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CULTURAS

David Lynch vuelve a la perversión con Twin Peaks

“El regreso de Twin Peaks es tan importante para la industria de la televisión como si alguien en este momento quisiera hacer una nueva versión de Lo que el viento se llevó", asegura el crítico Álvaro Cueva. 
María del Refugio Melchor
03 febrero 2015 21:54 Última actualización 04 febrero 2015 5:0
Twin Peaks, de David Lynch, una nueva forma de hacer televisión. (Cortesía)

Twin Peaks, de David Lynch, una nueva forma de hacer televisión. (Cortesía)

Febrero de 2016 es la fecha que los fans de todo el mundo tienen registrada en sus agendas; los que todavía no la conocen tendrán 12 meses para comprobar los motivos que convirtieron a Twin Peaks en una serie de culto, y cuyo retorno con una tercera temporada tendrá un gran impacto, de acuerdo con lo que anticipan especialistas.

“El regreso de Twin Peaks es tan importante para la industria de la televisión como si alguien en este momento quisiera hacer una nueva versión de Lo que el viento se llevó. Yo comparo la expectación que hay alrededor de este título con toda la que hay con el nuevo episodio de la nueva Star Wars, de ese tamaño de fenómeno estamos hablando”, sostiene el crítico Álvaro Cueva.

El retorno fue confirmado por su director y creador, David Lynch, con un mensaje en su cuenta de Twitter: “Queridos amigos, está pasando de nuevo”, publicó el 6 de octubre de 2014. Ésa misma era la frase con la que, en el thriller televisivo, un gigante anunciaba la aparición de una nueva víctima en el pequeño poblado de Twin Peaks.

Era uno de tantos personajes bizarros con los que Lynch y Mark Frost lograron crear un clásico de la pantalla chica, con una mezcla de géneros y atmósferas entre oníricas y exacerbadas, con recursos estéticos que no se habían visto hasta que salieron al aire sus dos primeras temporadas en 1990 y 1991, por ABC.

EL ENCANTO DE LO SINIESTRO

Para entonces Lynch ya era un director cinematográfico reconocido. Sus películas El hombre elefante (1980), Terciopelo azul (1986) y sobre todo Corazón salvaje (1990), ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, le permitieron entrar al mundo de la televisión por la puerta grande. Gran parte del éxito de la serie, coproducida por Aaron Spelling, fue que se atrevió a abordar temas que estaban prácticamente prohibidos en ese medio, analiza Rogelio Villarreal, director de la Revista Replicante.

“Fue una irrupción tremenda, un fenómeno televisivo extraordinario porque es de las pocas series que abordaban la sociedad estadounidense desde aspectos más sórdidos. Una crueldad oculta en esta vida aparentemente bonita, romántica, del pueblito gringo al que estamos acostumbrados a ver con jardincitos, con flores”, señala Villarreal.

Lynch es increíblemente inteligente, observador de lo que es la sombra del mundo actual, la oscuridad; es de los pocos directores o escritores que puede hablar de lo perturbador. Te cala los huesos, aunque también tiene un macabro sentido del humor”, comenta el crítico Mario Székely.

En este pueblito ficticio de 51 mil 201 habitantes, muerte, prostitución y drogas fueron tratados de manera abierta, con una gama de matices que iban de la pureza y lo bello a lo cruel y depravado, advierte Villarreal. “Es una serie de televisión y por supuesto se llega a los extremos en términos dramáticos, pero de todas maneras se da una impresión de que la realidad no es tan inocente como la percibimos”.

UNA REALIDAD LYNCHEANA

Fueron 29 capítulos que tuvieron a la audiencia cautiva, pese a que a la mitad de la segunda temporada se revelaba la identidad del asesino de Laura Palmer -otras incógnitas se revelaron en la cinta Fire walk with me, de 1992. Esa muerte era el eje en torno al cual giraba la trama; un misterio que con su improbable método tibetano se proponía descifrar el sagaz agente del FBI Dale Cooper (Kyle MacLahlan).

Realidades alternas irrumpían en el devenir de la investigación: un enano (Michael J. Anderson) que hablaba al revés proporcionaba pistas, en un inquietante saloncito de cortinas rojas. El bailecillo que ejecutaba a ritmo de una siniestra pieza original de Angelo Badalamenti fue uno de los más memorables de la televisión.

Fue justamente en el famoso salón rojo que Laura Palmer le susurró al oído un mensaje profético al agente Cooper: “Te veré de nuevo en 25 años”. Efectivamente, un cuarto de siglo después regresará gran parte del elenco original en la tercera temporada, que tendrá nueve capítulos dirigidos en su totalidad por Lynch, de acuerdo con la televisora Showtime.

“Ambientada en la actualidad, la nueva etapa de Twin Peaks continuará la tradición de la serie original, proporcionando respuestas largamente esperadas y una conclusión satisfactoria para todos los apasionados fans de la serie”, informó la cadena en un comunicado.

La estrategia de lanzamiento, con un año de anticipación, no es gratuita: la serie original estuvo a punto de cancelarse después de sus primeros ocho capítulos porque no tuvo rating, pero la fuerza de su final obligó a la realización de una segunda temporada.

“La gente que está detrás sabe muy bien su negocio, está convirtiendo a la nueva Twin Peaks en un cañonazo antes de que salga al aire”, detecta Cueva, quien además advierte sobre la libertad creativa que permite Showtime. “Se verán desnudos, groserías, como en otras series de esta casa productora. Si está detrás de Twin Peaks debe ser por algo muy grueso”.

Aunque nadie conoce con certeza la temática de la tercera temporada, el éxito está prácticamente garantizado porque Lynch tiene elementos de sobra para sorprender a las nuevas generaciones, afirma Székely.
“David Lynch creó un universo, hay muchos personajes bizarros que regresarán y será interesante ver cómo han envejecido; hay misterios que quedan por resolver. Antes la frase que se escuchaba por todos lados era ‘¿quién mató a Laura Palmer?’, ahora el reto es que (Lynch) pueda tomar el pulso de lo que está pasando”.

Sobre Twin Peaks hay 5 millones de páginas en Google, donde se vende memorabilia y se despliegan foros de discusión en los que también participan interesados de nuevas generaciones que ya muestran su avidez por ver la tercera temporada, como los viejos fans.
“Ahora hay un auge de las series de televisión, con fenómenos como Netflix y todo lo que hay en Internet. Va haber una gran respuesta: gente que sólo conoce Twin Peaks de referencia, la que está esperándola con ansia, la que quiere ahondar en el misterio... Va a ser un fenómeno mediático impresionante”, concluye Rogelio Villarreal.