Monterrey

Pablo de la Peña: Renovarse o desaparecer

El dilema de los partidos de oposición.

Se han hecho muchos análisis sobre las repercusiones que podría tener para nuestra democracia la super mayoría que potencialmente podría tener MORENA y sus aliados en el Congreso, creo que es importante seguir discutiendo ese tema; pero quiero aprovechar este espacio para hacer un análisis diferente, con relación al significado que pueden tener los resultados electorales del pasado 2 de junio para nuestro sistema de partidos.

Primero que nada, quiero aclarar que soy un creyente en el sistema de partidos, creo que los partidos políticos deberían de representar los intereses de ciertos grupos de la sociedad con quienes se alinean ideologías políticas, y en quienes se visualiza la posibilidad de convertir tales ideas en acción mediante su participación en la arena política. Dicho lo anterior, también creo que existen espacios en el ámbito local para candidaturas independientes, no tengo duda de eso.

Si bien y como dije en el párrafo anterior, creo en los partidos, no creo ya en los partidos que tenemos actualmente, particularmente en quienes ahora son oposición. Aquí les comparto unos datos interesantes que obtuve de las bases de datos del INE, de sus páginas “computos2018.ine.mx” y sus equivalentes incluyendo los últimos resultados del 2024.

Usando solamente los resultados de la votación para la Cámara de Diputados Federal del 2018 y del 2024, y tomando en cuenta solamente los votos que obtuvo cada partido de manera individual, es decir, sin considerar alianzas o coaliciones; en el 2018 el PAN tuvo 9.96 millones de votos, de un total de 56.3 millones de votantes, esto representó un 17.7 por ciento del total de la votación. El PRI obtuvo 9.24 millones de votos, esto representó el 16.4 por ciento de la votación; el PRD tuvo 2.85 millones de votos, con el 5.1 por ciento; Movimiento Ciudadano obtuvo 2.38 millones de votos, esto es el 4.2 por ciento y MORENA tuvo 20.66 millones, esto representó el 36.7 por ciento de los votos para la Cámara de Diputados Federal.

Ahora en el 2024, el PAN tuvo 9.73 millones de votos únicos, sin contar alianzas ni coaliciones, de un total de 59.47 millones, esto es el 16.4 por ciento de la votación para la Cámara de Diputados Federal. El PRI tuvo 6.31 millones de votos, esto fue el 10.6 por ciento, el PRD tuvo 1.22 millones de votos, esto es el 2.1 por ciento, MC tuvo 6.5 millones de votos, esto es 10.9 por ciento y MORENA tuvo 23.7 millones de votos lo que representó el 39.8 por ciento. Como se puede ver los partidos de la coalición PAN-PRI-PRD fueron los grandes perdedores de votos. Es decir, ahora en el 2024 votamos más personas en números absolutos que en el 2018 pero no todos los partidos tuvieron más votos que hace seis años.

Comparando las elecciones federales para la Cámara de Diputados del 2018 y 2024, el total de votos emitidos se incrementó sólo en 3.17 millones, a pesar de que el incremento en la lista nominal fue de 9.27 millones.

Es decir, aunque votaron más personas en el 2024 que en el 2018, proporcionalmente votamos menos en este año que hace seis años con respecto a la lista nominal, esto es 60.5 vs 63.3 por ciento. Pero lo interesante es analizar cómo se repartieron estos votos en los partidos políticos.

Yo parto del supuesto de que las personas que votaron (o votamos) por un partido y no por la coalición, son las personas que no creen en dicha coalición y que quizá se ven más identificados con el partido de elección. Por ello, creo fundamental analizar estos resultados.

Ahora en el 2024 el PAN perdió un 2.3 por ciento del total de personas que votaron únicamente por el PAN en el 2018, esto es 228.8 mil votos menos. Por su lado el PRI perdió un 31.7 por ciento; es decir, el PRI perdió 2.93 millones de votos con respecto a los que votaron por ese partido en el 2018. El PRD perdió un 57.2 por ciento de sus votantes en este período de tiempo, esto fue 1.63 millones de votos.

Por otro lado, Movimiento Ciudadano abonó a sus listas de simpatizantes (medido en votos) un 172 por ciento más de votos que en el 2018. MC pasó de 2.39 millones de votantes a 6.5 millones ahora en el 2024, es decir el incremento que tuvo MC en personas que votaron por sus candidatas y candidatos a la Cámara de Diputados Federal fue de 4.11 millones de personas.

Finalmente, MORENA tuvo un incremento del 14.7 por ciento de votantes ahora en el 2024, esto fue un incremento de 3.04 millones de personas adicionales con respecto al 2018.

Siete estados concentran el 50 por ciento de los 2.93 millones de simpatizantes que perdió el PRI, y no es de extrañarse. En orden de mayor pérdida a menor pérdida en número de votos son: Puebla, Yucatán, Tamaulipas, Edo. De México, Oaxaca, Jalisco y Guanajuato; pero hay que destacar que el PRI perdió votantes en todos los estados excepto en dos, en Durango y en Coahuila, que sumaron 10,900 y 200,198 votos respectivamente. No hay duda de que Coahuila es ahora el bastión del PRI.

Después de conocer estos datos, creo que es necesario que los partidos de oposición hagan una introspección con un alto nivel de conciencia para cuestionarse sobre su futuro. Es obvio que los partidos necesitan votos para subsistir, pero cuando el propósito es obtener votos a como dé lugar, creo que se pierde un aspecto fundamental de la existencia de un partido, que es el de ser un filtro para evaluar la calidad de candidatas y candidatos que puedan representar nuestros intereses con cierto grado de alineación ideológica.

Yo esperaría que estos resultados electorales del 2024 pongan a pensar a los partidos en la manera en que se deberían rediseñar, reinventar y reconfigurar hacia las elecciones del 2027 y del 2030. Si no lo hacen ahora serán cómplices del fortalecimiento popular de MORENA para los siguientes años.

No tengo duda de que haya más simpatizantes ahora de MORENA que en el 2018, pero tampoco tengo duda de que una buena parte de este incremento de votos para el partido en el poder es consecuencia de una decepción sobre los otros partidos.

Pablo de la Peña

Pablo de la Peña

Decano Asociado de Educación Continua de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno y director de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública, profesor del Tec de Monterrey de Economía y de Gestión Pública Aplicada.

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