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culturas

Festivo adiós
a Gabriel García Márquez en Bellas Artes

Con flores amarillas, sentidas frases de condolencia escritas en cartulinas blancas y una evidente consternación, los asistentes a Bellas Artes entonaron la clásica "Macondo", "El Rey" y el infaltable "Cielito Lindo". Un final digno para el creador del realismo mágico latinoamericano.
Ma. del Refugio Melchor S.
21 abril 2014 19:32 Última actualización 21 abril 2014 22:11
Homenaje a Gabriel García Márquez en Bellas Artes. (Alejandro Meléndez)

García Márquez nació en Colombia, pero eligió México para morir. Sólo aquí se da un sentido festivo a la muerte. (Alejandro Meléndez)

CIUDAD DE MÉXICO.- Sólo la figura del fallecido escritor colombiano Gabriel García Márquez fue capaz de convertir los alrededores del Palacio de Bellas Artes en un curioso centro fúnebre multinacional. Admiradores y periodistas de los lugares más recónditos decidieron brindar el último adiós al ganador del Premio Nobel de Literatura 1982.

Miles de personas esperaron pacientemente su turno para ingresar al lugar donde fueron colocadas sus cenizas. Con flores amarillas, sentidas frases de condolencia escritas en cartulinas blancas y una evidente consternación, entonaron desde la clásica Macondo, El Rey y el infaltable Cielito Lindo.

La enorme fila llegó a doblar la esquina hasta el Eje Central, los turibuses improvisaron paradas para que los turistas tomaran la foto del recuerdo. Los corresponsales se esforzaron por encontrar la mejor toma, y los guardias contaron escrupulosamente los 50 dolientes que debían pasar por turno; el resto sólo dejaba pasar el tiempo.

Los invitados pasaron rápidamente, los funcionarios lo hicieron por su propia puerta, los mismos que no tuvieron tiempo de visitarlo cuando fue hospitalizado. Así es la raza humana, evasiva con los enfermos, pero entregada con los difuntos.

Adentro de Bellas Artes los invitados de honor, los que difícilmente conocerán tres libros del gran Gabo; afuera, sus admiradores que cargan sus gruesos volúmenes y hacen fila para leer su obra cumbre: "Cien años de soledad" en el mismo templete que un grupo de vallenato toca las canciones favoritas del escritor colombiano.

Afuera la amenaza de lluvia, los reportes en vivo; adentro, los discursos y las guardias de honor. Ya lo dijo el escritor Homero Aridjis: "Gabriel García Márquez debe estar tranquilo donde quiera que esté, es celebrado por México y Colombia, tendrá los funerales más grandes de un escritor. A Víctor Hugo lo despidieron dos millones en París, pero a Gabriel lo harán millones por la televisión".

Y sí, García Márquez nació en Colombia, pero eligió México para morir. Sólo aquí se da un sentido festivo a la muerte, se despide al maestro con mariposas de papel amarillo disparadas con cañones, se le reza y canta con fervor. Un final digno para el creador del realismo mágico latinoamericano.


Homenaje presidencial

Los presidentes de México y Colombia, Enrique Peña Nieto y Juan Manuel Santos, también rindieron homenaje a Gabriel García Márquez.

“Ha partido un hombre grande, pero se queda entre nosotros la obra”, dijo Peña Nieto, quien calificó al autor colombiano como “el más grande novelista de América Latina”.

Por su parte, Santos afirmó que Gabriel García Márquez incorporó en sus obras la esencia de ser latinoamericano, y señaló que siente el corazón adolorido por el fallecimiento del escritor, pero el alma agradecida por su aporte literario.

Además, el mandatario tuvo palabras para Mercedes Barcha, esposa de García Márquez.

“Hoy venimos a la tierra de Rulfo y de Reyes, de Fuentes y de Paz a traer nuestro abrazo solidario a la ‘Gaba’, esa gran mujer que llevó al mundo sobre sus espaldas para que su esposo escribiera”, afirmó.


Con información de Notimex