¿Sientes que te pica la ‘colita’? Esa sensación no es normal. Puede ser una señal de alerta ante la presencia de parásitos o lombrices en el estómago, que ocasionan una infección llamada cisticercosis,. En casos extremos, esta enfermedad evoluciona a neurocisticercosis, considerada mortal.
De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuando el parásito todavía es una larva se llama cisticerco. Una vez que se trata de un gusano adulto se le llama solitaria.
La consecuencia de tenerla es que en una primera etapa ocasionan cisticercosis debido a la presencia de la lombriz. La forma más común de ingerirla es por medio de los huevos de este ‘bicho’.
Por ejemplo, si una persona come carne de puerco en mal estado, se infecta y la solitaria crece en los intestinos. También este padecimiento puede detonarse con otro alimento que fue preparado con falta de higiene.

Otra forma de contagio es si no te lava las manos después de ir al baño, debido a que se contaminan los alimentos y hasta las superficies, con las heces que contienen los huevecillos de la larva.
¿Cuáles son los síntomas de la neurocisticercosis?
Tras ingresar al cuerpo, los huevecillos se rompen y después se convierten en larvas capaces de atravesar la pared intestinal e incluso infectar tejidos como los músculos, ojos y llegar hasta el cerebro, lo que deriva en la enfermedad mortal neurocisticercosis, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Al instalarse en el cerebro, ocurren convulsiones y hay posibilidades de morir. Por eso se le considera la forma más grave de la enfermedad y es resultado de una infección parasitaria mal atendida.
Es más probable el contagio de neurocisticercosis si se cumplen las siguientes condiciones:
- Si ya hay una infección ocasionada por una solitaria (autoinfección).
- Si viven con alguien que tiene este padecimiento.
- Si ingieren alimentos preparados por alguien con esta infección.
Cuando la larva está en el cuerpo, tarda al menos 21 días en que se presenten los primeros malestares en las personas contagiadas, según la Secretaría de Salud. Entre ellos están:
- Dolor de estómago.
- Pérdida de peso.
- Dolor de cabeza.
- Crisis de convulsiones.
- Inmovilidad en el cuerpo.
- Partes del gusano que salen por el ano al ir al baño.
Sin embargo, los síntomas de la cisticercosis son variables debido a que hay personas que no presentan malestares hasta que el padecimiento se convierte en neurocisticercosis, cuando la larva llegó al cerebro y comienzan las convulsiones.
Las consecuencias son afectaciones en el cerebro, entre ellas, parálisis parcial, pérdida del habla, infartos cerebrales e hidrocefalia, que incluso serían permanentes, de acuerdo con el Servicio de Neurología del Hospital General de México.

¿Hay alternativas contra la neurocisticercosis? Esto sabemos
La cisticercosis afecta tanto a hombres como mujeres en la infancia y en la vejez, aunque las edades más frecuentes del padecimiento son entre los 20 y 50 años. Además, en cada etapa hay variedad en los síntomas.
A pesar de este escenario, es una enfermedad prevenible si se lavan las manos adecuadamente y bajo el tratamiento adecuado en las personas con esta infección.
La UNAM enlista las siguientes formas de prevenir el contacto con estos parásitos y son:
- Lavarse las manos antes de comer.
- Cocinar bien la carne.
- Lavar bien los alimentos crudos.
- Desinfectar las frutas y verduras.
- Si sospechas que tienes algo raro, (como picazón en la colita) no te automediques.
La recomendación principal es acudir al doctor ante cualquier síntoma o señal de alerta para recibir atención inmediata.
Es importante mencionar que la presencia del parásito solo se detecta a través una tomografía y resonancia magnética para identificar las posibles lesiones, así como las características del cisticerco. El tratamiento incluye fármacos y en casos graves requiere cirugía.