AFTEROFFICE
culturas

Editores de menos
de 20 que aman el papel

Marco Abarca tiene 17 años y además de haber publicado ya su primer libro, 'Y las letras nos unieron', también diseña junto con otros seis amigos el futuro de Kuna Ediciones, la cual ha apostado por el papel.
Eduardo Bautista
18 julio 2017 23:15 Última actualización 19 julio 2017 5:0
Marco Abarca

(Cortesía)

A sus 17 años, Marco Abarca ya publicó su primer libro, dirige una editorial y gana dinero por ello. Sí: ganancias en una industria que, según el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial (Caniem), Carlos Anaya Rosique, tendrá en 2017 un año complicado.

El joven queretano hace caso omiso a los pronósticos y se enfoca en lo suyo: la literatura. Es estudiante de mercadotecnia en la Universidad Mondragón México.

Le gusta beber café leyendo Rayuela, de Cortázar, pero también le apasiona diseñar el futuro de Kuna Ediciones, la empresa que dirige junto con otros seis amigos dispuestos a sacrificar ahorros y fiestas con tal de que sus cuentos, novelas o poemas lleguen a las librerías. Porque aunque todos tienen menos de 20 años, su apuesta es por el papel.

“Nuestra generación es muy flexible: podemos leer un buen libro y disfrutarlo, pero también podemos tomarle foto y subirla a Instagram”, comenta.

El último informe de la Caniem indica que la industria editorial mexicana generó, en 2015, ganancias por 10 mil millones de pesos y, aunque creció 2.6 por ciento en relación al año anterior, su presidente asegura que está “estancada”, por su menor crecimiento en relación con años anteriores.

1
 

 

Libro


En este panorama, Kuna Ediciones es prueba de que los jóvenes -lo ha reiterado Benito Taibo- son quienes están salvando el negocio editorial. Con una inversión inicial de aproximadamente 50 mil pesos y sin un lugar fijo de trabajo, esta empresa ya distribuye su primer libro, Y las letras nos unieron, en la cadena de librerías Gandhi.

Se trata de un compendio de poemas y cuentos escritos por 14 jóvenes que se conocieron en redes sociales a través de sus gustos literarios. Uno de ellos es Marco, pero también figuran nombres como el de Alejandro Carrillo (Premio Mauricio Achar 2016 por la novela Adiós a Dylan).

“Gandhi nos buscó después del éxito que tuvimos en varias ferias del libro durante 2016, incluida la FIL Guadalajara. Llenábamos salas de 200 personas. Mucha gente cree que nuestra generación no lee. Es cierto que no vivimos en un país lector, pero las campañas de promoción lectora tampoco han sido tan adecuadas. A veces se nos inculca la idea de que leer es un castigo, pero leer debería ser un placer”, señala.

Hoy Kuna Ediciones genera ganancias mensuales por 20 mil pesos, según Abarca. Su objetivo a largo plazo es abrir una oficina fija para extender su alcance promocional y de producción. “Por ahora sólo somos un grupo de amigos. Una compañera se encarga del diseño, una maestra de literatura nos ayuda con la redacción. Todo lo vendemos online, pero vamos muy en serio”.