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Ganó el espíritu… atletas acuáticos competirán por México en Río 2016

Los atletas nacionales que compiten en deportes acuáticos sí asistirán a los Juegos Olímpicos bajo la bandera nacional, luego de que las autoridades mexicanas llegaran a un acuerdo con el COI y con la Federación Internacional de Natación (FINA).
"Todos los atletas mexicanos asistirán a la gran fiesta de la humanidad como un solo equipo”, dijo Carlos Padilla, titular del COM. (Especial)

"Todos los atletas mexicanos asistirán a la gran fiesta de la humanidad como un solo equipo”, dijo Carlos Padilla, titular del COM. (Especial)

Carlos Padilla, titular del Comité Olímpico Mexicano (COM), anunció que los atletas nacionales que compiten en deportes acuáticos sí asistirán a los Juegos Olímpicos bajo la bandera nacional, luego de que las autoridades mexicanas llegaran a un acuerdo con el Comité Olímpico Internacional (COI) y con la Federación Internacional de Natación (FINA).

“La identidad de México ha sido rescatada para Río 2016. Esto significa que todos los atletas mexicanos asistirán a la gran fiesta de la humanidad como un solo equipo, defendiendo los colores de nuestra bandera; los colores patrios estarán en los actos protocolarios en los Juegos”, explicó Padilla.

El pasado 2 de marzo, EL FINANCIERO publicó la reunión que tendría el titular del COM con autoridades del COI, en la que apelaría al espíritu olímpico para que los deportistas pudieran participar.

Thomas Bach, presidente del COI, aceptó por el prestigio de México la interpretación de la Carta Olímpica que le fue presentada por su servidor. Nuestro argumento fue: que se deslinde por completo la participación de México en los Juegos Olímpicos de Río 2016 de la sanción que actualmente tiene la Federación Mexicana de Natación (FMN) del curso legal que esta tome de los tribunales correspondientes”, dijo.

La Carta Olímpica señala que “toda persona debe tener la posibilidad de practicar deporte sin discriminación de ningún tipo y dentro del espíritu olímpico, que exige comprensión mutua, solidaridad y espíritu de amistad y de fair play”.

Que la delegación mexicana vaya a Juegos Olímpicos con identidad, no significa que la FMN no deje de estar suspendida por la FINA por la cancelación del Mundial de Guadalajara.

“El doctor Julio César Maglione (titular de la FINA) no tuvo inconveniente en que la delegación vaya con los colores patrios. El mismo Bach y su equipo de trabajo nos dio el respaldo. Aclaro que el proceso que se tiene que ver con la FINA y sus competencias internacionales debe seguir su curso. Nosotros eso lo respetamos”, puntualizó.

El representante del COM criticó el conflicto entre la FINA, Conade y FMN, que derivó en que se adeudaran 9.5 millones de dólares y que los atletas en deportes acuáticos no pudieran salir bajo los colores de la delegación mexicana. Calificó esta situación como una incapacidad de gestión de las personas que dirigen el deporte en territorio mexicano.
Padilla Becerra comparó el lenguaje que se ha utilizado en esta disputa con el discurso de Donald Trump en su campaña por la candidatura del partido republicano a la presidencia de Estados Unidos. Según él, atenta contra la sana convivencia, contra el marco de la ley y provoca conflictos como es el caso del deporte mexicano.

“Hago un llamado a que todos juntos sumemos esfuerzos para que el nombre de México brille en alto el nombre de México en los Juegos Olímpicos. Al decir todos juntos me refiero a las federaciones, a la Conade y a los institutos mexicanos del deporte. El Comité Olímpico Mexicano ha cumplido con la misión que le corresponde rescatando la dignidad para el país”, finalizó.

¿Y LOS REFUGIADOS?
Un grupo de 43 hombres y mujeres, todos desplazados de sus países por conflictos, está siendo evaluado por el COI para formar el primer equipo de atletas olímpicos refugiados en la historia de la justa veraniega.

“Me conmoví por la historia de cada uno. Pero también me conmovió lo mucho que significa el deporte para cada uno, no sólo para estos 43, sino para todos los que conocí”, comentó Pere Miro, director adjunto del COI para relaciones con el movimiento olímpico, en entrevista para AP.

La mayoría de los candidatos son del campo de refugiados Kakuma en el noroeste de Kenia, a unos 90 kilómetros de la frontera con Sudán del Sur, un país que nació hace apenas cinco años y que ha sido devastado por la guerra civil desde 2013. Miles de personas han muerto en el conflicto, y al menos dos millones han sido desplazadas de sus hogares.

De aprobarse esta situación, los atletas refugiados vivirán en la Villa Olímpica con el resto de los equipos. El COI les suministrará uniformes, entrenadores y oficiales técnicos. Y si alguno gana una medalla de oro, se entonará el himno olímpico.

El organismo identificó públicamente a tres atletas que están siendo contemplados para este programa: la nadadora siria de 17 años, Yusra Mardini, la atleta iraquí de taekwondo, Raheleh Asemani, y el judoca del Congo, Popole Misgenga. Mardini se entrena en Alemania, Asemani en Bélgica y Misenga en Brasil.

Thomas Bach explicó que la idea de esta delegación de refugiados es mandar un mensaje de paz al mundo y que espera que entre cinco y 10 atletas se queden en el equipo. La selección final será anunciada por el organismo en la próxima reunión de su junta en junio.