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CULTURAS

Jacobo Zabludovsky,
el periodista de 7 décadas

El exconductor de Televisa murió hoy a los 87 años en un hospital del poniente de la Ciudad de México. Zabludovsky ejerció el periodismo por más de siete décadas. 
Eduardo Bautista
02 julio 2015 8:42 Última actualización 02 julio 2015 12:33
Jacobo Zabludovsky en su cabina de radio en Radio Red. (Cuartoscuro/Archivo)

Jacobo Zabludovsky en su cabina de radio en Radio Red. (Cuartoscuro/Archivo)

El periodista mexicano Jacobo Zabludovsky (1928-2015) falleció este jueves a los 87 años de edad en el Centro Médico ABC de Santa Fe, a causa de un derrame cerebral, luego de varios días de haber sido hospitalizado por un cuadro de deshidratación, informaron su productor Arturo Corona y Televisa.

Los restos del comunicador serán velados hasta la una de la tarde para después sepultarlos en el Panteón Judío de la Ciudad de México.

El exconductor del noticiero 24 horas –que se transmitió en Televisa de 1970 a 1998– se inició en el periodismo cuando éste no era una profesión. Un vecino suyo del barrio de La Merced, llamado Luis Felipe Ureña y encargado de la corrección de pruebas, lo invitó a formar parte del periódico El Nacional. Ahí, al lado de las rotativas y sumergido en el olor a tinta, nació el periodista Jacobo.


Zabludovsky murió alejado de la televisión, el medio donde más se le vio con sus gafas gigantes. Tras abandonar Televisa en el año 2000, se dedicó a la prensa y a la radio. Millones extrañarán a partir de hoy su noticiario De 1 a 3, en Radio Red, y su columna Bucareli, en El Universal.

Gran aficionado a los toros y asiduo escucha del tango, Jacobo Zabludovsky creía en la simpleza del periodismo: dar a conocer algo. Dedicó siete décadas de su vida a las noticias, las entrevistas, las crónicas, los reportajes. Creía, igual que el fotógrafo húngaro Robert Capa, que la fórmula del buen periodismo se encuentra en dos elementos: estar cerca de los hechos y saber contarlos. Nada más. "El periodismo nació cuando algún periodista precoz quiso contar la creación del mundo en pocas palabras", dijo en alguna ocasión.

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Jacobo Zabludovsky

El periodista judío de origen polaco fue testigo inmediato de los grandes acontecimientos del siglo XX. En su etapa de reportero entrevistó a Fidel Castro y al Ché Guevara días después de la Revolución Cubana de 1959. La dictadura de Fulgencio Batista acababa de caer.

"Oiga, ¿qué aquí nunca tienen tiempo de cortarse los pelos y las barbas?", le preguntó Jacobo al Ché. Éste, extrañado, lo criticó por realizar preguntas tan superficiales. Minutos después, reveló los planes que él y Castro tenían para transformar a Cuba.

El estilo de las entrevistas de Zabludovsky era singular. Fue juzgado severamente por la que le realizó a Salvador Dalí en 1971 para Televisa. El pintor catalán aseguró que su genio provenía directamente de su ácido desoxirribonucleico. El joven reportero Jacobo no sabía que ése es el nombre completo del ADN, y le preguntó al artista: "¿Y eso se toma?". Dalí no podía creerlo.

Las preguntas coloquiales del comunicador irritaron al icono del surrealismo, quien luego de 20 minutos de entrevista ya se mostraba harto y cansado. Nunca antes se le había visto a Dalí tan enojado en televisión. Zabludovsky reveló una faceta que pocos conocían del artista. Para él, eso era ejercer el periodismo.


PERSONAJE POLÉMICO


Su trabajo no agradó a todos. Fue criticado por su cercanía al poder, sobre todo a la presidencia. En 1976 repitió en su noticiario 24 horas la versión oficial de Luis Echeverría sobre el golpe al Excélsior que entonces comandaba el periodista Julio Scherer. El ex mandatario había organizado huelgas al interior de la empresa para entorpecer el trabajo de decenas de periodistas que criticaron su gobierno.

El escritor Vicente Leñero escribió en 2013: "Jacobo aparecía en medium shot con su ensayada sonrisa simpática, traje y corbata impecables y enjaretada su cabeza por un par de audífonos enormes que lo convertían en la caricatura de sí mismo. Se le tenía desconfianza y hasta temor por la manera de tergiversar los hechos haciendo creer a su audiencia que la realidad era así como él —“objetivo y veraz”— la transmitía a diario".

En los años 90, muchos jóvenes ya no creían en su trabajo. La banda Molotov condensó ese sentimiento en la canción ¡Que no te haga bobo Jacobo!, en la cual se le acusa de "alcahuete" y "traidor". "A todos los fraudes les cambias las cifras, recibes propinas de Carlos Salinas", dice un verso.


Hasta sus últimos días, la polémica acompañó a Zabludovsky. El 18 de mayo pasado la Universidad Veracruzana (UV) le negó el Doctorado Honoris Causa luego de una petición de más de tres mil personas.

“Ante la creciente versión y las reacciones derivadas sobre el proceso académico para otorgar el Doctorado Honoris Causa de nuestra casa de estudios, la Dirección General de Comunicación Universitaria informa que la institución ha considerado no continuar el proceso propuesto por la Facultad de Comunicación”, informó la UV en un comunicado.

“De la mano de Televisa, Zabludovsky trabajó para los intereses del gobierno mexicano desinformando a la población durante décadas", indicaba la petición.

Jacobo ya no dará más las noticias del país. Su última columna no la dedicó a informar ni a opinar. Sólo compartió sus recuerdos más preciados: los de su infancia y su juventud. Ya había contado muchas cosas, menos su vida.