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El e-Book se abre paso para los lectores de una era global

La Cámara Nacional de la Industria Editorial (Caniem), reportó que en 2012 facturó más de 16 millones de pesos por la venta de ediciones digitales.
Carmen García Bermejo
06 abril 2014 21:43 Última actualización 07 abril 2014 5:0
Las ventas de libros electrónicos han crecido sustancialmente. (Bloomberg)

La industria editorial transita hacia el campo de las nuevas tecnologías. (Bloomberg)

El e-Book o libro electrónico se va abriendo paso en todos los países, aunque de manera desigual. Millones de títulos circulan en línea, en espera de ser descubiertos por los lectores de una era global. En esta nube cibernética se puede adquirir "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha" en 30 pesos, o descargar "El llano en llamas", de Juan Rulfo, de manera gratuita.

Paulatinamente, la industria editorial transita hacia el campo de las nuevas tecnologías. Las ventas de libros electrónicos han crecido sustancialmente. Aunque, claro, el ritmo no es homogéneo en las diversas latitudes. De 2009 a 2010, el intercambio comercial del e-Book en Estados Unidos pasó de 60 a 120 millones de dólares. En abril de 2011, Amazon confirmó que vendió más libros para su dispositivo Kindle que en papel.

En México, la Cámara Nacional de la Industria Editorial (Caniem) reportó que, en 2012, facturó más de 16 millones de pesos por la venta de ediciones digitales. Estas ventas significan un incremento del 59.3 por ciento, con respecto a 2011. En realidad, el monto representa apenas el 0.2 por ciento del total de las transacciones editoriales.

El bajo impacto de ventas se debe, principalmente, a que solamente el 35 por ciento de la población tiene acceso directo a Internet.

Alejandro Zenker, director de Ediciones El Ermitaño, explica que esta es una época de transición con una población predigital que no accede a las nuevas tecnologías porque, en parte, no las entiende, y con una población migrante que se incorpora pausadamente a las innovaciones.

“Las políticas públicas, en materia educativa y cultural, deberán responder a estos cambios. Hoy la conexión a Internet tendría que ser no sólo una prerrogativa, sino un derecho, además de contar con la infraestructura nacional del libre acceso a la banda ancha. La industria editorial seguirá enfrentando una transformación que la llevará a su desaparición, tal como la conocemos hasta ahora”, asegura Zenker.

El también editor, impresor y traductor subraya que es predecible que los sellos editoriales actuales sean absorbidos por los consorcios del mercado digital y que, por tanto, enfrenten la desaparición de la industria de las artes gráficas para dar lugar a la industria de las artes digitales. La pregunta es si se está preparado para efectuar esa conversión.

Librerías virtuales
Mientras cada país se incorpora a las nuevas tecnologías, la nube cibernética ya está inundada de libros con formatos digitales.

A finales de 2010, Google lanzó la mayor librería digital de la red con más de tres millones de títulos disponibles: Google e-Books. Consiguió que cuatro mil editoriales, incluyendo Simon & Schuster y Random House Penguin Group, le permitieran vender buena parte de sus novedades. Con este acuerdo, la mayoría de los libros actuales más vendidos están en su catálogo de libros electrónicos.

En ese año, Amazon.com también ingresó al negocio con una librería en línea con un stock que supera dos millones de títulos y más de 70 mil en idioma español, de autores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Isabel Allende y Paulo Coelho, entre otros. Los ejemplares se bajan en el dispositivo de lectura Kindle y Kindle Paperwhite, que ya se venden en México y cuyo precio varia entre mil 399 y 3 mil 499 pesos, según modelos.

Oysterbooks.com es una de las plataformas para alquilar libros en la red; una especie de Netflix de letras. El año pasado dio a conocer su servicio en Estados Unidos con más de 100 mil títulos disponibles en la red. Para ser suscriptor hay que pagar una couta de 9.95 dólares al mes.

Otra plataforma de suscripción en la que se encuentra el 70 por ciento del mercado editorial de España es Nubico. Esta opción ofrece un catálogo con más de 3 mil obras. La cuota mensual es de 8.99 euros y permite bajar los ejemplares, sin necesidad de almacenarlos en los dispositivos. También permite la compra de títulos sueltos, aunque no se sea suscriptor.

En Brasil, el presidente del grupo editorial Gol, Jonas Suassuna, puso en marcha hace un par de años la biblioteca virtual Nube de Libros (www.nuvemdelivros.com.br), que ofrece más de 10 mil contenidos educativos y textos literarios a cerca de un millón de suscriptores en todo el país. Se prepara ahora para ofrecer este servicio en América Latina.

Para Fernando Escalante Gonzalbo, profesor de El Colegio de México, el e-Book no es una novedad absoluta, sino un episodio más en la historia de la tecnología para la reproducción de textos. Por lo tanto, no va a reemplazar al libro en papel.

El autor de "A la sombra de los libros/Lectura, mercado y vida pública", añade que en México los lectores de libros digitales son relativamente recientes y las editoriales que participan en ese mercado son pocas y ponen poco volumen de obras a la venta.

La base de lo que es el libro electrónico, incluyendo reproducción de textos y circulación a través de Internet, sin embargo, es tecnología que tiene ya más de 20 años.

“Pero los formatos digitales traen consecuencias no tan alegres: desplazamiento de las pequeñas y medianas librerías, la publicación de obras de dudosa calidad, piratería. Además, los programas de cómputo duran cinco años, por lo mucho. Así es que la renovación de catálogos enteros será un problema. Cualquiera que tenga un Kindle sabrá que cuando Amazon quiebre, se queda sin el contenido de su libro en su máquina”.