Trópicos

Los intelectuales

López Obrador los califica de “vividores”, porque para él los verdaderos intelectuales son los que incondicionalmente apoyan a su movimiento.

El pasado lunes se publicó un desplegado con el título “Integrantes de la comunidad cultural a favor de Xóchitl Gálvez”, donde argumentan, entre otras cosas, que “el gobierno de López Obrador y su partido pretenden extender la deriva autoritaria durante el próximo sexenio”.

Generó sorpresa este apoyo en la recta final de más de 250 escritores, académicos, pintores, científicos, periodistas, al pronunciarse con tal decisión ante una elección que supuestamente ya está definida, o como dijo la abanderada de Morena, es solo un trámite. ¿Cómo impactará este pronunciamiento, más la marcha rosa, más el tercer debate, más los cierres de campaña? Lo sabremos hasta el 2 de junio, pero lo único seguro es que, buscar hacer un pronóstico definitivo es un error.

Llama la atención que el manifiesto de intelectuales suceda a 10 días de la votación del 2 de junio con un apoyo abierto por Xóchitl Gálvez, a pesar de que, otrora, estos intelectuales pidieran el voto por AMLO, precisamente contra el PRI y el PAN. Ahora argumentan que Gálvez representa la “opción democrática” frente a la “uniformidad gris y autoritaria del obradorismo”.

Es decir, en ningún momento ponen el nombre de Claudia Sheinbaum sobre la mesa de críticas, para ellos es López Obrador quien seguirá orquestando esa “regresión autoritaria” y la “continuidad de la corrupción política, y una creciente inseguridad que ha dejado a buena parte del país a merced del crimen organizado”, suponen que Sheinbaum es un vehículo para los intereses de un impositivo Obrador, y por ello urgen a votar por Gálvez, a pesar del cobijo a esta del PRI y PAN.

A pesar de ello, y ante la perversidad de los partidos políticos y sus negocios, esto genera un importante contrapeso ante el oficialismo, que deja aún más indefinida la elección y aprieta los márgenes de victoria, de quien la obtenga.

Las últimas inercias dejan el voto oculto o indeciso en el aire, lo que podría fortalecer las aspiraciones de quien sea, sobre todo de la candidata opositora si continúa tejiendo estos apoyos que concluyan en una movilización masiva del voto. Más, si construyen una estrategia de sumar el voto útil que de forma tímida y poco razonada ha caído en poder de Movimiento Ciudadano.

No es la primera vez que sucede este tipo de pronunciamientos contra AMLO, en 2020, apenas dos años después de que comenzara su gobierno, más de 600 intelectuales publicaron un desplegado bajo el título “En defensa de la libertad de expresión”, donde afirmaron que “El presidente López Obrador, utiliza un discurso permanente de estigmatización y difamación contra los que él llama sus adversarios…”.

Lo interesante del desplegado del lunes pasado, es que aparecen importantes luchadores históricos de izquierda y artistas que vivieron movimientos sociales contra el régimen autoritario del pasado:

Arnoldo Kraus, académico e investigador. Experto en temas sobre bioética, eutanasia y aborto. Es reconocido por sus contribuciones en el ámbito de la salud pública, la ética médica y la divulgación científica.

Arnaldo Coen es el pintor y escultor de mayor trascendencia en la actualidad en México. En su inconfundible trayectoria formó parte de la generación de la Ruptura y su obra ha dado la vuelta alrededor del mundo.

Isabel Turrent, internacionalista, escritora y editorialista; experta en la Unión Soviética.

Gilberto Guevara Niebla, uno de los hombres de izquierda más respetados en México. Fue activista prominente del movimiento estudiantil del 68, lo cual le valió exilio y cárcel en Perú y Chile. Su principal lucha ha sido la educación de calidad en México.

Gabriel Zaid es uno de los pensadores fundamentales en México. Es poeta y ensayista; y su obra se ha traducido a más de 10 idiomas, entre ellos al japonés y neerlandés. En 1986 recibió el premio Xavier Villaurrutia.

Y por supuesto, Roger Bartra, sociólogo y antropólogo, es uno de los intelectuales más completos en México, cuya crítica al poder siempre ha estado presente en todos los sexenios. Escribió libros como “El poder despótico burgués: Las raíces campesinas de las estructuras políticas de mediación” o “La fractura mexicana: izquierda y derecha en la transición mexicana”, entre muchos más.

Imposible sacar la lista de todos los abajo firmantes. Los hay de todo tipo y unos con más peso intelectual que otros. No obstante, es un reflejo de que el gobierno de López Obrador atrajo a importantes opositores.

López Obrador los acusa de “pseudointelectuales” y “vividores”, porque para él, los verdaderos intelectuales son los que incondicionalmente apoyan y cobran dentro de su movimiento. Los suyos aplauden incondicionalmente, a pesar de que una de las premisas del deber ser de los intelectuales es ser libres de pensamiento, críticos, propositivos y defensores de las garantías individuales y democráticas. Pero en tiempos de la 4T, solo son válidos los que él crea, avala y premia.

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