Desde San Lázaro

Morena rescata a Jalisco

Todavía hay tiempo de que Enrique Alfaro enmiende el camino para su causa política, pero sobre todo para la población a la que le prometió llevarla a otro nivel de calidad de vida.

Existe sobrada preocupación en el cuartel naranja en donde despacha como máximo mandamás Dante Delgado por lo que ocurre en Jalisco, en donde la moneda está en el aire en lo que respecta a la gubernatura, ya que los números en las encuestas se han cerrado entre la candidata de Morena y aliados, Claudia Delgadillo González y Pablo Lemus, de MC, debido a que, entre otros factores, los malos colaboradores del gobernador Enrique Alfaro le están cobrando factura entre los jaliscienses.

De todos es conocida la mala relación que existe entre el mandatario estatal y el líder nacional de Movimiento Ciudadano y ello se refleja en la responsabilidad que carga cada uno de ellos para mantener el poder en Jalisco, aunque la verdad, el total responsable político de lo que ocurra electoralmente en esa entidad es el mismo Alfaro y por ello, tendrá que cargar con la inminente derrota.

La terquedad del mandatario por mantener en su cargo como secretario de Transporte y Movilidad a Diego Monraz, acarrea costos políticos electorales cuyos resultados se verán el 2 de junio.

Monraz ha construido una red ilícita de negocios paralelos a su cargo que tienen que ver con el robo de combustibles, con el Macrobús y el Peribús, además de la venta de camiones Fotón que el gobierno estatal apoya con el anticipo a fondo perdido.

El jineteo del dinero de los transportistas es descarado y el subsidio que les da el gobierno a los transportistas se tarda hasta 60 días en devolvérselos.

Hace unos días los jaliscienses se despertaron con la noticia de que la Fiscalía General de la República realizó un cateo en patios de operaciones del Peribús (en donde los operadores mayoritarios son los hermanos Hugo Maximiliano y Jorge Humberto Higareda de la Alianza de Vamioneros y vinculados a Diego Monraz) para decomisar más de 31 mil 700 litros de hidrocarburo.

El almacenamiento ilegal de este hidrocarburo fue asegurado por la Fiscalía y se abrió una carpeta de investigación por este delito y los que resulten.

La pregunta que salta a la vista es ¿qué hacía ese combustible en una instalación en donde tiene injerencia el gobierno de Enrique Alfaro a través de la secretaría de Transporte y Vialidad a cargo de Diego Monraz?

Ahí no se detuvieron las pesquisas de la FGR, ya que días después de este operativo realizó otro en una empresa de autotransporte ubicada en San Martín de las Flores, en Tlaquepaque, la cual quedó asegurada y pronto esa institución informará sobre el resultado de sus diligencias.

La triangulación de recursos públicos y de “negocios colaterales” a través de los hermanos Higareda y otros prestanombres con el consentimiento de Enrique Alfaro, se investiga a través de instancias federales y no dude estimado lector que, incluso, en la víspera de las elecciones saldrán noticias sobre este escabroso asunto.

Por obvias razones, este tema de corrupción, ya está en el escritorio del principal huésped de Palacio Nacional y es de esperarse que se emitan las instrucciones de alto nivel para no dejar estos ilícitos bajo el manto protector de Alfaro.

Movimiento Ciudadano ha dilapidado su capital político en aras de preservar caprichos de sus dirigentes nacionales y en este caso de Jalisco y como se observa el panorama electoral, será difícil que esta franquicia mantenga el registro nacional como partido político e igual de grave será la pérdida de la gubernatura de esta entidad.

Luego de que Pablo Lemus arrancara con una ventaja sobre su más cercana competidora, Claudia Delgadillo —con dos dígitos— con el paso de los días la brecha se cerró a tal grado que en estos momentos, a 50 días de la elección, existe un empate técnico y no hay duda que habrá alternancia en el poder.

Los jaliscienses se preguntan sobre las razones que tiene Alfaro para solapar y proteger a Diego Monraz a tal grado que le ha generado buena parte del desgaste que ostenta el mandatario en relación a su calificación reprobatoria que tiene ante sus coterráneos.

Todavía hay tiempo de que Alfaro enmiende el camino para su causa política, pero sobre todo para la población que les dijo llevarla a otros niveles de desarrollo y calidad de vida.

Al parecer esa calidad de vida solo es para sus cuates y si no me cree, habrá que investigar las propiedades que tienen algunos de sus colaboradores en Punta Mita.

(CONTINUARÁ)

COLUMNAS ANTERIORES

AMLO: mal perdedor y mal demócrata
Pronóstico reservado, a 13 días de la elección

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.