 34 bodegas , en esta ocasión tuve registro de 179; la primera vez caté 100 vinos, ahora casi 600. Hay un claro crecimiento de la industria y eso se ve reflejado en un incremento sustancial en la calidad”, opina Arturo Bodenstet.

“Cada vez se están produciendo vinos más estructurados, más complejos, los enólogos están comprendiendo más sus vides, conocen mejor sus viñedos y están produciendo mejores vinos”.

TINTOS
-Ancón San Vicente 2012. Vinícola Regional de Ensenada. Baja California
-Anxelin Cabernet Sauvignon 2011. Encinillas. Chihuahua
-Cañada de los Encinos 2012. Vinsur. Baja California. (El mejor vino de esta edición 2015)
-Casta Tinta Syrah 2012. Casta de Vinos. Baja California
-J2:10 2011. Vinícola Regional de Ensenada.
Baja California
-Kerubiel 2012. Adobe Guadalupe. Baja California
-Maxïxe 2012 . Bodegas Marilena. Baja California
-Nebbiolo 2011. Magoni. Baja California
-Nebbiolo 2012. Lechuza. Baja California
-Nebbiolo 2013. Roganto. Baja California


El autor considera que uno de los puntos más importantes que detectó durante la elaboración de la guía es que están surgiendo nuevas zonas vitivinícolas en Hidalgo, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato y Aguascalientes.

“Ha sido una experiencia maravillosa, poder probar todos los vinos que se producen en México, de catarlos y hacer un examen, el chiste es dejarse sorprender, no tener prejuicio sobre el vino mexicano, emocionarse y ser abiertos en lo que están ofreciendo los enólogos”.