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Curazao, el enigma para México en Copa Oro

Curazao, que el domingo enfrenta a México en la Copa Oro, pasa por uno de los mejores momentos de su historia; 21 jugadores militan fuera.
Alain Arenas
13 julio 2017 23:3 Última actualización 14 julio 2017 5:0
El futbol llegó a la isla gracias a los holandeses. (Especial)

El futbol llegó a la isla gracias a los holandeses. (Especial)

La primera vez que los emigrantes holandeses desembarcaron en Curazao –isla caribeña ubicada 50 kilómetros al norte de Venezuela que conformó de 1934 a 2010 las Antillas Holandesas junto con Aruba, Bonaire, San Martín del Sur, Saba y San Eustaquio- fue en 1621. Ese año establecieron sus primeros asentamientos, mientras se abastecían de alimentos y madera para continuar con su exploración del continente americano. Trece años después, Johannes van Walbeeck, almirante de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, hizo una expedición por la región y conquistó el territorio. Desde entonces Curazao y Holanda han mantenido una intensa relación económica y política, explica Margarita Vargas, investigadora del Centro de Investigaciones de América Latina y el Caribe de la UNAM.

El futbol llegó a la isla, también, gracias a los holandeses. A comienzos de 1900 a algunos curazoleños se les permitió viajar a Holanda para que estudiaran la preparatoria. Ahí conocieron el futbol, que había llegado proveniente de Inglaterra por Ámsterdam. En 1909 regresaron a la isla. Expandieron la religión del balón. Fundaron el CVV Republic, el primer club. Ese mismo año tuvieron su primer partido de la historia. Empataron con los infantes de marina holandeses que custodiaban la región. El encuentro se disputó en el jardín de la iglesia Santa Famia –ubicada en Willemstad, capital de la isla- porque no existía propiamente una cancha legal.

Los partidos informales prevalecieron hasta 1921. Ese año se fundó la Nederlands Antilliaanse Voetbal Unie (NAVU, por sus siglas en holandés), la federación de las Antillas Neerlandesas. Aquella organización se creó seis años antes que la de México, Selección a la que enfrentarán el domingo en la Copa Oro.

El primer partido entre Selecciones de las Antillas se disputó en 1924. Curazao goleó 4-0 a Aruba en Willemstad. Ocho años después se afiliaron a la FIFA, mientras que la Federación Mexicana lo hizo desde 1929. La actividad futbolística cesó en la región por el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

“Cuando la Alemania nazi invade Holanda, los británicos invaden Curazao. Su idea era que los alemanes no trasladaran sus submarinos hasta la isla y que posteriormente atacaran a los aliados. La isla se convirtió en un puesto estratégico. Posteriormente los estadounidenses ocuparon el territorio. Con el final del conflicto, Holanda vuelve a tomar posesión de Curazao”, sostiene Vargas.

El futbol se reinició en 1950 y con ello la etapa más brillante del seleccionado. Ese año ganó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos de Guatemala, al doblegar al anfitrión en la final. Dos años más tarde calificó a sus únicos Juegos Olímpicos en la edición de Helsinki 1952. Se convirtió en el primer equipo caribeño en participar en una justa veraniega. Terminó en noveno sitio.

Los buenos resultados continuaron. En 1955 el equipo terminó subcampeón en la Copa Centroamericana y del Caribe de Futbol (CCCF), antecedente de la Copa Oro. En el verano de ese mismo año, gana la medalla en los Juegos Panamericanos de la Ciudad de México. El cuadro caribeño enfrentó en dos ocasiones a México. Obtuvo una victoria y una derrota. Aquel triunfo fue uno de los únicos dos que ha conseguido en su historia ante el cuadro mexicano.

Los cinco años siguientes el seleccionado se quedó a la orilla de ganar campeonatos: en 1957 pierde la final de la CCCF con Haití; dos años más tarde, pierde con México el juego por el título de los Centroamericanos de Caracas y en 1960 cae, otra vez en la final de la CCCF, contra Costa Rica.

El seleccionado caribeño volvió a enfrentarse al cuadro mexicano en 1961, en el premundial de la Concacaf. Esta vez no hubo sorpresas. Los norteamericanos los golean 7-0 en el primer juego y empatan en el segundo. Un año más tarde, los isleños consiguen uno de los triunfos más brillantes de su historia. Derrotaron 3-0 a los mexicanos en la final de los Centroamericanos de Kingston.

Los últimos episodios brillantes del futbol de las Antillas Holandesas se dan en las dos siguientes ediciones de los Centroamericanos. Consiguen el subcampeonato en los Centroamericanos de San Juan, Puerto Rico, al perder, otra vez, con México. En los Juegos de Ciudad de Panamá de 1970 se conformaron con la medalla de plata al ser doblegados por Cuba.

El bache del futbol en Curazao y en el resto de las islas controladas por el gobierno holandés se inicia en 1978. La selección de las Antillas Holandesas se queda en primera y segunda ronda durante las eliminatorias mundialistas, y en los torneos regionales no trascendió. El futbol de Curazao se vuelve a transformar cuando se aprueba el plebiscito que los separa de las Antillas Holandesas en 2010.

“Curazao logra separarse política, cultural y deportivamente de las Antillas; pero no de Holanda. Mantiene su dependencia económica porque no tiene elección. La isla no es sustentable porque tiene poca producción de alimentos y los yacimientos petrolíferos que tiene son imposibles de explotarlos porque no cuentan con la tecnología para hacerlo. Esta semi autonomía les permite una mayor libertad, pero no una independencia como otras naciones latinoamericanas”, añade la académica.

La Federación curazoleña mantiene el reconocimiento ori-
ginal de la FIFA. Su selección fracasa en ir al Mundial de Brasil 2014, al ser eliminado en primera ronda de fase de grupos. Un año más tarde, Patrick Kluivert –ex jugador holandés del Barcelona y originario de la isla- es nombrado entrenador del equipo. Hay un cambio radical. Convoca a jugadores de las ligas holandesas con raíces curazoleñas y califica al equipo hasta la tercera fase de la eliminatoria del Mundial de Rusia, en la que es eliminado por El Salvador.

“Es común que esos futbolistas representen a Curazao. Algunos lo hacen porque sus padres son originarios de la isla, otros porque se les hace una buena idea. Los nacidos o con padres curazoleños pueden transitar libremente en Holanda siempre y cuando demuestren que tienen una oferta laboral o estudiantil en el país. Los jugadores posteriormente lo aprovechan para contratarse en otras ligas”, señala la académica.

Kluivert abandonó el equipo en marzo del año pasado, pero fue suficiente para crear la base del plantel que ganó la Copa del Caribe en 2016 y 2017, sus primeros títulos como federación autónoma. Esta última le permitió calificar a su primera Copa Oro, en la que en su plantilla está conformada por 21 (de 23) jugadores que juegan en el balompié europeo, repartidos en las ligas de Bélgica, Inglaterra y mayoritariamente de Holanda. Remko Bicentini, otro holandés (ex defensa del NEC), es el técnico del combinado desde octubre pasado. El origen se encuentra presente en la isla caribeña.