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CULTURAS

Archivos que revelará el Vaticano en internet no son secretos: expertos

Especialistas consultados por EL FINANCIERO coinciden en que, aunque los documentos que digitalizará el Vaticano poseen un enorme valor histórico, no se tratará de los archivos secretos de la Santa Sede. 
Roberto Estrada / Rosario Reyes
20 marzo 2014 21:44 Última actualización 21 marzo 2014 15:15
Ilustración de la "Divina Comedia" realizada por el artista Sandro Botticelli en el siglo XV. (Reuters)

Materiales del Vaticano cuyo valor histórico es invaluable. (Reuters)

La biblioteca del Vaticano inició un proyecto para digitalizar miles de manuscritos históricos que datan desde los orígenes de la Iglesia hasta el siglo XX. Estarán a disposición del público en Internet tras un proceso inicial de alrededor de cuatro años.

Sin embargo, para Bernardo Barranco, experto en temas religiosos, lo más probable es que sean textos muy viejos, que sólo sirven para incrementar el conocimiento de lo que significó la vida, las costumbres, las formas de gobierno, el lenguaje, los gustos de aquellas épocas.

“No es que el Vaticano haya abierto los archivos secretos, para nada”, advierte. “Los archivos secretos son documentos que se van escalonando en un determinado número de años, lustros y hasta siglos, dependiendo de su delicadeza. Por ejemplo, escritos en torno a los cónclaves, materiales que se usan en las congregaciones se clasifican,y entran en los archivos secretos, y probablemente surjan a la luz en 200 o 300 años, cuando los implicados ya han dejado de existir y no existan elementos para la polémica”.

El doctor Elio Masferrer, antropólogo, catedrático de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, comparte esta idea y advierte que si bien “debe haber un material interesantísimo, pues recibe libros de todas partes”, El Vaticano simplemente se está poniendo al corriente con lo que son las tendencias del cuidado de los acervos bibliográficos en el mundo.

Para Masferrrer, “por supuesto” que existe la secrecía. “El Vaticano está diciendo les vamos a mostrar la biblioteca; es lo mismo que si usted se fuera a la Biblioteca Nacional, la Biblioteca México y pidiera los archivos del 68, quiénes integraban la Brigada Blanca; sería bueno saber si se los dejarían ver. Eso ya es otra película”.

Para él, no obstante, es una ganancia para el público que se estén digitalizando, porque demuestra que la Iglesia se está alejando de la cultura del secreto, cosa que le fascina a ciertos jerarcas de El Vaticano”.

Ventanas al pasado

Alrededor de 1.5 millones de páginas de la colección de manuscritos de la biblioteca, que cuenta con 1.6 millones de libros, serán escaneadas en colaboración con el grupo tecnológico japonés NTT Data. El proyecto inicial llevará cuatro años y podría ampliarse, se informó en la Santa Sede. Este acervo se remonta a los comienzos de la Cristiandad y constituye una de las colecciones más importantes del mundo de documentos históricos.

Lo primero que hay que entender -asegura el doctor Jorge Traslosheros, profesor titular del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM- es que cuando se habla de El Vaticano no estamos hablando de un archivo, sino de un sistema de archivos.

“El más famoso de todos, el Archivo Secreto Vaticano -que no es secreto, es una cuestión de traducción del nombre-, es el archivo de la secretaría del Vaticano, que tiene por lo menos mil 700 años de documentación. Después tenemos el de Propaganda Fide, que tiene documentación desde 1620, más o menos a la fecha; podríamos decir que es el archivo etnográfico más importante”.

El futuro nos alcanzó, apunta tajante. Recuerda quizá uno de los procesos más fascinantes de la historia de las bibliotecas occidentales.
“Pío XII fue el que empezó el proceso de sistematización de los archivos del Vaticano para la consulta de historiadores.Luego el Concilio Vaticano segundo con esta apertura de la Iglesia profundizó los procesos. Juan Pablo II había abierto muchos archivos. Lo que está pasando con el Papa Francisco, creo que es una coincidencia, el destino nos alcanzó, ahora tenemos los medios electrónicos suficientes y lo podemos hacer”.

Este acervo es invaluable, abunda el también sociólogo Bernardo Barranco:

“Son fuentes de historia, materiales que seguramente narran opiniones, versiones, situaciones o relatos de los eclesiásticos de diferentes órdenes religiosas. Por ejemplo, en el caso de América, sus impresiones sobre la evangelización y la Conquista. Son documentos tan importantes como los que escribió en su época fray Bernardino de Sahagún o fray Juan de Zumárraga. Pequeñas ventanas al pasado para poder develar lo que en ese momento se pensaba, se sentía y se decía. Es un aporte para entender mejor nuestro pasado”.