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CULTURAS

'Llueven' flores amarillas por Gabo

Al igual que en su obra "Cien Años de Soledad", siguen lloviendo flores amarillas en la casa de García Márquez. "Le traigo flores amarillas porque es mi forma de reconocerlo", dice con tristeza uno de sus lectores. Hasta el momento se ignora si las cenizas se quedarán en México o viajarán a Colombia. 
Carmen García / Myrna Martínez
18 abril 2014 7:7 Última actualización 18 abril 2014 19:7
En la imagen el escritor saluda a los periodistas el pasado 6 de marzo del 2012, día que cumplió 85 años. (Cuartoscuro)

Los restos del autor fueron cremados en la funeraria García López de San Jerónimo. (Cuartoscuro)

La noche en que José Arcadio Buendía murió en su habitación, en Macondo comenzó a caer del cielo una lluvia de flores amarillas. Ayer sucedió lo mismo en la Ciudad de México. Tras morir Gabriel García Márquez llovieron rosas de ese color en la funeraria de la calle San Jerónimo - a donde fue trasladado el cuerpo del escritor para ser cremado - y en su casa de Fuego 144, en el Pedregal.

Admiradores y alrededor de 100 medios nacionales e internacionales se encuentran afuera del hogar del autor colombiano, a quien le encantaban las flores amarillas. 

A la casa del autor han llegado los escritores Héctor Aguilar Camín, Jorge F. Hernández y Ángeles Mastretta, quien este jueves comentó a EL FINANCIERO durante el noticiero de Alejandro Cacho que El Gabo "siempre cargaba con una sonrisa" y "un acierto verbal e irónico", cosas que, dijo, lo convirtieron en "un personaje excepcional". 







La familia del literato también recibió al ex alcalde de Bogotá Jaime Castro, quien sostuvo en entrevista que el mejor homenaje que puede recibir Gabriel García Márquez es que el gobierno de Colombia y las FARC lleguen a un acuerdo de paz.

Castro resaltó que durante muchos años fue un gran amigo de 'Gabo', a quien considera un gran narrador y excelente compañero: “Conservemos su legado y apliquemos sus lecciones como enseñanza. Sobre todo aquellas reflexiones que hizo sobre el poder, pero también sobre el amor y la amistad”. 

Los admiradores del escritor también viven un duelo por la muerte de su ídolo, su inspiración. "Le traigo flores amarillas porque es mi forma de reconocerlo", dice el lector Gerardo Rodríguez. "El lunes, después de 25 años me decidí a volver a leer Cien años de soledad y la muerte de García Márquez me agarró en Macondo".

Muchos fanáticos son tan amantes de las novelas del Nobel de Literatura 1982, que hace un año lograron hacerle llegar, a través de un bibliotecario, un ejemplar de Memorias de mis putas tristes (2004) para que 'Gabo' se los dedicara. Ahora, con orgullo, Alberto saca el libro de su mochila y lo muestra a los curiosos, al tiempo que Beatriz se levanta la blusa para enseñar la copia de la firma del escritor que tiene tatuada en el vientre.

"Lo descubrí en una etapa dura de mi vida, me desahogaba leyéndolo y me fui haciendo su seguidor ferviente”, explica Alberto.

En el domicilio de Gabo algunos de sus amigos llegaron a darle este jueves las condolencias a la familia, como el periodista Jacobo Zabludovsky, el escritor y fotógrafo colombiano Guillermo Angulo, el productor cinematográfico Jorge Sánchez y el cineasta Felipe Cazals. quien desde 1960 estableció una amistad con el Nobel, época en la que se encontraron en el restaurante Amaya, en Las Ramblas, de Barcelona: “Allí maquinamos la manera de poder filmar El año de la peste, de Daniel Defoe. Fueron varias veces las que nos reunimos en ese lugar y, en 1978, logramos hacer la película. Pero nunca hicimos una basada en sus novelas o cuentos porque su literatura no es tan fácil de trasladarla al cine”.

Pero también llegaron noticias de Europa: el cónsul adjunto de la embajada de España en México, Gustavo Palacio, entregó en la puerta de la casa de García Márquez dos telegramas en los que el rey Juan Carlos y los príncipes de Asturias Juan Carlos y Letizia enviaron sus condolencias a la familia de García Márquez.

El pelotón de periodistas y camarógrafos permanece atento a las visitas, intentando conseguir que quienes acceden a la casa les puedan decir si las cenizas del laureado escritor se quedarán en México o se irán a Colombia. Nadie sabe nada. La familia mantiene total hermetismo.

La única oportunidad que tendrán los mexicanos para rendirle tributo será el lunes a partir de las 16:00 horas en el Palacio de Bellas Artes. El evento será presidido por el presidente Enrique Peña Nieto y su homólogo colombiano Juan Manuel Santos.