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Café Tacvba se pone nostálgico en el Vive

El segundo día del Vive Latino dejó satisfechos a los miles de fans de Café Tacvba, quienes presenciaron cómo el Escenario Indio se convertía en una cita de recuerdos con los 20 años de "Avalancha de éxitos". Antes, Of Monsters and Men, The Chamanas, Vicentico, Porter y Carla Morrison prendieron el ambiente.
Eduardo Bautista
24 abril 2016 22:14 Última actualización 25 abril 2016 3:7
Rubén Albarrán y Café Tacvba sorprendieron a los miles de fanáticos que presenciaron el concierto en el Escenario Indio. (AP)

Rubén Albarrán y Café Tacvba sorprendieron a los miles de fanáticos que presenciaron el concierto en el Escenario Indio. (AP)

Café Tacvba. (Cuartoscuro)

Café Tacvba cautivó a sus fans. (Cuartoscuro)

Tenía cuatro años que Café Tacvba no se presentaba en un Vive Latino. Esta noche lo hizo con un concierto que exaltó la cultura mexicana, pero sobre todo que le dio voz a la comunidad yaqui, cuyos voceros denunciaron arriba del escenario su posible desaparición debido al Acueducto Independencia, inaugurado por el gobierno federal en 2013.

Justo a las 9:00 pm comenzó el show de los tacubos, sin duda el más esperado del Vive Latino 2016, un festival que se empeña por salvaguardar el rock en español.

El concierto comenzó con ese himno capitalino compuesto por Jaime López: Chilanga Banda. Al ritmo de pachucos, cholos y chundos, Rubén Albarrán, Emmanuel del Real, Joselo y Quique Rangel encendieron a la masa que se dio cita en el Escenario Indio, que olía a tabaco, cerveza y sudor. Sobre el escenario había un vochito adornado con lentejuelas color plata, del cual salió Albarrán entre gritos y aplausos del público. 





De cabello largo y camiseta blanca, el vocalista del grupo mexicano más universal de todos pidió por la justicia y la paz en un país sumido en la violencia y la injusticia social.

Café Tacvba, que celebra 20 años de su "Avalancha de Éxitos", tocó canciones como Ingrata, El Fin de la Infancia, Las Flores, Alármala de Tos, Como te extraño mi amor y Ojalá que llueva café, en la cual se sumó Vicentico, quien minutos antes había tocado en el escenario contiguo.

Albarrán interrumpió el concierto durante cinco minutos para que un vocero yaqui denunciara, ante más de 70 mil personas, que su comunidad corre peligro, pues depende del Río Yaqui para sobrevivir. "No queremos desaparecer", dijo uno de los integrantes de esta tribu originaria de Sonora y compuesta por más de 30 mil habitantes.

Inmediatamente después, el grupo formado en Ciudad Satélite tocó El Baile y el Salón, una de las más coreadas por el público. El ruido de la gente era tan potente y ensordecedor que casi calló la voz de Albarrán en más de una ocasión. 

El show culminó con La Chica Banda, en la que miles de personas arrojaron sus vasos de cervezas por los aires para celebrar que Café Tacvba está más vivo que nunca.


BEATS CON BROCHE DE ORO

Desde Essex, Inglaterra, The Prodigy fue la banda encargada de cerrar el Vive Latino, que este año llegó a su decimoséptima edición y atrajo a más de 150 mil personas en sus dos días

Al más puro estilo británico, Keith Flint animó a un público ávido de música electrónica y mucho rave. Por poco más de una hora, los años noventa revivieron en la Magdalena Mixhuca.

El repertorio de The Prodigy abarcó una variedad de temas clásicos, como Poison y Breathe, hasta éxitos más recientes, como Nasty y The Day is My Enemy. Sin embargo, la más coreada fue Smack My Bitch Up, la canción que los elevó al estrellato como el único grupo capaz de llevar los ritmos techno a los festivales de rock. 

Para entonces el Foro Sol ya lucía medianamente vacío. Miles intentaron contratar un Uber, pero era imposible: la red estaba saturada. Afuera, los taxis cobraban viajes cortos en casi 400 pesos. 

Hasta el próximo año, Vive Latino. 


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