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Exilio y espina: Discovery inquieta con la figura de Porfirio Díaz

Murió en París. Sus restos siguen en el exilio que el ex presidente padeció en los últimos años de su vida. La demoledora imagen de su tumba en Montparnasse, sirvió a la productora Patricia Arriaga como argumento para realizar un documental sobre el ejercicio del poder de Díaz en el gobierno mexicano.
Bajo la dirección de Emilio Maillé, su salida al aire aún está por definirse. Es protagonizada por Héctor Bonilla en el papel de Porfirio Díaz. (Cortesía)

Bajo la dirección de Emilio Maillé, su salida al aire aún está por definirse. Es protagonizada por Héctor Bonilla en el papel de Porfirio Díaz. (Cortesía)

Porfirio Díaz falleció el 2 de julio de 1915 en París. Sus restos siguen en el exilio que el expresidente padeció en los últimos años de su vida. La demoledora imagen de su tumba en Montparnasse -de verdad, perturbadora- sirvió a la productora Patricia Arriaga como argumento para realizar un documental sobre el ejercicio del poder de Díaz en el gobierno mexicano.

El modesto nicho con flores frescas donde ella descubrió una gran cantidad de mensajes escritos por los visitantes, en los que manifestaban su admiración, agradecimiento y el deseo de que sus restos descansen aquí, la intrigó al grado de diseñar esta nueva propuesta para Discovery Channel.

“Pensé: aquí hay algo, un sentimiento del que no se habla en México, eso me motivó a escarbar un poco, para poder hacer una reflexión colectiva, que es lo que la buena televisión hace”, cuenta a propósito del documental grabado en el DF y la capital francesa, bajo la dirección de Emilio Maillé, quien actualmente trabaja en la posproducción del programa de una hora, cuya salida al aire aún está por definirse.

“Si Díaz le entregó la Ciudad de México a Benito Juárez y fue un héroe contra la intervención francesa, ¿qué es lo que pasa a lo largo de esos 30 años que logra modernizar al país, construir el México que conocimos durante todo el siglo XX desde el punto de vista de infraestructura, industria e inversión pública? ¿por qué termina en el exilio y por qué sigue en el exilio?”, se pregunta la productora, quien en estas interrogantes sitúa el hilo conductor del documental, que persiste en la discusión sobre el “perdón” al coronel, que propuso hace algunos años Enrique Krauze.

Héctor Bonilla interpreta a Díaz en esta pieza, que cuenta con las actuaciones de Patricia Reyes Spíndola y Sergio Bonilla. “Hay que analizar la parte positiva, que es indudable, de este héroe del 2 de abril, y luego ver qué le sucede con el poder, que no es un fenómeno privativo de Porfirio Díaz. Yo creo que es una gran tentación. El poder es una bebida que lo vuelve a uno loco”, considera Bonilla, para quien el guión de esta producción resulta objetivo. “Hay un análisis de la ambivalencia de este personaje apasionante, basado en entrevistas con sus descendientes y con analistas de la historia, que nos dan un panorama equidistante”.

Tras una investigación de un año y medio, Patricia Arriaga encontró diversas posturas alrededor de la repatriación de los restos de Díaz. Las razones por las que permanecen en París desde hace casi 100 años son complejas. “En un principio el gobierno de la Revolución Mexicana no lo quería aquí. Eventualmente se permitió que se repatriaran los restos, pero de una manera privada, y la familia no quiso. Dijo: ‘Si fue el héroe del 2 de abril (que en 1867 adelantó la caída del imperio de Maximiliano), merece regresar de otra manera’. Otra posición dice que regrese con los honores que el pueblo de México decida, pero no puede regresar escondido. Es una figura muy polémica, hay quien dice que si regresa, lo sacan de la tumba y lo cuelgan en el Zócalo”, advierte la productora.

“Seguramente, en el centenario luctuoso va a haber un movimiento de la ultraderecha para traer los restos de Díaz –dice Bonilla-, como una forma de decir: ‘esto es lo que debería haber sido’. Pero lo que estamos viendo es el peligro de revivir el porfiriato: imponer las cosas a pesar de todo es gravísimo”.

La reflexión de historiadores y analistas como Javier Garciadiego, Paul Garner y Teresa Matabuena hilvanan una narración apoyada en recreaciones históricas dramatizadas. Esta reconstrucción se hizo con ayuda del acervo fotográfico y las cartas del propio Díaz que posee la Universidad Iberoamericana, entre otros materiales de archivo de la época.

El documental aborda la vida del hombre en el poder, con voces que, más que ser opuestas, detallan con matices lo que pasó, advierte Patricia Arriaga, quien produjo también para Discovery Channel el documental El asesinato de Villa. La conspiración, y está por estrenar en Canal Once la serie Leona Vicario. Para ella, las opiniones sobre el ex presidente pasan por los extremos, quienes lo admiran y quienes lo repudian. “Y en medio, están los que no saben quién es Porfirio Díaz, pero él carga con todo el peso de la Revolución Mexicana, y ahí es donde te cuestionas sí o no debe cargar con esa carga, esa es la parte del análisis que propone el documental”.

La también productora de la serie XY concluye que Porfirio Díaz no atinó en retirarse a tiempo. “Creo que envejeció y ya no supo entender el México moderno que había construido. Si se hubiera retirado tres o cuatro años antes, sería el gran constructor de este país y estaría enterrado con honores aquí. La típica contradicción del capitalismo europeo ante las nuevas clases sociales que surgieron a principios de siglo, no las pudo entender. Mi reflexión más importante es que debemos entender ese pasado para poder entender el presente. Tengo la sensación de que estamos igual que hace 100 años y, ¿qué hacemos, cómo construimos una nación? ¿cuál es la visión que tenemos de país? Si algo tuvo Porfirio Díaz fue una visión de país. La podemos cuestionar, pero es lo que estamos buscando hoy”.