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Así nació la primera escuela de perros guías de Latam

La directora y fundadora de la primera escuela para perros guía de Latinoamérica nos cuenta cómo tuvo la idea de abrir el recinto que apoya a las personas con discapacidad visual a ser autónomos.
Daniel Blanco
14 julio 2016 21:8 Última actualización 15 julio 2016 13:44
Mascotas.

Mascotas. (Bloomberg)

Silvia Lozada Badillo es la directora general y fundadora de la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P., la primera de este tipo en Latam. Ella es ciega desde los tres años de edad, pero no tuvo la oportunidad de tener un perro guía hasta los 19 años, cuando estaba en la preparatoria.

Lozada tuvo que ir a una escuela de perros lazarillo en Michigan para obtener su can por la falta de instituciones de este tipo en México. En este viaje se le sembró la idea de crear la primera institución de este tipo en América Latina en la Ciudad de México.

“Esta perrita cambió mi vida pero también me dio idea de lo que era el trabajo de una institución dedicada a educar y entrenar perros guía.
Cuando yo conocí esta escuela en Estados Unidos creí que era trascendental que en México hubiera una institución que pudiera ayudar a personas ciegas con este apoyo, sobre todo a quienes no podían ir al extranjero”, dijo Lozada Badillo en entrevista con El Financiero.


Otro de los aspectos que la motivó a crear la institución fue el entrenar perros que se pudieran adaptar a las condiciones reales de la CDMX y a través de esto darle a sus usuarios mayor autonomía y éxitos personales.

“Yo tengo 34 años de tener un perro guía a mi lado. Arieta es mi quinta perra guía, no dejo de admirar todos los días el trabajo que hace un perro guía, es impresionante, nos libran de obstáculos, nos permiten llegar de un lugar a otro y al poder trasladarnos lograr metas personales, profesionales, y familiares”, mencionó la directora.

Vida laboral de los perros:
Un perro guía, después de que se le asigna a una persona ciega, tiene de 7 a 8 años de vida laboral, después de esa etapa se jubilan y son adoptados por familias voluntarias.

 
En la escuela no solamente se enfocan en la capacitación de perros guías, también cuentan con actividades de sensibilización a la sociedad, de capacitación a personas invidentes, servicio de veterinaria, pensión para perros, y además continuamente buscan participar en el desarrollo de legislación que mejore el acceso a las personas con discapacidad visual.


“Siempre estamos participando en mejora de normas y leyes que favorezcan el acceso de usuarios de perros guía a transportes y espacios públicos, también trabajamos activamente por lograr que los que prestan un servicio al público se capaciten, nosotros ofrecemos estas cursos de sensibilización para que sepan cómo tratar a los usuarios de perros guía en lugares públicos”, comentó Lozada Badillo.

En materia de capacitación para personas invidentes, el centro cuenta con cursos que pueden tomar personas mayores de 14 años. El apoyo psicológico individual cuesta 300 pesos por sesión; y este mismo apoyo en formato familiar cuesta 700 pesos por sesión. También hay clases de orientación y movilidad; actividades de la vida diaria; cursos de braille; cursos para aprender a usar el ábaco; y de computación, y tienen un costo mensual de 500 pesos. Hay otro curso de psicomotricidad que tiene un costo de recuperación de 100 pesos al mes.

Para la directiva de los cursos, un chico joven invidente con ninguna problema de motricidad puede cursar todos los tópicos en 8 meses.
Los fondos que se obtiene de estos servicios sirven para mantener a flote a la institución ya que es sustentable en un 75 por ciento, por esta razón este año tuvieron que cerrar un servicio de becas para personas con escasos recursos que tenían disponible.