Viajes

Tequila: 5 reglas para tomarlo como se debe

Como buen destilado, a tragos pequeños sabe mejor. Pero, ¿cómo podemos disfrutar al máximo nuestra bebida de identidad? Aquí unas ideas.

Vamos a poner las cosas en claro. Con toda la moda que tiene el mezcal y con el auge de las cervezas artesanales, la verdad es que el tequila sigue siendo el tequila. Así que es un buen momento para recordar cómo tomarlo, cómo disfrutarlo y, sobretodo, cómo gozarlo de una forma que no nos mande a la congeladora a nosotros por un buen rato.

1. No lo refrigeres. Es tequila, no helado.

Si ustedes abren mi congelador van a encontrar helado, hielos, vodka y carne. No tequila. ¿Saben por qué? Porque no es un helado y le disminuye los sabores al agave; así que dejen de caer en la moda y en los errores que cometemos en el nombre de ésta. Disfruten el tequila como se debe. Y eso nos lleva al siguiente punto.

2. El caballito se debe olvidar

Cada tequila necesita su copa correcta. Es como el vino. La cosa con el caballito es que antes ayudaba a darle el shot de volada porque era, básicamente, puro alcohol destilado. Ahora, con la mejora en la industria, mejores sabores, reposados, cristalinos y añejados, hay que darle chance a los sabores del agave de armarse correctamente. Que respiren, pues... Y eso nos da otra cosa que estamos haciendo mal.

3. ¿Limoncito y sal?

Uy, aquí me voy a ganar hasta linchamientos. Pero hay un tema: el tequila con limón y sal se hizo leyenda tras la epidemia de influenza en la década de los 30, cuando un médico "recetaba" eso para pacientes y, según él, se redujo considerablemente la cantidad de enfermos. De ahí la leyenda explotó en términos de modas, pero la verdad es que el tequila debe tomarse derecho y darle su lugar al agave. No shots ni muppets. Ya no estamos en los noventa. ¿Quieren coctelería? Háganla de verdad.

4. Coctelería

Cuando nos movemos al mundo de la mixología, el tequila es uno de los destilados más versátiles que existen. Se lleva bien con productos con punto de acidez (¿alguien dijo margarita?) y también impulsa muy bien sabores dulces, siempre y cuando utilicen un tequila reposado que permita combinar bien esos tonos de añejamiento, como lo hacemos en México desde hace décadas con los llamados jarritos, que combinan tequila, granadina, fruta y refresco de toronja.

Muchas de las grandes barras de México y el mundo han encontrado en el tequila el producto que puede renovar los conceptos de tragos tan clásicos como el Manhattan o el Martini.

5. Maridaje perfecto

El tequila, como buen producto de agave, va perfecto con la cocina mexicana. Parafraseando al chef Aquiles Chávez, la cocina mexicana es golosa y cuando uno acompaña con tequila la cocina de tradición que tenemos en México, nuestro destilado estrella ayuda a cortar la grasa, a impulsar la digestión y a unir los sabores.

La próxima vez que tengan antojo de, por ejemplo, un taco de mixiote, acompáñenlo con un tequila blanco y verán que todo cambia.

También lee: