Toronto, para comerse al mundo en 4 días
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Toronto, para comerse al mundo en 4 días

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Toronto, para comerse al mundo en 4 días

A través de su gastronomía puedes viajar desde Chile hasta Siria, Australia, el Tíbet, Suiza y muchos destinos más

EISA MULTIMEDIOS | Víctor Cisneros
13/09/2019
Pista de patinaje en hielo Nathan Philips.
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Es considerada la ciudad más multicultural del mundo debido a que más de 40% de sus habitantes nacieron fuera de Canadá y es uno de los países que recibe a más migrantes, lo que convierte a Toronto en lugar repleto de sabores, ideologías y colores.

Su gastronomía es una mezcolanza de influencias francesas, inglesas e indígenas que se reflejan en uno de los platillos típicos de la nación de la hoja de maple: el poutin, hecho con papas fritas, queso y salsa gravy.

Sin embargo, los extranjeros han aportado una vasta gama de ingredientes que han sabido fusionar con lo local y hasta con otros países, como Rastapasta, un local perteneciente a un matrimonio ítalo-jamaiquino que incorpora el sabor tropical a la pasta.

Esta variedad no está peleada con el lujo, pues muchos restaurantes han logrado incorporar estas influencias en sus cocinas para ofrecer a los turistas lo mejor de todo el mundo en un solo espacio.

Skyline en Toronto.
Skyline en Toronto.Tourism Toronto

El nombre de este restaurante ubicado en el hotel Ritz-Carlton es un juego de palabras: To (Toronto) y Ca (Canadá), que sirve recetas creadas por sus chefs y que por ese motivo no encontrarás en ningún otro lugar, ni dentro ni fuera del país.

Sus ingredientes son tan frescos que incluso algunas de sus hierbas son cultivadas por el jefe de cocina en el hotel, en una habitación dedicada a sembrarlas, y que usan como decoración. Todos los días sube personalmente a regarlas y cortarlas.

Cuenta con una selección de vinos de la casa como Pinot Noir, Niagara River o Brut Rosé para maridar a cualquier hora ya que están disponibles también en su Club Lounge en el piso 20, donde los huéspedes pueden subir cuando lo deseen a tomar una copa o una botana, un café o dulces sin costo extra.

Por si fuera poco, tienen una exclusiva cava de quesos para acompañar desde un vino rosado hasta champaña, algunos hechos en el hotel, importados o producidos en la región. Tienen para todos los gustos: suaves con sabor a mantequilla y fuertes que se fermentan con frutas para compensar la acidez.

El menú consta de tres tiempos y cambia por temporadas, pero se recomienda ordenar rabioles en salsa de tomate, Spigola chilena que es lomo de pescado de la Patagonia con berenjena y de postre un crème brûlée de vainilla semi-freído. La vajilla está decorada por algunos artistas locales con retratos de artistas famosos como Tom Hanks, Emma Stone, Will Smith, y muchos otros.

El edificio en la parte Este de la ciudad es conocido por todos los canadienses por su peculiar historia. Hasta hace apenas cinco años era un strip club donde los hombres se iban a divertir por las noches con las mujeres nudistas que trabajaban ahí.

Actualmente es uno de los mejores hoteles de la zona con un ambiente tranquilo, pet friendly y dos áreas para tomar los alimentos: The Civic, que es el restaurante ubicado en la planta baja y el Rooftop; ambos cuentan con cocinas independientes pero que muchas veces sirven los mismos platillos, por lo que únicamente hay que preocuparse del ambiente para disfrutar la comida.

Los dos espacios están abiertos para el público en general, aunque el roof cierra a las 11:30 pm y ni los huéspedes pueden subir ya que el elevador bloquea ese piso a partir de esa hora.

Banh Mi Platter, considerado uno de los mejores platillos con cerdo de la región, consta de medallones horneados, pepinillos, cilantro, menta, chiles y una salsa de mayonesa kewpie o la especial de la casa.

Ofrece cocteles propios como Tennessee iced tea, cerveza de Toronto como la Ace Hill tipo Pilsner; vinos rosados, espumosos, blancos y tintos. Algo especial que no se debe dejar de probar es la sangría que se prepara con vino o la cerveza broadview.

Un lugar donde encontrarás reunida comida de todas partes del mundo. Lo que hace especial a este espacio es la fusión que lograron los cocineros de locales como Dailo, que integraron la tradición china con la francesa; Hibiscus para los veganos que buscan consentir a su paladar con productos frescos y libres de gluten; Little Khao es de los preferidos por los canadienses por su mezcla de comida callejera tailandesa y de Bangkok.

Resto Boemo cuenta con dos restaurantes; sus propietarios fueron de los primeros en establecerse y gracias a sus recetas que rescatan parte de la gastronomía de Toronto se han vuelto muy populares. Love Chix es otro de los consentidos por su pollo frito en piezas o en hamburguesas que se acompañan con papas fritas; el secreto es su salsa picante con un tono de miel de maple.

Para el postre está Short & Sweet, sus Twice Baked Cookies dejarán satisfecho el antojo de cualquiera gracias a su sándwich de galletas con chispas de chocolate y malvavisco, rellenas de más chocolate semiamargo.

También cuentan con un bar para tomar una cerveza, un coctel, vino o simplemente alguna bebida sin alcohol. Todos los días de la semana tienen promociones como margaritas, negroni o mimosas con descuento por tres o cuatro horas, o desde la hora de apertura hasta el cierre.

Es el mercado más famoso de la ciudad y también el más grande. En 2012 fue considerado por National Geographic como el mercado con la mejor comida del mundo, debido a que en él se pueden encontrar productos de todos los rincones del planeta como carne, pastas, quesos, vegetales y frutas.

Además de los productos que puedes adquirir, el Saint Lawrence se caracteriza por tener espacios dedicados a vender y consumir alimentos preparados por los propios dueños de locales.

Puedes encontrar hasta 50 tipos de mostaza en una barra con trocitos de chuleta para probar; beagles con masa dulce y todos los rellenos que se puedan imaginar; por ejemplo, pescado, crema de avellanas, pollo frito bañado en salsa picante o simplemente con azúcar y miel.

Hay comida alemana, judía, polaca, francesa y más que están listas para ordenar y comer mientras se recorren las cuatro secciones del mercado: sur, norte, de la granja y zona de antigüedades, donde además podrás encontrar souvenirs como, llaveros, bufandas, gorros, playeras y un sinfín de artículos para obsequiar, incluidos los dulces y chocolates.

Algo que no debes dejar de probar en el Saint Lawrence son las tartas de mantequilla (butter tarts), uno de los postres típicos de Canadá y que casi en cualquier establecimiento puedes conseguir, junto con las imperdibles colas de castor (Beaver tails).