AFTEROFFICE
CULTURAS

Bianca Marroquín o 
por qué dejar Broadway

Ha sido la única mexicana en protagonizar un musical en Nueva York. Sin embargo, sus aspiraciones ya van más allá de la fama. Ahora quiere comenzar a escribir su propia historia en México; en junio presentará un espectáculo en el Lunario. 
Myrna Martínez
26 mayo 2015 21:11 Última actualización 27 mayo 2015 5:0
Bianca Marroquín, la única mexicana que ha protagonizado un musical en Broadway. (Cortesía)

Bianca Marroquín, la única mexicana que ha protagonizado un musical en Broadway. (Cortesía)

La vida de Bianca Marroquín es digna de un musical de Broadway, lugar que ha conquistado durante 12 años encarnando a la sensual asesina Roxie Hart en el musical Chicago.

Este año ha decidido tomarse un pequeño descanso de Nueva York, de sus calles y de las exhaustivas ocho funciones que realizaba cada semana y regresar a su origen, al baile, en un espectáculo musical sobre su vida. No fue fácil conquistar la meca de los musicales. Tampoco regresar.

El reto mayor que tiene es reconquistar a su país y dar a conocer todas sus facetas. Marroquín se ha convertido en una artista de nicho, los amantes de los musicales la siguen ciegamente cuando viene a realizar cortas temporadas de obras. Falta que la conozcan más allá de sus personajes. Y aunque le gusta que en la calle le griten Mary Poppins, sabe que es momento de desprenderse de ellos.

“Me ilusiona mucho tomarme un break. Amo Broadway pero necesitaba salir de su dinámica. Se me presentó la oportunidad de hacer una gira de conciertos en México, y me interesa reactivar mi creatividad y ser yo misma”, dice la también coreógrafa.

Esta es, según ella, la oportunidad para traer al escenario todo lo que ha vivido, todas sus experiencias. En el espectáculo que está preparando para presentarse el próximo mes en el Lunario dejará de ser la desfachatada Roxie, la perfeccionista Mary Poppins o cualquier otro personaje que ha interpretado en su carrera; tampoco tendrá una narrativa autobiográfica, simplemente será su historia a través del baile y la música.

“Yo empecé como bailarina, en la parte de atrás, en el coro; mucha gente todavía me reconoce más por mi baile y quiero recalcarlo y explotarlo. Me siento afortunada por todo lo que he vivido, pero también ha implicado muchos sacrificios”, comenta. 

El musical está dividido en cuatro fragmentos. El primero es muy contemporáneo, con algunos covers y canciones del disco independiente que editó el año pasado en Nueva York. Después homenajeará a los autores de trío y boleros que escuchaba de niña gracias a su padre. Esta sección será más elegante y sobria, y contrastará con un medley salsero con canciones de Celia Cruz, Marc Anthony, Luis Enrique, en el que piensa celebrar la vida, porque aquí nada más estamos de paso.

Un show estaría incompleto sin una página dedicada a Broadway, a los musicales y a Roxie Hart, papel que la convirtió en la primera y, hasta el momento, única mexicana en protagonizar un musical en la Gran Manzana y compartir escenario con Usher y Patrick Swayze.

¿Cómo una bailarina de Tamaulipas llegó allá? Desde niña le gustaba bailar y le pidió a su madre que la llevara a estudiar danza a Texas. El anuncio de las audiciones de La Bella y La Bestia, primer gran musical producido por Ocesa en 1997, le cambió la vida al integrarse en el ensamble. Después de participar en Rent y El Fantasma de la Ópera, el productor Morris Gilbert le dio su primer protagónico en Chicago. Al terminar la temporada hizo el viaje a Broadway.

“Me fui en 2003, muy verde en cuanto experiencia, pero fui hambrienta de vivir, de viajar, de bailar en muchos escenarios. Tenía estilo, pero me faltaba técnica en la voz, necesitaba entrenarla para poder transmitir lo que quería en el escenario”, reconoce.

Fue obsesiva y se puso a entrenar con su coach, quien, por cierto, acaba de fallecer. A ella le debe el gran cambio. Finalmente se sintió completa. Regresa a México como cantante gracias a aquellas estrictas lecciones.

El musical Chicago está basado en la obra de 1926 realizada por la periodista Maurine Dallas Watkins, quien se basó en hechos reales. Bob Fosse la convirtió en espectáculo y tuvo su primera temporada en 1975. Una de las actrices que dio vida a Roxie Hart fue Liza Minnelli.

Bianca Marroquín recuerda que antes de iniciar una función de 2006, con Usher en el papel del abogado Billy Flynn, se empezó a escuchar tras bastidores que Liza Minnelli estaba en el público. Todos estaban nerviosos.

“Durante la función se escuchaban sus carcajadas en todo el teatro, pero yo no podía verla. Al terminar, yo estaba afuera de los camerinos recargada en un barandal platicando y veo que Liza viene subiendo la escalera lentamente; estaba mal de la rodilla. Cuando llegó hacia mí, me abrazó y las dos nos pusimos a llorar. Me tomó de la cabeza con las dos manos, chocó su frente con mi frente y me dijo: ‘you are fucking great’”.

La experiencia de platicar a solas con Liza Minelli durante 25 minutos en un camerino, y trabajar y entablar amistad con Patrick Swayze, con quien salió de gira con Chicago, han sido dos de los momentos más emocionantes de su vida y que le han permitido regresar México con mayor madurez y con la certeza de que el público podrá disfrutar de la enorme versatilidad que le han reconocido las revistas neoyorquinas.
No es la primera vez que Bianca se toma un pequeño break de Broadway, pero quizás es el más significativo. En 2009 protagonizó La Novicia Rebelde en el Teatro de los Insurgentes y en 2012 la producción de Disney-Ocesa Mary Poppins, personaje con el que se siente identificada por su perfeccionismo y por volar de un lugar a otro.

Ha participado en más de cinco obras en Broadway, pero sabe que nunca se podrá separar de Roxie Hart, personaje con el que ha viajo por el mundo y ha podido tener una carrera privilegiada, pero con muchos sacrificios. El próximo año se celebran 20 años del regreso de Chicago a Broadway, y sabe que tiene que estar ahí, interpretando a esa asesina ambiciosa y cautivadora.

“En Nueva York, después de las funciones, siempre salgo a firmar autógrafos, la gente se me acerca a agradecerme por la función. Si yo motivo o inspiro a alguien, estoy cumpliendo mi misión a través de mi arte”, concluye la actriz, bailarina y cantante.